Las Citas de la Semana


"No puede decir que lo haya comprendido todo. Probablemente, ahora está más confuso que nunca. Pero todos esos momentos que ha contemplado... algo ha sucedido. Los momentos parecen cosas físicas en su mente, como piedras. Al arrodillarse, acercándose a la más cercana, pasando su mano por ella, descubre que es suave y está ligeramente fría.

Comprueba el peso de la piedra; ve que puede levantarla, y también las otras. Puede colocarlas juntas para crear unos cimientos, un dique, un castillo.

Para construir un castillo del tamaño adecuado necesitará muchas piedras. Pero con lo que tiene ya, parece un comienzo aceptable."

Braid

viernes, 27 de febrero de 2009

El Centurión No Tiene Quien le Escriba: Baviera; esa panda frikis, VII

Kgw

El viajero bávaro seguía plantado en medio de la sala multiusos del castillo ducal de Múnich, sonriendo como si ignorase la bomba que acaba de soltar en la reunión. Puede que fuera porque lo ignoraba de verdad. Lo cierto es que la inteligencia nunca fue una característica propia del heredero de los Von Balcke. O, como decía uno de sus allegados: "Este hombre no es más tonto porque no se entrena"
Pero si él no se enteraba de lo que acababa de decir, muchos de sus compatriotas sí lo habían hecho, y estaban retirándose de la sala con discreción. Aunque puede que hablar de discreción, cuando se había producido un atasco en la puerta al coincidir varios noble bávaros, fuera un poco benevolente.
Porque la clase dirigente bávara había optado entre dos soluciones: una, salir corriendo para buscar un lugar lo suficientemente seguro donde ocultarse; dos, reunirse alrededor del duque Ernest y Federico de Ñión y Cifuentes para pensar una solución.

- Estamos en guerra con Castilla, ¿verdad? - preguntó Federico a su embajador, diciendo en voz alta lo que pensaban todos.
- ¿Por qué me lo pregunta a mí? - respondió Mathias Werthen.
- Tal vez porque usted es el que se encarga de evitar esas cosas, digo yo. - replicó Federico. Y si es así, entonces está haciendo un trabajo asqueroso.
El embajador sintió como la tierra, o mejor dicho, las mazmorras se abrían a sus piés. Tragando saliva, intentó hacer memoria sobre los últimas rumores y noticias de los que se había enterado en sus recientes misiones: enfrentamiento entre los imperios bizantino y otomano, guerras entre franceses e ingleses... no había oído nada de guerras con Castilla. Aunque, la verdad sea dicha, nunca se había molestado en averiguarlo.
Pero cuanto más se devanaba los sesos el jefe (y único funcionario) de la diplomacia bávara, más se prolongaba un silencio que resultaba bastante irritante a los miembros del consejo que le observaban.
- ¿Bueno, y qué? ¿Estamos en guerra o no? - preguntó el duque Ernest de muy humor.
- En realidad... - empezó a decir el embajador...
- ¿En realidad? - repitieron todos los que le rodeaban...
- ¿Por qué no... no se lo preguntamos a él directamente?
Las miradas se volvieron de nuevo hacia Constant Von Balcke y su estúpida sonrisa.

jueves, 26 de febrero de 2009

Saturday Morning Breakfast Cereal





Al principio fue la línea de comandos, VII; La Tecnosfera

Neal Stephenson

UNIX ES EL ÚNICO SISTEMA OPERATIVO que queda cuya interfaz gráfica (un montón de código llamado X Window System1) está separado del sistema operativo en el antiguo sentido del término. Es decir, que puedes ejecutar Unix en puro modo de línea de comandos si quieres, sin ventanas, iconos, ratones, etc., y seguirá siendo Unix y capaz de hacer todo lo que se supone que hace Unix. Pero los demás sistemas operativos --MacOS, la familia Windows y BeOS-- tienen sus GUI enmarañadas con las anticuadas funciones del sistema operativo en tal grado que han de ejecutarse en modo GUI o no se ejecutan verdaderamente. Así que ya no es posible pensar en las GUI como en algo distinto del sistema operativo; ahora forman una parte inalienable de los sistemas operativos a los que pertenecen --y son, con mucho, la parte mayor, más cara y difícil de crear.

Sólo hay dos modos de vender un producto: precio y funcionalidades. Cuando los sistemas operativos son gratuitos, las compañías de sistemas operativos no pueden competir mediante el precio, así que compiten mediante las funcionalidades. Esto significa que siempre tratan de superarse unos a otros escribiendo código que, hasta hace poco, no se consideraba parte de un sistema operativo en absoluto: cosas como las GUI. Esto explica en gran medida el comportamiento de estas compañías.

Explica por qué Microsoft añadió un navegador a su sistema operativo, por ejemplo. Resulta fácil obtener navegadores gratuitos, igual que sistemas operativos gratuitos. Si los navegadores son gratuitos y los sistemas operativos son gratuitos, pareciera que no hay modo de hacer dinero con los navegadores ni con los sistemas operativos. Pero si puedes integrar un navegador en un sistema operativo y así llenar ambos de nuevas funcionalidades, ya tienes un producto vendible.

Dejando a un lado, de momento, el hecho de que esto cabrea de verdad a los abogados antimonopolio del gobierno, esta estrategia tiene sentido. Al menos, tiene sentido si se asume (como parece hacer la dirección de Microsoft) que el sistema operativo ha de ser protegido a cualquier precio. La verdadera cuestión es si cada moda tecnológica nueva que aparezca ha de usarse como muleta para sostener la posición dominante del sistema operativo. Al enfrentarse al fenómeno de la Web, Microsoft tuvo que desarrollar un navegador web realmente bueno, y lo hicieron. Pero entonces tuvieron que elegir: podían hacer que ese navegador funcionara en múltiples sistemas operativos, lo cual daría a Microsoft una posición fuerte en el mundo de Internet con independencia de lo que le pasara a la cuota de mercado de su sistema operativo. O podían integrar el navegador con el sistema operativo, apostando a que esto haría que su sistema operativo pareciera tan moderno y atractivo que ayudaría a conservar su dominio en ese mercado. El problema es que cuando la posición del sistema operativo Windows empiece a venirse abajo (y dado que actualmente es de cerca del noventa por ciento, no puede sino descender) arrastrará todo tras de sí.

En la clase de geología del instituto probablemente les enseñaran que toda la vida sobre la Tierra existe en una delgada capa llamada biosfera, que existe entre miles de kilómetros de roca muerta por debajo, y frío espacio vacío, muerto y radiactivo, por encima. Las compañías que venden sistemas operativos existen en una especie de tecnosfera. Por debajo está la tecnología que ya es gratuita. Por encima está la tecnología que todavía ha de ser desarrollada, o que es demasiado disparatada y especulativa para ser explotada de momento. Como la biosfera de la Tierra, la tecnosfera es muy fina comparada con lo que tiene por encima y por debajo.

Pero se mueve mucho más rápido. En diversas partes del mundo, es posible visitar ricas capas fósiles en las que hay esqueletos apilados, los más recientes encima y los más antiguos debajo. En teoría, todos se remontan a los primeros organismos unicelulares. Y si se usa la imaginación un poco, uno se dará cuenta de que, si se queda ahí el tiempo suficiente, también quedará fosilizado, y con el tiempo algún organismo más avanzado quedará fosilizado encima tuyo.

El registro fósil --La Brea Tar Pits2-- de la tecnología software es Internet. Cualquier cosa que aparezca allí se puede tomar de forma gratuita (posiblemente ilegal, pero gratuita). Los ejecutivos de compañías como Microsoft tienen que acostumbrarse a la experiencia --impensable en otras industrias-- de invertir millones de dólares en el desarrollo de nuevas tecnologías, tales como navegadores web, y luego ver cómo aparece en Internet el mismo software, o un software equivalente, dos años, un año, o incluso pocos meses después.

Al seguir desarrollando nuevas tecnologías y añadiendo posibilidades a sus productos, pueden mantenerse un paso por delante del proceso de fosilización, pero algunos días deben de sentirse como mamuts atrapados en La Brea, usando todas sus energías para salir adelante, una y otra vez, escapando de la pegajosa brea caliente que quiere cubrirles y engullirles.

La supervivencia en esta biosfera requiere colmillos fuertes y pies que puedan pisotear en un extremo de la organización, y Microsoft es famosa por tenerlos. Pero pisotear a los otros mamuts en la brea sólo puede mantenerte vivo cierto tiempo. El peligro es que, con su obsesión por mantenerse fuera de las capas fósiles, estas compañías olviden lo que hay por encima de la biosfera: el ámbito de la nueva tecnología. En otras palabras, deben seguir con sus armas primitivas y bastos instintos competitivos, pero también han de desarrollar cerebros potentes. Parece ser que esto es lo que está haciendo Microsoft con su departamento de investigación, que contrata a personas inteligentes por doquier. (Y aquí debo mencionar que, aunque conozco y me relaciono con varias personas del departamento de investigación de esa compañía, nunca hablamos de negocios, y no tengo ni idea de qué demonios están haciendo. He aprendido mucho más sobre Microsoft usando el sistema operativo Linux de lo que habría aprendido usando Windows).

Da igual cómo hiciera antes dinero Microsoft; hoy en día, hace dinero gracias a una especie de arbitraje temporal. Arbitraje, en el sentido habitual, significa hacer dinero aprovechándose de las diferencias en los precios de algo en diferentes mercados. En otras palabras, es espacial y se basa sobre el hecho de que el árbitro sabe por qué tecnologías pagará dinero la gente el año que viene, y cuánto tardarán esas tecnologías en volverse gratuitas. Lo que el arbitraje espacial y temporal tienen en común es que ambos pivotan sobre la información extremadamente buena del árbitro; información sobre los gradientes de precios en un momento dado en un caso, sobre los gradientes de precios a lo largo del tiempo en un lugar dado en el otro.

Así que Apple/Microsoft ofrecen nuevas posibilidades a sus usuarios casi a diario, con la esperanza de que un flujo constante de genuinas innovaciones técnicas, combinadas con el fenómeno del «quiero creer» impedirá que sus clientes miren al otro lado de la carretera, hacia los sistemas operativos, mejores y más baratos, que tienen disponibles. La cuestión es si esto tiene sentido a largo plazo. Si Microsoft es adicta a los sistemas operativos como Apple lo es al hardware, entonces se apostarán la camisa por sus sistemas operativos, y vincularán todas sus nuevas aplicaciones y sistemas operativos a ellos. Su supervivencia dependerá entonces de estas dos cosas: añadir más posibilidades a sus sistemas operativos, de tal modo que sus clientes no se pasen a las alternativas más baratas, y mantener la imagen que, de algún modo misterioso, les da a estos clientes la sensación de que obtienen algo a cambio de su dinero.

Este último es un fenómeno cultural verdaderamente extraño e interesante.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Have sex

Dave Barry

Cuando un hombre y una mujer están intentando tener sexo, él culminará a menudo antes de que ella esté lista. Él culminará a veces antes de que ella esté, técnicamente, en el cuarto.

viernes, 20 de febrero de 2009

Scarycrows

Muth Mountains, 1 de julio, 5.47

En el cielo se dibujó una estela blanca que caía dibujando una línea diagonal hacia las montañas de Muth. El arco perfecto contrastaba a la perfección con el color fucsia anaranjado de las nubes, sobre aquel lienzo matutino de color añil. La pequeña granja del señor Ogilvie dormitaba frente al inmenso terreno de maíz plantado a lo largo de una hectárea y media mientras aquella luz mortecina volaba encima. El sol castigaría aquella hermosa plantación apenas dos o tres horas más tarde, pero era de agradecer que las noches fueran tan frescas en esa zona del país.
George, Quinn y Stan permanecían quietos, e inmóviles sobre sus estacas de madera, en medio de aquel bosque de mazorcas. Eran los espantapájaros sonrientes que Matt, el sobrino del señor Ogilvie, había hecho con sus propias manos cuando tenía catorce años, un sofocante verano, cinco años atrás. George, con un sombrero de paja, y una vieja pipa en la boca (que no era más que un buen corte profundo en forma de sonrisa torcida), y un mono azul de trabajo, sobre una blusa amarilla vieja y completamente desteñida, era el que estaba en medio de aquél trío.
A la derecha de este estaba Quinn, con una máscara de hockey de cuando el padre de Matt jugaba en el instituto, el palo en la mano derecha (Si se le podía llamar mano a un guante relleno de unos calcetines viejos y cosidos a una chaquetqa de invierno) y unos vaqueros rotos y manchados de lejía, junto a los patines.
El último de todos ellos, Stan, llevaba una camiseta roja y un saco que le cubría la calabaza, puesto que el anterior invierno, una fuerte tormenta lo desenganchó de su sitio y acabó volando hasta la granja del vecino, el señor Porter, a 100 metros de la casa. Esa fuerte tempestad destrozó completamente la (cabeza) calabaza de Stan. En la parte de abajo, llevaba unos pantalones de color beix y una viejas converse negras.
A las seis menos diez de aquel lunes de julio (la radio vaticinaba calor, mucho calor hasta septiembre), aquellos tres personajes parecían los reyes de aquella verde extensión, inmóviles encima de las amarillas cabezas de las mazorcas y dueños de hasta donde alcanzaba la vista.
Mientras aquél meteorito (o fuese dios sabe qué) cruzaba aquel firmamento azul añil, un cuervo se posó sobre la cabeza de George, moviendo un poco su sombrero de paja hacia un lado. Aunque normalmente los cuervos sobrevolaban aquella zona todos los días, aquella mañana solo uno voló hasta ahí. El pico abierto mostraba la lengua negra del animal, que se movía como si estuviera celebrando un extraño rito en el hombro del espantapájaros.
La estela blanca desapareció tras las rocosas montañas de Muth. A continuación, un pequeño rugido, distante, pero audible, sacudió el cielo y la tierra. Las mazorcas de maíz apenas se agitaron a causa de la onda expansiva. Aquel estallido no duró siquiera un par de segundos.
El impacto, a solo dos kilómetros de ahí, sería investigado por periódicos, televisiones, periodistas radiofónicos, investigadores, federales, médiums, escépticos del tipo hay-vida-en-otros-planetas, e incluso, la propia NASA.
Aunque, a pesar de eso, no encontrarían nada. Ellos no.
La granja del señor Ogilvie sufrió un leve seísmo, aunque su dueño nunca llegó a darse cuenta. Continuó en su sueño sin sentir perturbación alguna.
Aproximadamente, 10 minutos más tarde del estallido, a las seis de la mañana, el único cuervo que estaba en la granja aquella mañana, voló hacia el cielo, ahora solo naranja y celeste.
Cuando el Sol apareció en el horizonte, pocos minutos más tarde, George ya no estaba en su sitio.

jueves, 19 de febrero de 2009

Quizás, quizás, quizás

Al principio fue la línea de comandos, VI: Tarro de miel, pozo de brea, lo que sea

CUANDO GATES Y ALLEN INVENTARON la idea de vender software, se encontraron con la crítica tanto de los hackers como de los sobrios hombres de negocios. Los hackers entendían que el software sólo era información, y le ponían objeciones a la idea de venderla. Estas objeciones eran en parte morales. Los hackers salían del mundo científico y académico, donde resulta imperativo hacer que los resultados del propio trabajo queden disponibles para el público. También eran en parte objeciones prácticas: ¿cómo puedes vender algo que puede copiarse fácilmente? Los hombres de negocios, que son el polo opuesto de los hackers en tantos aspectos, tenían sus propias objeciones. Acostumbrados a vender tostadoras y seguros, era natural que les resultara difícil comprender cómo una larga sarta de unos y ceros podía constituir un producto vendible.

Obviamente, Microsoft remontó estas objeciones, así como Apple. Pero las objeciones siguen ahí. El hacker más hacker de todos, el Ur-hacker por así decirlo, era y es Richard Stallman, quien se irritó tanto con la malvada práctica de vender software que, en 1984 (el mismo año en que salió a la venta el Macintosh), fue y fundó la Fundación del Software Libre (Free Software Foundation), que comenzó a trabajar en algo llamando GNU. GNU son las siglas de Gnu's Not Unix («Gnu No es Unix»), pero se trata de una broma en más de un sentido, porque GNU ciertamente es Unix. Debido a cuestiones de copyright (Unix es una marca registrada de AT&T), sencillamente no podían afirmar que fuera Unix, y así, sólo para asegurarse, afirmaban que no lo era. Pese al incomparable talento y empuje del señor Stallman y otros seguidores de GNU, su proyecto no pudo construir un Unix libre para competir contra los sistemas operativos de Windows y Apple: era un poco como tratar de excavar un sistema de metro con una cucharilla. Esto es, hasta la llegada de Linux.1

Pero la idea básica de recrear un sistema operativo a partir de la nada era perfectamente consistente y completamente factible. Se ha hecho muchas veces. Es inherente a la naturaleza misma de los sistemas operativos.

Los sistemas operativos no son estrictamente necesarios. No hay razón por la que un escritor de código lo bastante dedicado no pueda partir de la nada en cada proyecto y escribir nuevo código para manejar operaciones tan básicas y de bajo nivel como controlar las cabezas lectoras/escritoras en los controladores de disco y activar píxeles en pantalla. Los primeros ordenadores tenían que programarse de este modo. Pero, dado que casi todos los programas tienen que desempeñar las mismas operaciones básicas, este enfoque llevaría a una tremenda duplicación del esfuerzo.

No hay nada más desagradable para el hacker que la duplicación del esfuerzo. El primer y más importante hábito mental que desarrolla la gente cuando aprende a escribir programas de ordenador es generalizar, generalizar, generalizar. Hacer su código lo más modular y flexible posible, descomponer los problemas grandes en pequeñas subrutinas que puedan usarse una y otra vez en diferentes contextos. En consecuencia, el desarrollo de los sistemas operativos, pese a ser técnicamente innecesario, era inevitable. Porque en el fondo un sistema operativo no es más que una biblioteca que contiene el código más usado, escrito una vez (y con suerte, bien escrito), y puesto a disposición de cualquier escritor de código que lo necesite.

Así que un sistema operativo propietario, cerrado y secreto es una contradicción en los términos. Va contra la razón de ser de los sistemas operativos. Y de cualquier modo es imposible mantenerlos en secreto. El código fuente --las líneas originales de texto escritas por los programadores-- pueden mantenerse en secreto. Pero el conjunto de un sistema operativo es una colección de pequeñas subrutinas que realizan tareas muy específicas y muy claramente definidas. Qué hacen exactamente esas subrutinas ha de ser público, de forma muy explícita y exacta, o de lo contrario el sistema operativo es completamente inservible para los programadores; no pueden usar esas subrutinas si no tienen perfecta y total comprensión de lo que hacen las subrutinas.

Lo único que no se hace público es exactamente cómo hacen las subrutinas lo que hacen. Pero una vez sabes lo que hace una subrutina, generalmente resulta bastante fácil (si eres un hacker) escribir tu propia rutina que haga exactamente lo mismo. Puedes tardar algo, y resulta tedioso y poco gratificante, pero en la mayoría de los casos no es demasiado difícil.

Lo que es difícil, para un hacker como para un escritor de ficción, no es escribir; es decidir qué escribir. Y los vendedores de sistemas operativos comerciales ya han decidido, y han hecho públicas sus decisiones.

Esto se sabe desde hace mucho. MS-DOS fue duplicado funcionalmente por un producto rival, escrito a partir de la nada, llamado ProDOS, que hacía las mismas cosas de modo muy parecido. En otras palabras, otra compañía pudo escribir código que hacía las mismas cosas que MS-DOS y lo vendió para obtener beneficios. Si usas el sistema operativo Linux, puedes obtener un programa libre llamando WINE que es un emulador de Windows; esto es, puedes abrir una ventana en tu escritorio que ejecute programas de Windows. Quiere decir que se ha recreado un sistema operativo Windows completamente funcional dentro de Unix, como un barquito en una botella. Y el propio Unix, que es un sistema operativo mucho más sofisticado que MS-DOS, ha sido reconstruido a partir de la nada una y otra vez. Sun, Hewlett-Packard, AT&T, Silicon Graphics, IBM y otros vendieron versiones de él.

En otras palabras, la gente lleva reescribiendo código básico de sistemas operativos tanto tiempo que toda la tecnología que constituía un sistema operativo en el sentido tradicional (pre-GUI) de esa expresión es ahora tan barata y común que es literalmente gratuita. No sólo no podrían Gates y Allen vender MS-DOS hoy, ni siquiera podrían regalarlo, porque ya se regalan sistemas operativos mucho más potentes. Incluso el Windows original (que era el único sistema de ventanas hasta 1995) ya no vale nada, dado que no tiene sentido poseer algo que puede emularse dentro de Linux, que es gratuito.2

De este modo, el negocio de los sistemas operativos es muy diferente de, pongamos, el negocio de la venta de coches. Incluso un viejo coche de segunda mano tiene algún valor. Puedes usarlo para ir al basurero, o vender sus partes. El destino de los bienes manufacturados es depreciarse lentamente a medida que envejecen y tienen que competir contra productos más modernos.

Pero el destino de los sistemas operativos es volverse gratuitos.

Microsoft es una gran compañía de aplicaciones de software. El de las aplicaciones --tales como Microsoft Word-- es un área en el que la innovación lleva beneficios reales, directos y tangibles a los usuarios. Las innovaciones pueden consistir en nueva tecnología recién salida del departamento de investigación, o pueden estar en la categoría de los lacitos decorativos, pero en cualquier caso a menudo resultan útiles y parecen contentar a los usuarios. Y Microsoft está convirtiéndose en una gran compañía de investigación. Esto no se debe necesariamente a que sus sistemas operativos sean todos tan malos desde el punto de vista puramente tecnológico. Los sistemas operativos de Microsoft tienen sus problemas, claro, pero son mucho mejores de lo que solían ser, y son adecuados para la mayor parte de la gente.

¿Por qué digo entonces que Microsoft no es es una compañía de sistemas operativos tan grandes? Porque la naturaleza misma de los sistemas operativos es tal que no tiene sentido que una compañía específica los desarrolle y posea. Para empezar, es un trabajo muy desagradecido. Las aplicaciones crean posibilidades para millones de usuarios crédulos, mientras que los sistemas operativos imponen limitaciones a millones de cascarrabias escritores de código, y así los hacedores de sistemas operativos siempre estarán en la lista negra de cualquiera que cuente en el mundo de la alta tecnología. Las aplicaciones las usan personas cuyo gran problema es comprender todas sus características, mientras que los sistemas operativos se ven hackeados por escritores de código irritados con sus limitaciones. El negocio de los sistemas operativos ha sido bueno para Microsoft sólo en la medida en que les ha proporcionado el dinero necesario para lanzar un negocio de software de aplicaciones realmente bueno y contratar a un montón de investigadores inteligentes. Ahora debiera estar en posición de desembarazarse de su sistema operativo, como los cohetes se libran en algún momento de los tanques vacíos de combustible. La gran pregunta es si Microsoft es capaz de hacerlo. ¿O es adicta a la venta de sistemas operativos del mismo modo que Apple lo es a la venta de hardware?

Hay que tener en cuenta que los observadores expertos citaban en un tiempo la capacidad de Apple de monopolizar su propia provisión de hardware como su gran ventaja frente a Microsoft. En aquella época, parecía situarles en una posición mucho más fuerte. Al final, casi les mató, y todavía puede matarlos. El problema para Apple era que la mayor parte de los usuarios de ordenador del mundo acaba comprando hardware más barato. Pero un hardware barato no podía ejecutar MacOS, y esa gente se pasó a Windows.

Sustituyan hardware por sistemas operativos, y Apple por Microsoft y verán cómo lo mismo está a punto de suceder de nuevo. Microsoft domina el mercado de sistemas operativos, lo cual les reporta ingresos y parece una gran idea de momento. Pero hay sistemas operativos mejores y más baratos, y están haciéndose cada vez más populares en partes del mundo que no están tan saturadas de ordenadores como los EE.UU. Dentro de diez años, puede que la mayoría de los usuarios de ordenador del mundo acabe por tener estos sistemas operativos más baratos. Pero estos sistemas operativos, de momento, no ejecutan ninguna aplicación de Windows, y así esta gente acabará usando otra cosa.

Por expresarlo de forma más directa: cada vez que alguien decide usar un sistema operativo que no es de Microsoft, la división de sistemas operativos de Microsoft obviamente pierde un cliente. Pero, tal como están las cosas, la división de aplicaciones de Microsoft también pierde un cliente. No es para tanto, dado que casi todo el mundo usa sistemas operativos de Microsoft. Pero en cuanto la cuota de mercado de Windows empiece a disminuir, las matemáticas van a ponerse bastante torvas para los de Redmond.

Podría replicarse a este argumento diciendo que Microsoft sencillamente podría recompilar sus aplicaciones para que pudieran ejecutarse en otros sistemas operativos. Pero esta estrategia va contra los instintos corporativos normales. El caso de Apple resulta de nuevo instructivo. Cuando las cosas empezaron a ponerse feas para Apple, debieron haber llevado su sistema operativo a un hardware barato. Pero no lo hicieron. Por el contrario, trataron de hacer que su brillante hardware diera lo más posible de sí, añadiendo nuevas posibilidades y expandiendo la línea de productos. Pero esto sólo tuvo el efecto de hacer su sistema operativo más dependiente de esas características especiales del hardware, lo cual al final resulta peor para ellos.

Igualmente, cuando la posición de Microsoft en el mundo de los sistemas operativos se vea amenazada, sus instintos corporativos les dirán que apilen más posibilidades en sus sistemas operativos, y luego reconfiguren sus aplicaciones de software para explotar esas posibilidades especiales. Pero esto sólo tendrá el efecto de hacer que sus aplicaciones dependan de un sistema operativo con una cuota de mercado decreciente, y al final será peor para ellos.

El mercado de los sistemas operativos es una trampa letal, un pozo de brea, una ciénaga. Sólo hay dos motivos para invertir en Apple y en Microsoft. 1) Cada una de estas compañías está en lo que llamaríamos una relación de codependencia con sus clientes. Los clientes quieren creer, y Apple y Microsoft saben cómo darles lo que quieren. 2) Cada compañía trabaja muy duro para añadir nuevas posibilidades a sus sistemas operativos, lo cual tiene el efecto de asegurar la lealtad de sus clientes, al menos durante un tiempo.

En consecuencia, la mayor parte del resto de este ensayo tratará sobre estos dos temas.

martes, 17 de febrero de 2009

La Melancólica Muerte de Chico Ostra

Tim Burton

Se le declaró en la costa,
y en la playa fue la boda.

Su larga luna de miel
en la isla de Capri fue

Para la cena el mesero
les puso un solo platillo:
un gran caldo de mariscos.
La novia pidió un deseo.

Y el deseo se realizó.
Dio al fin a luz un bebé.
Pero éste ¿era humano o no?
Bueno, quizá. Tal vez.

Diez dedos en pies y manos,
y demás órganos sanos.
Podía sentir y escuchar.
Pero ¿normal? No, ni hablar.

Este engendro antinatura,
Este cáncer indecente,
Era la imagen viviente
de toda su desventura.

Ella se quejó al doctor:
“No es hilo de mi madeja.
¿De donde sacó ese hedor
a salmuera, pez y almeja?”

“Y ha sido usted afortunada.
Yo la semana pasada,
trate a una niña con pico
y tres orejas. ¿Me explico?
Si es mitad ostra su niño,
búsquese a otro a quien culpar.
-Y añadió con cierto guiño -
¿Se ha puesto a considerar
una casita en el mar?”

No sabían como llamarlo.
A veces le decían Carlo
y a veces -con voz perpleja-
“eso que parece almeja”.

Encogido el corazón,
Ninguno en verdad sabía
si el chico ostra algún día
rompería el caparazón.

Los cuatrillizos Montalvo
cierta vez se lo toparon.
Le espetaron un “¡Bivalvo!”
y enseguida se escaparon.

Una tarde en que llovía,
Carlo se sentó en la calle.
Y miró arremolinarse
el agua en la alcantarilla

Aparcada en la cuneta,
conmovida y afligida,
su madre daba salida
a su congoja secreta.

Ya se habían acostado
una noche, y ella dijo:
“Cariño, huele a pescado
y yo creo que es nuestro hijo.
Y aunque dicen que una dama
debe callarse esas cosas,
me parece que le endosas
tus problemas en la cama.”

El probó cuanta loción
pudo hallar en el mercado.
Tenía el cuerpo colorado
y comezón, comezón.
Y de rascar y rascar
la piel le empezó a sangrar

El doctor, tras una pausa,
dijo: “El remedio a su mal
podría ser su misma causa.
Las ostras, como sabéis,
dan gran potencia sexual.
Supongo que si os coméis
a vuestro niño podréis
saciar el ansia carnal.

Se acerco muy de puntitas,
muy a oscuras y en celada,
porque no notara nada
quien le daba tantas cuitas.
Y en voz muy baja le dijo:
“Carlo queridísimo, hijo:
no quisiera interferir
ni causarte desconsuelo.
Pero ¿has pensado en el cielo,
o te has querido morir?”

Carlo parpadeo al oírlo
pero no le dijo nada.
Su papi apretó el cuchillo
y se aflojó la corbata.

Cuando lo levantó en vilo,
Carlo le mojó el abrigo.
Y en su boca ya la valva,
se escurrió por su garganta.

En la costa lo enterraron,
en la arena, junto al mar.
Una oración murmuraron
y se fueron a cenar.

Una cruz que daba pena
marcaba su sepultura
y unas letras en la arena
prometían vida futura.

Pero al subir la marea
una ola grande y fea
borró sin pena ni gloria
para siempre su memoria.

De regreso en el hogar,
él se le empezó a acercar.

Le besó y le dijo: “Bella,
hagamos otra faena.”
“Pero esta vez –susurró ella-
pidamos que sea una nena.”

Qu'est-ce que la Langue Basque? (II)

Por un error a la hora de publicar el texto, los frecuentes apóstrofes que emplea la lengua francesa aparecieron unidos a la palabra en forma de acentos. Si lo creemos oportuno, volveremos a editar esa primera parte; por ahora, pasaremos con la segunda, donde ya nos metemos de lleno en la gramática vasca:



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Noms et Pronom

Le basque possède l'article déterminé A postposé (7) au nom et invariable pour tous les noms (8), les genres grammaticaux n'existant, d'ailleurs, pas en basque (9). Par exemple:

IDI, boeuf; IDIA, le boeuf (à côté de IDI BAT, un boeuf).
BEI, vache; BEIA, la vache.
EZ, non; EZA, la négation.
EZTAKIEN, ne sachant pas; EZTAKIENA, l'ignorant.
DAKIZUN, que vous savez; DAKIZUNA, ce que vous savez.
DAN, qui est; DANA, ce qui est (grec TO ON); par exemple: DANA DALA, que ce qui est soit ou advienne que pourra.


(7) De même l'article est postposé dans les langues scandinaves (EN, ET), en roumain (UL, A) et en bulgare (TEU, TA, TO). Par une coïncidence curieuse, le bulgare possède une autre forme d'article masculin, qui est A, comme en basque, et que l'on ajoute aux noms se terminant par une consonne: GRAD, ville; GRADA, la ville. Cf: norvégien vulgaire: DORR, porte; DORRA (pour DORREN), la porte. C'est encore un article déterminé que l'on a dans le nom basque de la ville de Bayonne (basque BAYONA), c'est-à-dire BAI ONA, la bonne baie (esp. BAYONA), d'où, à son tour, dérive le mot français BAIONETTE.

(8) Tout comme en anglais (THE), en arabe (EL) et en hongrois (A).

(9) Comme en anglais et dans presque toutes les langues orientales, excepté en arabe.
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Notas: Las formas modernas de la ortografía de algunas de las palabras expuestras es:
bei=behi
eztakien=ez dakien (aunque se pronuncia como "eztakien")
dan=den
dala=dela
El artículo definido pospuesto desde luego recuerda al de otras lenguas, especialmente el búlgaro; no obstante, su origen puede ser explicado prescindiendo de tales similitudes. Según la hipótesis más aceptada, procede del demostrativo "HAU", es decir "este". De la misma manera que el demostrativo latino "ille" ('aquél') acabaría convirtiéndose en el artículo definido en la mayoría de lenguas romances, este mismo proceso también influyó en el desarrollo del euskara, aunque pospuesto (al contrario que en castellano, francés...etc, donde va antepuesto).
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Si le thème se termine par A, dans la plupart des dialectes, les deux A se soudent en un seul:
AMA, mère et la mère (10).

En général, l'article basque est d'un emploi beaucoup plus fréquent que celui des langues indo-européennes, ainsi qu'il ressort de l'exemple labourdin suivant: NERE SEMEA TCHARRA BALITZ ATSEGABE HANDIA NUKE. litt. Si le mon fils était le mauvais j'en aurais le grand chagrin.

La terminaison du pluriel est toujours K comme en hongrois, en lappon suédois et dans les dialectes du Canada; mais il n'existe pas, au pluriel, de forme indéterminée, c'est-à-dire sans article:

AITAK, pères et les pères; hongrois ATYAK et AZ ATYAK.

Suivant le point de vue des grammairiens, la déclinaison du nom basque a de 11 à 16 cas: nominatif, accusatif, actif, génitif, datif, ablatif, locatif, associatif, partitif et autres (11). Détail curieux: la flexion des cas et de l'article ne s'ajoute qu'au dernier terme d'une série de noms substantifs ou adjectifs.

ETCHEA (basque esp. ETXEA), la maison.
ONA, le bien.


(10) M. H. Gavel, professeur au Lycée de Bayonne, m'écrit à ce propos qu'en Biscayen l'A du thème est atone, alors que l'A du thème et l'A de l'article se fondent en EA ou en IA. En souletin, par contre, l'A du thème est atone, mais l'A de l'article est tonique (ELiZA et ELIZa).

(11) Par conséquent, le nombre des cas est à peu près le meême qu'en finlandais, où il y en a 15. Certaines terminaisons ont des analogies, peut-être fortuites, avec celles de quelques autres langues. Ainsi l'N du génitif est comparable à l'N du turc, du finlandais et de l'allemand; l'I du datif à l'I du latin, du grec et du sanscrit; le Z de l'ablatif au D de l'ancien latin (ROSA venant de ROSAD), au T et au Z du sanscrit, à l'S de l'ibérique, etc.
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ETCHE ONA, la bonne maison
NERE ETCHEA, ma maison (12)
ETCHEAN, dans la maison, à la maison.
ETCHEAK, les maisons.
ETCHE ONAK, les bonnes maisons.

Il en résulte qu'il n'existe pas en basque de différence entre le substantif et l'adjectif, puisque cette distinction n'y a aucune raison d'être. D'ailleurs, les flexions des divers degrés de comparaison peuvent être postposées à toutes les catégories de mots:

TTIPI (basque esp, TXIKI), petit; TTIPIAGO, plus petit; TTIPIEGUI, trop petit (degré "excessif").

YAUN (basque esp. JAUN, pron. KHAOUN), seigneur, monsieur, maître; YAUNAGO, plus maître; YAUNEGUI, trop maître.

MAITE DUT (basque esp. DET), j'ai du goût pour, j'aime; MAITEAGO DUT, j'ai plus de goût pour, j'ai de la préférence pour, je préfère.

La terminaison K du pluriel affecte également les noms servant d'attribut:
HAURRAK IKASLEAK DIRA (hongrois A GYERMENEK TANITOK), les enfants sont des élèves (cd latin DISCIPULI SUNT et anglais ARE PUPILS).

ETCHEAK ONAK DIRA (hongrois A HAZAK JOK)


(12) Cf. italien LA MIA (litt. la mienne maison), La même construction se retrouve en portugais (A MINHA CASA) et en roumain (CASA MEA). Il convient de noter que le basque no possède pas de suffixes possessifs comme en ont le hongrois (HAZAM, ma maison); le finlandais (TALONI), le turc (EVIM) et l'arabe (DARI). - Nere etchea est le titre d'une poésie basque que l'on retrouvera avec l'hymne basque Guernikako Arbola et bien d'autres dans le petite recueil intitulé Eskualdun Kantariak, Bayonne, Lasserre, 1922, p. 107 et p. 5; les deux poésies en question, chantées par M. Wolff, ont été enregistrées par la Société "Gramophone" ou "La Voix de son Maître", disque No K 2796.
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Notas: La "tt" se suele pronunciar como una /t/ palatalizada, algo así como "ty"; en algunos dialectos llega a convertirse en una "tx". La palatalización de algunas consonantes suele estar relacionada con el lenguaje familiar y los diminutivos; y en algunos casos, por la extensión de su uso, la forma palatizada ha llegado a convertirse en la normal. Comparemos, por ejemplo, con "txakur" ("perro") y "zakur" ("perrazo", etimológicamente la forma original).
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, les maisons sons bonnes (cf. latin BONI SUNT en regard de l'anglais ARE GOOD) (13).

Dans les noms numéraux, il convient de noter l'emploi du système vigésimal, comme en français et en danois, mais plus général (cf. les langues caucasiennes et américaines).

HOGOI (basque esp. OGEI), vingt.
HOGOI ETA HAMAR (basque esp. OGEI TA AMAR), trente (vingt et dix).
BERROGOI (basque esp. BERROGEI), quarante (deux vingts).
BERROGOI ETA HAMAR (basque esp. BERROGEI TA AMAR), cinquante (deux-vingts-dix), etc.

Il est évident que ce système ne laisse pas d'être compliqué, notamment dans le compte des réaux espagnols (un réal = 25 cent. esp.); ainsi:
BERROGEI TA AMAZAZPI ERRIAL (en basque esp.) signifie 2 x 20 + 17 réaux, ou bien 57 réaux, soit 14 pesetas 25 centimes.

On y retrouve également le système centésimal appliqué très souvent en français, en anglais et en allamand:

AMARREUN (basque esp.), mille (dix cents)
AMABIRREUN (basque esp.), douze cents.
EMERETZIREUN (basque esp.), dix-neuf cents.
OGEIREUN (basque esp.), deux mille (vingt cents) (14)

Les nombes cardinaux sont suivis du singulier:
BI SEME, deux fils (cf. hongrois KÉT FIU et turc IKI OGHLOU); BI SEMEAK, les deux fils.

(13) Par contre, en souletin, l'attribut est presque toujours invariable; par exemple: EMAZTIAK IZKOR DIRA, les femmes sont peureuses. Au singulier, l'attribut s'y emploie sans article: EMAZTIA IZIKOR DA, la femme est peureuse (en labourdin, EMAZTIA IZIKORA DA). Ce point m'a été signalé par M. Georges Lacombe, secrétaire de la Revue des Etudes Basques.

(14) B. DE ARRIGARAI, Grammatica del Euskera. Dialecto Guipuzkoano. Totana, 1919, p. 180.
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Notas: El vasco emplea, como hemos visto, un sistema de numeración vigesimal, frente al decimal que es más usual. Ello nos recuerda al francés, que también emplea de forma parcial este sistema, presumiblemente por influencia celta; pensemos que en galés "veinte" se dice "ugain". También el numeral "cien", "eun" (o, en grafia moderna, "ehun") parece de herencia indoeuropea, de la misma manera que el término para dos, "bi", es de origen latino.
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BAT, un, est toujours postposé: ETCHE ON BAT, une bonne maison. Le suffixe des numéraux ordinaux est GARREN; ainsi de LAU, quatrième, on tire LAUGARRENA, le quatrième.

On ne saurait passer sous silence le sens tout à fait particulier que prend le mot HAMEKA (basque espagnol AMAIKA), qui signifie onze, dans une phrasse telle que: IKUSTEN DITUDAN GAUZAK BADIRA AMAIKA, les choses que j'ai vues sont nombreuses (litt. sont au nombre de onze).

Le pronom subit le même traitement que le nom. Les pronoms personnels sont: NI, je (15); HI, tu; GU, nous; ZU, vous (singulier); ZUK, ZUEK, vous (pluriel); tandis que les adjectifs et les pronoms démonstratifs sont HAU (lat. HIC), HORI (lat. ISTE), et HURA (lat. ILLE).

Le génitif des pronoms personnels et démonstratifs sent aussi l'adjectif possessif: GURE HERRIA (titre d'une revue basque publiée à Bayonne), notre pays; en ajoutant l'article possessif précède et l'adjectif démonstratif suit le nom: par exemple, BERE GOGOA, son âme; mais GUIZON HAU, cet homme.

(15) Forme qui rapelle le suffixe NI de l'arabe (EKTOLNI, tue-moi) et du finlandais (KANSANI, avec moi).
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Notas: sobre la forma "ni", además de los ejemplos que propone el autor, nos gustaría recordar también que en náhuatl (lengua indígena hablada en México, y que fue idioma principal del Imperio Azteca) y en swahili (también escrito "suajili", idioma bantu que funciona a modo de lingua franca en Africa oriental) la forma para la primera persona singular, "yo", también es "ni".

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Verbe

La partie du discours la plus compliquée, la plus originale et la plus curieuse de la langue basque est, sans contredit, le verbe.

Le verbe fondamental est IZAN, forme qui traduit en même temps les auxiliaires être et avoir et qui, rien qu'au présent de l'indicatif, possède 175 formes différentes (16) en regard des 12 formes du latin et du français (suis, es, est, sommes, êtes, sont, ai, as avons, avez, ont), des dix formes de l'allemand, des huit de l'anglais, des six du suédois et des deux du danois (er, har) et de l'Esperanto; car, dans le même mot, se trouvent exprimés "polysynthétiquement", outre l'idée verbale, le complément direct, le complément indirect et le sujet.

Par exemple:

a) NAIZ, je suis (cf. la forme NEKUN de l'arabe algérien) HAIZ, tu es...

b) NATZAZU, NATZATZU, je suis pour vous, je vous suis.
ZAIGU, ZAUKU, il nous est.
ZATZAIZKIDATE, ZATZAIZKITET, vous m'êtes (cf. ital. SIETEMI pour MI SIETE).

(16) Sans compter les formes spéciales de la conjugaison "masculine" et "féminine" indiquée par l'abbé Ithury dans sa Grammaire Basque. Dialecte Labourdin, Bayonne, 1895.
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Notas: Entramos en terreno resbaladizo, el verbo, sin duda lo que más dificultades ofrece al estudiante. En las notas del autor hace referencia a las formas "masculinas" y "femeninas". Por el interés que creemos que puede despertar este aspecto, para conocer más las peculiaridades del euskera frente a las lenguas de su entorno, haremos una referencia sucinta a ello:

En vascuence, podemos hablar de tres maneras, "zuka" (tratamiento de "zu", 'usted') cuando no conocemos mucho a nuestro interlocutor, o es mayor en edad, jerarquía....etc, se trata de la manera más usual y que se estudia al principio; "hika" (tratamiento de "hi", 'tú'), cuando hablamos con un hombre de confianza; y "noka" (tratamiento también de "hi"), cuando hablamos con una mujer de confianza. En euskara batua (unificado), sólo se producen diferencias cuando el verbo denota la segunda persona, por ejemplo:

"maite duzu" - lo/la quiere [usted]
"maite duk" -lo/la quieres [tú, a un hombre]
"maite dun" -lo/la quieres [tú, a una mujer]

No obstante, en el vasco dialectal, se producen diferencias en toda la conjugación, lo que provoca que el número de formas verbales sea el triple que en la versión estándar; por ejemplo, en guipuzcoano:

"Gizona zarra da" - "El hombre es viejo" [dicho a alguien a quien tratemos de "zu"]

"Gizona zarra dek" - "El hombre es viejo" [dicho a un hombre con el que tengamos confianza]

"Gizona zarra den" - "El hombre es viejo" [dicho a una mujer con la que tengamos confianza]

-El autor dice que el verbo auxiliar es IZAN, que reúne en su significado el valor de "ser" y de "haber", resultando de ello la gran cantidad de formas auxiliares que enumera por encima, dependiendo de la transitividad de la oración y los Complementos Directos e Indirectos. Sin embargo, la idea más extendida es que existen dos verbos auxiliares:

IZAN (ser); que funciona como auxiliar en oraciones intransitivas (pudiendo denotar el Sujeto: NAIZ, ZARA...etc o el sujeto y el Complemento Indirecto: ZAIT...etc)

UKAN (haber, tener); que funciona como auxiliar en las oraciones transitivas (denotando el Sujeto y el Complemento Directo: DUT, DITUZU... etc; o ambos y también el Complemento indirecto: DIO, DIZKIDATE...etc)
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c) DUT, DET, je l'ai
DUK DEK, tu l'as (cf. l'arabe AND-EK).
DITUT, je les ai.

d) NAU, il m'a
NAUZU, NAUTZU, vous m'avez.
ZAITUT, je vous ai.

e) DIZUT, DAIZUT, DAUTZUT, je vous l'ai
DIZUGU, DAIZUGU, DAUTZUGU, nous vous l'avons.
DIGUZU, DAUKUZU, vous nous l'avez.

Le prétérit comporte le même nombre de formes. Les autres temps se forment à l'aide du prsent et du prétérit du verbe être-avoir, accompagné du participe: IZAN DA, a été (cf. ital. E STATO; all. IST GEWESEN; serbo-croate BIO JE).
IZAN DU, il a eu.

Mais, en dehors de l'indicatif, il existe encore six autres modes (subjonctif, impératif, deux votifs, deux suppositifs, deux conditionnels, deux potentiels), sans compter les différents infinitifs, participes et substantifs ou adjectifs verbaux.
Tous les autres verbes neutres et actifs sont formés à l'aide du gérondif du verbe conjugué et de la forme correspondante du verbe être-avoir:

a) SALTZEN DA, il se vent, on le vent.
SALDU DA, il a été vendu.
SALDUKO DA, il sera vendu.

b) SALTZEN ZAUT (ou ZAIT), il m'est vendu, on me le vend (cf. ital. VENDEMISI pour MI SI VENDE).

c) SALTZEN DUT, SALTZEN DET, je le vends.
SALTU DUT, SALDU DET, je l'ai vendu.
SALDUKO DUT, SALDUKO DET, je le vendrai.
SALTZEN DITUT, je les vends.
d) SALTZEN NAU, il me vend (à quelqu'un).
e) SALTZEN DIZUT, SALTZEN DAIZUT, SALTZEN DAUTZUT, je vous le vends.
SALTZEN DIZKIZUT, SALTZEN DAIZKIZUT, SALTZEN DAITZUT, je vous les vends.

Le sujet d'un verbe actif se met au cas actif qui diffère du nominatif-accusatif et se termine par k; ainsi:

SEMEA HIL DA signifie le fils est mort.
SEMEA HIL DU signifie il a tué le fils.
SEMEAK HIL DU signifie le fils l'a tué.

(Cf. l'emploi actif du verbe mourir en ancien français: li filz l'a mort).

SEMEA HIL ZAIGU signifie le fils nous est mort, c'est-à-dire nous avons perdu notre fils (cf. ital. ci è morto il figlio et serbo-croate umro nam je sin).
SEMEA HIL DIGU signifie il nous a tué le fils, c'est-à-dire il a tué notre fils ou il a tué le fils pour nous.

Par exception, environ 18 verbes admettent non seulement la conjugaison périphrastique, mais encore les formes simples spéciales qui conduisent à un grand polysynthétisme et qui sont semblables, il est vrai, aux formes italiennes PORTARVELO, vous le portez; PRESOMELO, après me l'avoir pris; MOSTROMMISI, il se montra à moi; DACCELA. donne-le-nous; INSEGNATECELI, enseignez-les-nous; et, à un moindre degré, aux formes arabes CHOUFTOH, je l'ai vu; DARABKUM, il vous a battus; et aux formes hongroises VARLAK, je t'attends; SZERETLEK, je t'aime. Ainsi:

ETORTZEN NAIZ, je viens;
ERAMATEZ DUZU (ou DEZU), vous l'emporterez;
IKUSTEN NAU, il me voit;
EGUITEZ DIDATE (DAUTATE ou DAUTET), ils me le font,
deviennent respectivement

NATOR
DARAMAZU
NAKUSA
DAGUIDATE

Il n'existe pas de forme de verbe actif sans complément direct, tel que j'ai, j'écris; il faut dire, suivant le sens: je l'ai, je les ai, je l'écris, je les écris, etc. (17).

Il n'existe pas non plus de vrai passif (avec indication de l'agent de l'action), puisqu'une phrase telle que: je suis vu par lui doit être tournée par: il me voit (18).

(17) Le hongrois possède, dans les verbes actifs, deux formes différentes: l'une indeterminée (IROK, j'écris des), et comparable à la forme française j'écris; l'autre, déterminée (IROM, je l'écris, j'écris le, je les écris, j'écris les) et ayant des analogies avec la forme basque (IZKIRIANTZEN DUT).

(18) Les partisans de la théorie du "passivisme" disent, au contraire, que le basque ne possède point d'actif et attribuent aux expressions IKUSTEN DUT, IKUSTEN DITUT la valeut de il est vu par moi. En ce cas, une phrase telle que ETCHEA DUT correspondrait au latin MIHI EST DOMUS, au russe OU MENIA YEST DOM, au finlandais MINULLA ON TALO, au hongrois (NEKEM) VAN HAZAM, au turc EVIM VAR et à l'arabe ANDI DAR, c'est-à-dire à moi (chez moi) il y a une maison, j'ai une maison.
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Notas: Respecto a la polémica en si el euskera tiene voz activa o pasiva, creemos que en esta cuestión debemos fijarnos en como se configuran el sujeto y los complementos argumentales (directo, indirecto) en el vasco, para darnos cuenta de que el esquema que nos ofrece es distinto del que conozcamos en las demás lenguas. El vasco es lo que los académicos denominan una lengua "ergativa"; es decir, en su sistema casual ofrece dos casos esenciales que las demás lenguas no suelen poseer (a excepción del georgiano y del sumerio), el "absoluto" (a veces llamado, por similitud, nominativo) y el "ergativo". El primero hace la función de sujeto en las oraciones intransitivas, y no está marcado por ninguna terminación especial:

Gizona dator - El hombre viene

Sin embargo, en las oraciones transitivas cumple la función de Complemento directo:

Gizona ikusten dut - Veo al hombre

El sujeto en las transitivas es denotado mediante el "ergativo", que se forma insertando una "-k". En el plural, que de por si ya tiene "k" en el caso absoluto, evita la confusión transformando la "-a" en "-e".

Mutilak gizona ikusten du - El muchacho ve al hombre. (en plural, "Mutilek gizona ikusten dute", es decir "Los muchachos ven al hombre").

Para los defensores del pasivismo, el "absoluto" indicaría siempre el sujeto, y el "ergativo" aparecería unicamente para indicar el agente.

Esta aparente paradoja de que un caso tenga una función en unas frases y otra en otras, y aparezca un caso nuevo...etc, nos indica que realmente el esquema morfosintáctico eusquérico es distinto al de las lenguas indoeuropeas, pero, sin embargo, los terminos y nociones gramaticales que empleamos proceden casi exclusivamente de las gramáticas de esas lenguas, especialmente del latín y del griego, y a pesar de su aplicabilidad en casi todas las lenguas del mundo, aquí nos topamos con un pequeño bache. Desde nuestro punto de vista, la cuestión no es en si el vascuence tiene o no voz pasiva. Es si conceptos heredados de la gramática latina tales como "voz activa" y "voz pasiva" y aplicables para las lenguas indoeuropeas y demás, son completamente viables para el vasco, o si, en su lugar, deberiamos pensar de otra manera y echar mano de conceptos distintos, o emplearlos a pesar de todo, teniendo en cuenta su inexactitud.

-Podemos observar que hay diferencias dialectales en cuanto a las formas de los auxiliares (duzu/dezu, didate/dautate/dautet....etc). Recordemos la referencia que hace el autor a Luciano Bonaparte al principio del libro: "Lucien Bonaparte, auteur du remarquable ouvrage intitulé "Le Verbe basque", y distingue huit dialectes et vingt-cinq sous-dialectes.". Estas diferencias fueron las que usó básicamente Bonaparte para distinguir a los dialectos vascos, por lo que, aunque su obra es muy importante y básica en los estudios de la lengua vasca, actualmente se le achaca el haber tenido demasiado en cuenta la morfología verbal y demasiado poco los demás aspectos del idioma.
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domingo, 15 de febrero de 2009

Qu'est-ce que la Langue Basque? (I)

Quést-ce que la Langue Basque?



Con esta pregunda como título se editaba en 1927 en Niza un opúsculo del lingüista George de Kolovrat donde hacía una concisa, aunque clara exposición acerca del euskara en su conjunto; donde se habla, características gramaticales y sus parecidos con otras lenguas.

Esto último quizá sea lo más interesante, ya a los siglos XIX y XX se formularon numerosas (y peregrinas) ideas acerca del origen y relación con otros idiomas. Una lengua durante siglos confinada en una pequeña región geográfica, y cuya existencia resultaba un tanto desconocida fuera de su entorno, de repente se convierte en objeto de estudio de numerosos académicos extranjeros; en una época donde el nacimiento de la indoeuropeística merced al descubrimiento del sánscrito y el persa avéstico marcó el desarrollo de la lingüística comparada y la glotocronología, y se comenzaban a dibujar los primeros mapas lingüísticos y árboles genealógicos, aparecia el vasco, enclavado en Europa occidental, sin ningún tipo de parentesco evidente con ninguna otra lengua del entorno. Conseguir explicar su filiación y su estatus en el mapa lingüístico general fue (y aun es), prioritario para muchos investigadores.

En este contexto surge este opúsculo de Kolovrat, poco conocido, pero interesante. No propone teorías (que, por otro lado, hubiesen quedado desfasadas), en su lugar señala los parecidos a nivel léxico, morfológico y sintáctico que mantiene con otras lenguas, por lo que es un documento que puede resultar de muy grata lectura para los interesados en la lingüística.

Además, las descripciones del vasco que hace, aunque no suficientes para un conocimiento del idioma, permiten hacerse una idea general de como funciona, por lo cual, aunque la grafía ha quedado un poco desfasada (se escribió casi cuarenta años antes de que se estableciese el batua); tiene en cuenta, en muchos ejemplos, las diferencias dialectales entre el norte y el sur de los Pirineos. Aunque la realidad sea algo más compleja, nos permite tomar contacto con una de las principales características del euskera; su fuerte variación geográfica. Por lo cual, puede ser también una manera de iniciarse en el estudio de este idioma, para aquellos que tengan interés en aprenderlo.

Reproduciremos el texto original francés, pues suelo preferir, cuando puedo, las versiones originales. Además, para el que tenga ciertos conocimientos de francés, no le será muy complicado comprenderlo; Kolovrat emplea un lenguaje muy claro. Separaremos cada página con dos líneas ("____________________________________"), entre las cuales insertaremos, si procede, nuestras propias anotaciones.

Tras esta pequeña anotación inicial, podemos pasar al documento en sí:



Quést-ce que la Langue Basque?
par Georges de Kolovrat Docteur ès-Lettres
Membre de la Société Linguistique de Paris et de la Société des Etudes Basques de Saint-Sébastien.
NICE1927 IMPRIMERIE DE "L'ECLAIREUR DE NICE"
21 Rue Meyerbeer

Introduction

Le peuple basque occupe trois provinces françaises (Labourd, Basse-Navarre et Soule) et quatre provinces espagnoles (Guipuzcoa, Biscaya, Alaba et Navarre), dóù la devise basque ZAZPIAK BAT, "les sept-un", cést-à-dire "les sept provinces ensemble". Quant à la langue basque, qui est très harmonieuse, et que les gens du pays appellent ESKUARA (en basque espagnol EUSKARA), une des mieux conservées de la terre, Lucien Bonaparte, auteur du remarquable ouvrage intitulé "Le Verbe basque", y distingue huit dialectes et vingt-cinq sous-dialectes.

Quelle est lórigine du peuple et de la langue basques? On nést pas dáccord sur ce point, la question étant très malaisée à résoudre. Le philologue allemand W. von Humboldt, au commencement du XIXe siècle, et, actuellement, Campion (espagnol), Luchaire (français), Schuchardt (autrichien) et Uhlenbeck (hollandais) supposent que les Basques représentent láncienne population ibérique; dáutres, tels que Vinson, van Eys et Philipon combattent cette opinion; dáutres encore, comme Luis et Eleizalde, vont jusqu'à prétendre que le peuple ibère ná jamais existé et que le mot ibère exprime une notion purement géographique (1).

On sait également que la langue basque a certaines affinités lexiques et grammaticales avec les langues américaines;

(1) J. de Urquijo é Ibarra: Estado actual de los Estudios relativos a la lengua vasca. Bilbao, 1918, p 78.
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Notas:
El autor se refiere al vasco como "eskuara", indicando que en vasco español se emplea el término "euskara"; la realidad es algo más compleja: "eskuara" se emplea en gran parte del País Vasco francés y Navarra. En las zoans más orientales de ambos, la denominación es "uskara" o "üskara"); en el resto de la vascofonía se prefieren los términos "euskera" y "euskara", especialmente éste último, aunque en español se ha popularizado enormemente el primero. En documentos de siglos anteriores, desde la Edad Media también podemos encontrar variantes como "heuskera", "enuskera" o "ezquera".

En cuanto a la distrubución geográfica del vasco, lo cierto es que no ocupa (ni ocupaba en aquel momento) el territorio íntegro de Navarra y las provincias vascas; de la primera, sólo se habla en la mitad norte (siendo más extendido su uso conforme nos acercamos a los Pirineos), en las últimas, la zona euskaldun comprende la totalidad de Guipuzcoa, la parte oriental de Vicaya (a partir de Bilbao), y una pequeña zona al norte de 'Alava.

Los nombres que cita (Humboldt, Campion, Schuchardt, Eleizalde...etc) son de los más célebres en la euskarología. Recomiendo al lector interesado buscar información sobre ellos y sus tesis sobre el vasco; en cuanto a Luciano Bonaparte, sobrino de Napoleon, es uno de los mayores contribuyentes a lo largo de la historia al estudio del vasco, así como el primero en proponer una clasificación dialectal del mismo.
Aunque posteriormente se hablará más y más largo sobre estas tesis, resulta interesante ver que en esta obrita ya se señalaba a la polémica acerca del "vascoiberismo", así como de la existencia de los propios íberos como etnia definida. También la referencia al parecido entre el euskera y ciertas lenguas amerindias también es citada. Aunque no hay pruebas de ello, ha resurgido en la actualidad, de forma minoritaria, haciendo que el vasco forme parte de una familia de lenguas desperdigadas por todo el planeta, como las lenguas Dené en América, el Burushaski en Pakistán...etc, denominada "Na Dené". Respecto a esto podemos señalar, a modo de anécdota, que en el Lazarillo de Ciegos Caminantes, de Alonso Carrió de la Vandera, guía descriptiva del Virreinato del Perú durante el siglo XVIII, se señala como los vizcaínos (denominación que en la época se empleaba también para designar a los vascos en su conjunto) aprenden con gran facilidad el idioma quechua, debido a las similitudes con su lengua materna, especialmente en sintaxis.

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aussi affirme-t-on parfois que les Basques viennent de l'Amérique du Nord, ou que les Américains viennent de la péninsule ibérique (2), ou encore que cette ressemblance est en rapport avec léxistance de la fameuse Atlantide, qui aurait péri dans l'Océan (3). Mais ces affinités ne prouvent pas grand'chose et pourraient bien être fortuites, dáutant plus que certaines formes de certains mots de la langue basque se retrouvent dans les langues chamitiques caucasiennes (4) et finno-oungrienes, voire même en japonais. Bref, aucune solution défintive ná été admise: grammatici certant et adhuc sub judice lis est. Bien que la langue basque possède, à plus dú n égard, une simplicité et une régularité étonnantes, l'étude de cette langue offre bien des difficultés aux étrangers. Car le lexique en est absolument différent de celui des principaux idiomes de l'Europe (sauf pour les mots démprunts), alors que la grammaire, avec ses nombreux cas, ses formes pronominales se fondant avec le verbe auxiliare, et son caractère polysynthétique et presque artificiel est dú ne complication extrême, de nature à effaroucher les étudiants.

Cést ce qui explique le titre original dú n manuel de langue basque publié en 1729 à lú sage des Espagnols, par le Père Larramendi: El imposible vencido. Arte de la langue bascongada. (Límpossible vaincu. Lárt de la langue basque.) La légende dit que le diable, après avoir passé sept ans dans la province de Labourd, ne put apprendre, étant donné la difficulté de la langue, que deux mots: BAI, oui, et EZ, non, mots que dáilleurs, il oublia en retraversant le pont du Saint-Esprit, à Bayonne, pour quitter le pays basque.

(2) Telle est lópinion du Comte H. de Charency. Voir son ouvrage: La langue basque et les idiomes de l'Oural. Mortagne, 1866, II, p. 147.
(3) Voir aussi Pierre Lhande: Le pays basque à vol dóiseau. Paris, G. Beauchesne, 1925, p. 30.
(4) Voir A. Trombetti : Elementi di Glottogia. Bologna, 1923, p. 125. et P. Lhande, 1.c., p. 38.


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Notas: Se apunta ya a algunas de las tesis que más se defenderán durante el siglo XX; la vasco-caucásica, y la vasco-bereber (la lengua bereber es una de las lenguas camíticas a las que hace referencia); ninguna de éstas, u otras teorías, ha demostrado su total viabilidad hasta la fecha.
-El padre Larramendi fue otro peso pesado en el estudio y la defensa del idioma éuscaro en el siglo XVIII

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Phonétique et Orthographe

La langue basque se sert de lálphabet latin et possède que cinq voyelles, tout comme lítalien et léspagnol. Elle affectionne les voyelles finales: PARISE, Paris; PORTUGALE, Portugal, et évite les rencontres de consonnes, notamment au commencement des mots, comme par exemple, dans LORE, LUMA, KURUTZE, LIBURU et PANTZE ou PARANTZE (5), qui signifient respectivement fleur, plume, croix, livre et France. Láccent tonique affecte toujours la dernière syllabe (tout au moins dans les principaux dialectes), mais comme en français, il est assez peu sensible.

Toutes ces particularités caractérisent également la langue japonaise, dont la prononciation rappelle celle du baque, par sa facilité dárticulation et son euphonie.

Une cetaine analogie phonétique le rattache aussi au turc, au hongrois et au finlandais. Une consonne très fréquente en basque, cést l'R, à savoir l'R simple et l'R fort, tous les deux roulés; par exemple, ARGUIA, ARGIA, la lumière (titre dú n journal basque paraissant à Saint-Sebastien); IZARRA, l'étoile (cést aussi le nom dú ne liqueur basque fabriquée à Bayonne); ERRAN (en basque espagnol ESAN), dit;
(5) Cf. au point de vue phonétique le japonais FURANSU et le finlandais RANSKA ayant le même sens et ne contenant pas le groupe FR.

ZAHARRA, le vieux; BIGARREN, deuxième; ERROMA, Rome; ARRATS GORRIAK EDER ALDI, la soirée rouge promet beau temps (6).

L'Académie de la Langue Basque de Bilbao, dont le président est láuteur dú n important dictionnaire basque, a adopté lórthographe phonétique quóbservent les Basques espagnols, élimimé la lettre H (par exemple dans URA pour HURA, il) et l'U après G (par exemple dans ARGIA pour ARGUIA) et remplacé le CH (qui se prononçait comme en français) par X, le TCH par TX (par exemple ETXEA pour ETCHEA, maison) et le RR par R surmonté dú n accent; toutefois, les revues et les journeaux basques de France continuent démployer lórthographe non-réformée sauf, parfois, en ce qui concerne le G.

(6) Proverbe basque. Voir Guide ou Manuel de la conversation et du style épistolaire français-basque, 2e édit. Bayonne, 1876, p. 429. Citons aussi le mot à R double HARRI ou ARRI, pierre, rocher, dóù vient le nom de la ville de BIARRITZ (deux rochers).
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Notas: No es del todo cierto que el vasco posea únicamente cinco vocales. Aunque es cierto para la inmensa mayoría de dialectos vascos, así como para las versiones estandarizadas, lo cierto es que el suletino (hablado en la provincia de Soule, Zuberoa en vasco) son seis, ya que también existe una "ü", similar a la "u" francesa (o, más bien, a la "eu"); la teoría más aceptada la atribuye a una influencia bearnesa (dialecto del gascón históricamente muy importante en esa parte del Pais Vasco Francés).

-Lo del acento sobre la "r" para representar el sonido de "rr", que, como nos dice el autor, fue aceptada por la Academia de la Lengua Vasca de Bilbao, fue una invención de Sabino Arana. Tras la Guerra Civil, y debido a lo poco práctico de hacer uso de ese y otros carácteres, que requerrían que las imprentas empleasen tipos especiales, encareciendo así los gastos de impresión, cayeron en
desuso.

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sábado, 14 de febrero de 2009

Pesadilla en Abbey Road: La Venganza de los Grumitos Mayas de 15 metros


Sandalio y su novia, Leucocidelta, deciden ir a pasar sus vacaciones a la Isla del Colacao.
Allí descubrirán que el reino de Turbo está amenazado por Or Igin Al, el oscuro dios de los grumitos que habitan al norte de la isla, y se verán enzarzados en una aventura de proporciones épicas para echar a los grumitos de las tierras de Nutrexpa.

Una historia que nos habla sobre los valores de la amistad, del amor, y los nutricionales.
Del director, actor, compositor, guionista, cátering, dirección artística y montaje de Alguien voló sobre el Grano de Cacao y El Señor de los Phoskytos.
Con música del negrito del África Tropical (Alberto) y los actores de la adaptación cinematográfica de El Último Gay de Escocia.

Próximamente, en los mejores cines, cines X, cines XX, cines dónde se emite xXx y clubes de alterne.

La Columnata del Odio: 14 de febrero, encuestas

Me llego como obligación más que por gusto, para felicitar el día de los enamorados. Me estoy preparando un largo baño de inmersión y me propongo agitar vuestras conciencias como Arquímedes debió agitar la suya para formular su famos principio (¿la "a"?).
En primer lugar citaré los resultados de la multitudinaria encuesta de xmusex sobre el tema:
Nadie cree que San Valentín es una venganza de Cupido porque en la escuela los compañeritos lo llamaron regordete degenerado, razón por la cual descarga sus frustraciones con el resto lanzando flechas sin sentido...", ni hay sinceridad por parte de los que dirían (deberían decir) que es "un bonito día para hacerle creer a alguien q lo amas, siempre lo amaste y siempre lo amarás... aunq en el fondo sabes q era tu única opción para no estar solo en San Valentín."
Un 50% de los votos (esto es, dos votos) opina que es "la mejor excusa para comprar chocolates, flores, peluches y enviártelos a ti mismo, porq ni tu propia madre te dice q te ama.", y otro desconcertante 25% dice que sería "una buena fecha para q amargados en el amor escriban pestes contra tan sublime celebración...".
Nadie se expone a mi ira sempiterna con un "es un día mágico, compartiendo fresas bañadas en chocolate con la mujer/hombre de tus sueños... ", y otro cuarto de votos expresa que, en realidad, ni lo sabe, ni le importa.
En fin, la segunda cosa que quería expresar es que hay una mujer en Irlanda que me daría abrigo y me llenaría de cerveza;
y hay una mujer en Irlanda que preferiría los sones de mi música
al tocar las cuerdas; hay una mujer en Irlanda y nada le agradaría más
que yo estuviera ardiente o mentiroso en la tierra bajo el césped.
Hay una mujer en Irlanda que tendría celos si yo recibiera sólo un beso
de una mujer en una feria, no es extraño, yo las amo a todas;
hay una mujer con la que prefiero batallar y cien de ellas nunca conseguiré
y hay una hermosa chica que pertenece a un hombre sin inglés, tan feo.
Hay una mujer que diría que si yo deambulara con ella encontraría oro;
y hay una mujer en un turno cuya belleza vale más que un robo de ganado
con una mujer que fastidió Ballymoyer y el llano de Tyrone
y no veo cura para mi enfermedad salvo la bebida.

viernes, 13 de febrero de 2009

Saturday Morning Breakfast Cereal


El Centurión No Tiene Quien le Escriba: Baviera; esa panda frikis, VI

Kgw

El desconcierto se apoderó de la sala de diplomacia. Los escasos nobles presentes se consultaban mútuamente entre bocado y bocado:
- ¿Buenas tardes? ¿Qué es eso de buenas tardes?
- Se trata de un saludo, querido primo.
- No, si eso ya lo sé. Lo que quería saber es cómo es posible que diga "buenas tardes" si yo me acabo de levantar.
- Yo pensaba lo mismo, amigo mío. Pero hablando de levantarse, este desayuno resulta un poco flojo.
- Me has leído el pensamiento. Estas hogazas apenas llenan. En mis tiempos...
Pero las consultas no se quedaban sólo en el aspecto horario ni gastronómico. Otros nobles preferían afrontar la cuestión desde otros puntos de vista.
-¿"Buenas tardes"? Eso no parece latín, ¿no?
- Pues no sabría decirle, mi tutor nunca estaba lo suficientemente sobrio para pasar del rosa-rosae...
- Perdone que me meta en su conversación, pero yo que sí aprendí latín y les digo que el "Buenas tardes" no es de esa lengua.
- A decir verdad, da lo mismo en qué hable porque se supone que estamos hablando alemán y entendemos perfectamente a ese señor...

El murmullo se empezaba a volver insoportable cuando Federico de Ñión y Cifuentes decidió intervenir.
- Usted perdone, ¿le conocemos de algo?
- No me diga que no me reconoce, don Federico - dijo el hombre barbudo.
- Pues usted lo siento, pero no. Además, ahora mismo estamos en plena reunión diplomática, así que le rogaría que, si es tan amable
- ¿Diplomática? ¡Pero si eso es lo mío! - respondió alegre el hombre barbudo.
- ¿Perdone usted? - dijo el diplomático bávaro - ¿Cómo que lo suyo?
- Pues claro. He pasado cuatro años en el extranjero cumpliendo una misión diplomática para Baviera... Bueno, a lo mejor son tres años. Como no tenía calendario no he podido ir tachando los días. Vamos a ver; si hoy es Abril... se lo calculo en un periquete.
- No, no; no se moleste - le interrumpió Federico - ¿Qué misión diplomática ha cumplido para Baviera?
- Pues la que usted me encargó, don Federico: ir a Castilla, pedirle fuego a su rey y volver. Mira que ha sido una misión difícil...
Federico se golpeó la frente con la mano. Acaba de recordar quién era aquel chiflado.
- No puede ser... tú eres... el idiota de los barcos.. ¿Constant Von Balcke?
- ¡El mismo, don Federico! Ya se acuerda de mí, ¿eh?
Y la sala de diplomacia se quedó en silencio al instante. Hasta los nobles que desayunaban (o almorzaban, según quién lo mire) pararon de comer para mirar a ya-no-tan-desconocido visitante, sin saber qué decir. Mathias Werthen, el diplomático bávaro, no pudo impedir que un pensamiento siniestro hiciera aparición en su mente:
"Estamos perdidos. Este idiota nos ha metido en guerra con Castilla"

Al principio fue la línea de comandos... con retraso, V: Lucha de clases en el escritorio

AHORA QUE YA HEMOS DEJADO CLARO el trasfondo, merece la pena revisar algunos hechos básicos: como cualquier compañía de accionariado público y con fines de lucro, Microsoft ha tomado prestado un montón de dinero de algunas personas (sus accionistas) para estar en el negocio del bit. Como ejecutivo de esa compañía, Bill Gates sólo tiene una responsabilidad, que es maximizar el rendimiento de las inversiones. Lo ha hecho increíblemente bien. Cualquier acción emprendida en el mundo por Microsoft --cualquier software que publiquen, por ejemplo-- es básicamente un epifenómeno que no puede comprenderse ni entenderse salvo en la medida en que reflejan el desempeño por parte de Bill Gates de su única responsabilidad.
De ello se sigue que si Microsoft vende mercancías que son estéticamente desagradables, o que no funcionan demasiado bien, no significa que sean (respectivamente) filisteos o medio tontos. Se debe a que la excelente dirección de Microsoft ha llegado a la conclusión de que pueden ganar más dinero para sus accionistas publicando productos con imperfecciones obvias y conocidas del que ganarían haciéndolos hermosos o libres de errores. Esto es irritante, pero (al final) no tan irritante como contemplar cómo Apple se autodestruye inexplicable e implacablemente. No resulta difícil encontrar en la Red una hostilidad hacia Microsoft que mezcla dos elementos: resentidos que sienten que Microsoft es demasiado poderosa y desdeñosos que creen que es chapucera. Esto recuerda mucho al periodo culminante del comunismo y del socialismo, cuando se odiaba a la burguesía desde ambos lados: los proletarios, porque la burguesía tenía todo el dinero, y los intelectuales, por su tendencia a gastárselo en adornos de jardín. Microsoft es la encarnación misma de la moderna prosperidad de alta tecnología --en una palabra, es burguesa-- y atrae los mismos odios de todos.
La pantalla inicial de Microsoft Word 6.0 lo resumía todo bastante bien: cuando arrancabas el programa, te mostraba la imagen de un bolígrafo caro encima de un par de folios de papel de escritura hecho a mano. Obviamente, era un intento por hacer que el software pareciera pijo, y puede que valiera para algunos, pero no para mí, porque era un bolígrafo, y yo soy hombre de pluma estilográfica. Si lo hubiera hecho Apple, habrían usado una pluma Mont Blanc, o quizás un pincel caligráfico chino. Dudo que esto fuera accidental. Hace poco estuve reinstalando Windows NT en uno de los ordenadores de mi casa, y tuve que hacer doble click en el icono del Panel de Control muchas veces. Por razones que resulta difícil comprender, este icono consiste en el dibujito de un martillo y un escoplo o un destornillador encima de una carpeta de archivos.
Estas meteduras de pata estéticas le dan a uno unas ganas casi incontrolables de reírse de Microsoft, pero, de nuevo, esa no es la cuestión: si Microsoft hubiese hecho pruebas con grupos-diana sobre posibles gráficos alternativos, probablemente habrían hallado que el oficinista medio asociaba las estilográficas con los amanerados ejecutivos de rango más alto, y estaba más cómodo con los bolígrafos. De igual forma, los tipos normales, los papás con entradas del mundo que posiblemente cargan con la responsabilidad de montar y configurar el ordenador en casa, probablemente prefieren el dibujito de un martillo (quizás al tiempo que albergan fantasías de usar un martillo de verdad con sus ordenadores).
Es el único modo en que consigo explicar cierto hechos curiosos acerca del actual mercado de sistemas operativos, tales como el que el noventa por ciento de todos los clientes sigan comprando monovolúmenes de la tienda de Microsoft mientras que uno se puede llevar los tanques gratuitos sin más, al otro lado de la calle.
A Bill Gates no le resultó difícil distribuir una sarta de unos y ceros, una vez se le ocurrió la idea. Lo duro era venderla: asegurarles a los clientes que de hecho estaban obteniendo algo a cambio de su dinero.
Cualquiera que haya comprado software en una tienda alguna vez habrá tenido curiosamente la desalentadora experiencia de llevarse la caja envuelta en plástico a casa, abrirla, encontrarse con que el 95% es aire, tirar todas las tarjetitas, propaganda y basura y meter el disco en el ordenador. El resultado final (después de haber perdido el disco) no es nada más que algunas imágenes en la pantalla del ordenador y algunas posibilidades de las que antes se carecía. A veces, ni siquiera eso --en vez de ello, uno se encuentra con una serie de mensajes de error--. Pero el dinero se ha ido definitivamente. Ahora casi estamos acostumbrados a esto pero hace veinte años era una proposición muy sospechosa. De todas formas, Bill Gates consiguió que funcionara. No hizo que funcionara vendiendo el mejor software ni ofreciendo el precio más barato. Pero de algún modo consiguió que la gente creyera que estaban recibiendo algo a cambio de su dinero.
Las calles de todas las ciudades del mundo están llenas de esos pesados, ruidosos monovolúmenes. Cualquiera que no tenga uno se siente un poco raro, y se pregunta, pese a sí mismo, si no será hora de dejar de resistirse y comprar uno; cualquiera que tenga uno se siente seguro de que ha adquirido una posesión significativa, incluso los días en que el vehículo está en el taller de reparación.
Todo esto es perfectamente congruente con la pertenencia a la burguesía, que es un estado tanto mental como material. Y explica por qué Microsoft se ve constantemente atacado en la Red desde ambos lados. Los que se siente pobres y oprimidos interpretan todo lo que hace Microsoft como parte de algún siniestro complot orwelliano. A los que les gusta considerarse usuarios inteligentes e informados, les desquicia lo chapucero que es Windows.
No hay nada que moleste más a las personas sofisticadas que ver cómo alguien que es lo bastante rico como para evitarlo es hortera --a menos que se den cuenta, un momento después, de que probablemente sabe que es hortera y sencillamente no le importa y va a seguir siendo hortera, y rico, y feliz, para siempre; Microsoft tiene la misma relación con la elite de Silicon Valley que la que mantenían los paletos de Beverly con su banquero, el señor Drysdale-- a quien no le irrita tanto el hecho de que los Clampetts se mudaran a su barrio como el saber que, cuando Jethro tenga setenta años, seguirá hablando como un palurdo y llevando petos, y seguirá siendo mucho más rico que el señor Drysdale.
Incluso el hardware que empleaba Windows, comparado con las máquinas que sacaba Apple, parecía cosa de palurdos, y en su mayor parte sigue pareciéndolo. La razón es que Apple era y es una compañía de hardware, mientras que Microsoft era y es una compañía de software. Apple tenía así el monopolio del hardware que ejecutaba MacOS, mientras que el hardware compatible con Windows venía del mercado libre. El mercado libre parece haber decidido que la gente no va a pagar por ordenadores elegantes; los fabricantes de hardware para PC que contratan a diseñadores para hacer que sus productos tengan un aire distintivo acaban vapuleados por fabricantes taiwaneses de clones metidos en cajas que parecen los ladrillos que uno se encontraría delante de una caravana. Pero Apple podía hacer su software todo lo bonito que quisiera y simplemente pasarle la factura a sus encantados consumidores, como yo. La semana pasada (escribo esta frase a principios de enero de 1999), las secciones de tecnología de todos los periódicos estaban llenas de reportajes aduladores sobre el lanzamiento por parte de Apple del iMac en varios colores nuevos, como arándano y mandarina.
Apple siempre ha insistido en tener el monopolio de su hardware, salvo durante un breve periodo a mediados de los noventa, cuando permitieron que los fabricantes de clones compitieran con ella, antes de acabar con su negocio. El hardware de Macintosh, en consecuencia, era caro. No lo abrías ni enredabas en él porque hacerlo anulaba la garantía. De hecho, el primer Mac estaba específicamente diseñado para resultar difícil de abrir: necesitabas un juego de herramientas exóticas, que podías comprar mediante pequeños anuncios que empezaron a aparecer en las páginas finales de las revistas unos pocos meses después de que saliera al mercado el Mac. Estos anuncios siempre tenían un cierto aire sórdido, como si anunciaran ganzúas en la contraportada de sensacionalistas revistas de detectives.
Esta política de monopolio puede explicarse al menos de tres maneras distintas.
La explicación caritativa es que la política de monopolio sobre el hardware reflejaba el deseo por parte de Apple de proporcionar una unión sin fallas de hardware, sistema operativo y software. Algo hay de esto. Ya resulta bastante difícil diseñar un sistema operativo que funcione bien en un hardware específico, diseñado y probado por ingenieros que trabajan al lado, en la misma compañía. Diseñar un sistema operativo que funcione en un hardware cualquiera, fabricado por hacedores de clones rabiosamente competitivos al otro lado de la Línea de Fecha Internacional, es muy difícil, y explica gran parte de los problemas que tiene la gente cuando usa Windows.
La explicación financiera es que Apple, a diferencia de Microsoft, es y siempre ha sido una compañía de hardware. Sencillamente depende de los ingresos de la venta de hardware, y no puede subsistir sin ellos.
La explicación no tan caritativa tiene que ver con la cultura corporativa de Apple, que tiene sus raíces en el baby boom del Área de la Bahía de San Francisco.
Dado que voy a hablar sobre cultura durante un rato, probablemente está bien que ponga las cartas sobre la mesa, para protegerme de las acusaciones de conflicto de intereses y falta de ética: 1) Geográficamente, soy de Seattle, de temperamento saturnino e inclinado a mirar con malos ojos la dionisíaca Área de la Bahía de San Francisco, igual que a ellos nosotros les molestamos y escandalizamos. 2) Cronológicamente, pertenezco a una generación posterior al baby boom. Al menos, así me siento, ya que nunca experimenté las partes divertidas y emocionantes del baby boom --sólo me pasé un montón de tiempo riéndome apropiadamente ante las irritantemente vacuas anécdotas de los pertenecientes al baby boom sobre lo puestos que iban en diversas ocasiones, y escuchando cortés sus aseveraciones de lo estupenda que era su música. Pero, incluso desde aquella distancia, resultaba posible extraer ciertos patrones, y uno que reaparecía tan regularmente como una leyenda urbana era el de alguien que se había mudado a una comuna de hippies con sandalias y signos de la paz para acabar descubriendo que, bajo aquella fachada, los tipos al mando eran de hecho obsesos del control; y que, dado que vivir en una comuna donde los ideales de la paz, el amor y la armonía se mantenían de boquilla les había privado de válvulas de escape normales y socialmente admitidas para su obsesión, tendía a salir de de otros modos, invariablemente más siniestros.
Dejaré aplicar esto al caso de Apple como ejercicio para el lector --un ejercicio no demasiado difícil.
Resulta un poco desconcertante, al principio, pensar en Apple como un obseso del control, porque contradice completamente su imagen corporativa. ¿No fueron estos los tipos que lanzaron los famosos anuncios durante la Super Bowl en los que ejecutivos trajeados, con los ojos vendados, saltaban como lemmings de un acantilado? ¿No es esta la compañía que ahora mismo saca anuncios con el Dalai Lama (salvo en Hong Kong) y Einstein y otros rebeldes alternativos?
Ciertamente es la misma compañía, y el hecho de que hayan implantado esta imagen de sí mismos como librepensadores creativos y rebeldes en la mente de tantos escépticos inteligentes y encallecidos por los medios, realmente hace que uno se pare a pensar. Da fe del insidioso poder de las campañas publicitarias costosas y tal vez, en cierta medida, de la facilidad de la gente para creer lo que quiere creer. También suscita la pregunta de por qué a Microsoft se le da tan mal las relaciones públicas, cuando la historia de Apple demuestra que, pasándoles gordos cheques a buenas agencias publicitarias, se puede implantar una imagen corporativa en la mente de personas inteligentes que difiere completamente de la realidad. (La respuesta, para aquéllos a los que no les gustan las espadas de Damocles, es que, ya que Microsoft se ha hecho con las mentes y los corazones de la silenciosa mayoría --la burguesía--, les importa un bledo tener una imagen elegante, igual que Richard Nixon. «Quiero creer» --el mantra que Fox Mulder tiene puesto en la pared de su despacho en los Expedientes X-- resulta aplicable de diferentes modos a estas dos compañías; los partidarios del Mac quieren creer en la imagen de Apple que transmiten estos anuncios, y en la noción de que los Macs son de algún modo fundamentalmente diferentes de otros ordenadores, mientras que los seguidores de Windows quieren creer que obtienen algo a cambio de su dinero, mediante una respetable transacción comercial).
En cualquier caso, en 1987 tanto MacOS como Windows ya estaban en el mercado, ejecutándose en plataformas de hardware que eran radicalmente diferentes entre sí, no sólo en el sentido de que MacOS usaba chips de CPU de Motorola, mientras que Windows usaba Intel, sino también en el sentido --entonces pasado por alto, pero a largo plazo mucho más significativo-- de que el negocio de hardware de Apple era un monopolio rígido y Windows era un abierto-a-todos.
Pero todas las ramificaciones de esto no estuvieron claras hasta muy recientemente --de hecho, aún están desplegándose, de modos notablemente extraños, como explicaré cuando lleguemos a Linux--. El resultado es que millones de personas se acostumbraron a usar interfaces gráficas de una forma u otra. Con ello hicieron que Apple/Microsoft ganaran un montón de dinero. La fortuna de muchas personas ha acabado por ir ligada a la capacidad de estas compañías de seguir vendiendo productos cuyo carácter vendible resulta muy cuestionable.

viernes, 6 de febrero de 2009

El Centurión No Tiene Quien le Escriba: Baviera; esa panda frikis, V

Kgw

Ahora que lo pensaba, Federico se convencía que la década de los 20 no había sido una buena época para Baviera. "Tampoco es que lo hayan sido las demás", añadió. Y los recuerdos que habían vuelto al hojear ese pergamino le daban más razones.

En primer lugar, el final de la guerra dejó sin trabajo a la hueste bávara, nuevecita de chapa y pintura que hubo que desmovilizar o mejor dicho, poner de patitas en la calle; despedir, vaya. "Igual si lo llamase "reestructurar" no suena tan mal" - pensó Federico. Mas cuando se quisieron devolver las armas a las armerías, fueron todo malas caras: que si las hachas no se pueden devolver usadas, que si este pendón está manchado de sangre, que si a este carcaj le faltan flechas (era increíble la cantidad de gente que se emperraba en llevarse "recuerdos" para presumir delante de amigos, novias, esposas y similares) ... una pesadilla para la intendencia ducal, que se veía incapaz de cuadrar cuentas. Para no hablar de los comentarios de los "desmovilizados" , que se podían reducir a una frase harto expresiva: "A la próxima guerra va a ir la tía sorda del duque" . Federico no se podía creer que la gente pudiera ser tan rencorosa y tan apegada al dinero.
Seguramente esa fuera la causa que mucha de la hueste volviera a palacio un par de meses después con martillos, hoces, buriles y demás objetos peligrosos de muy mal humor, gritando y protestando sobre nosequé impuesto del 300% sobre aparceros, cordeleros y medianeros. "Dinero, dinero, ¿la gente no sabe pensar en otra cosa?. Así va el mundo"
Por suerte, al final todos se contentaron con la abolición del impuesto sobre los cordeleros. (lo que, queramos o no, también fue una buena sangría a las depauperadas arcas bávaras). En realidad, aparte de la suerte, la llegada de un contigente de refuerzo de la guardia justo a tiempo tuvo mucho que ver en ese desenlace incruento. Aunque cierto es que muchos de los descontentos se fueron igual de descontentos que vinieron, mascullando entre dientes que un día Federico no tendría a los guardias y entonces ya verían quién se echaba atrás...
"Echarse atrás... ¿no fue entonces cuando Mantua se alió con Venecia? Quién lo iba a decir entonces... Pero claro, cuando entra la fiebre de las alanzas, pasa lo que pasa.""
En efecto, por aquel entonces, los embajadores, los envíos diplomáticos y las cartas afectuosas cruzaban toda Europa, del estilo:
"Excelentísimo duque de Saboya, queridísimo primo: con las cordiales relaciones que ha habido desde siempre entre nuestros dominios..." o "...contra cualquier enemigo que nos ataque, tanto aquí en Sajonia, como allá en vuestras tierras...""
o "...plácenos casar a Enriquetta, hija de nuestra hermana con vuestro primo, el duque de..." O, por qué no, incluso cartas como "...aceptamos ceder la región de Morea con todas sus villas, burgos, castillos y puertos al Protector de los creyentes, servidor de Dios..."
Sin embargo, a pesar de esta marea postal, Baviera se las había apañado para permanecer al margen. Tal hecho había causado una reunión del Consejo de Estado, en la Sala de diplomacia (como la Sala de guerra, pero sin mover piezas de un lado a otro), cuando de repente...

Aunque se trataba de un asunto bastante importante, la Sala de diplomacia bávara amaneció a las dos de la tarde más vacía que de costumbre. Sin duda tal desplante se debía a la decisión que Federico había tomado recientemente. Se trataba que, para no quedar en mal lugar respecto a los dignatarios extranjeros que pudieran venir, se redujesen considerablemente los otrora pantagruélicos almuerzos diplomáticos. Ahora sólo se servirían dos piezas de embutidos, una bola de queso, dos hogazas de pan y varias jarras de cerveza; todo ello por persona, claro está.
De manera que muchos nobles, que no estaban dispuestos a pasar hambre, habrían preferido quedarse en sus dominios para almorzar como Dios manda. Y tal vez eso hiciera que la reunión se despachase más rápida y eficientemente, pensaba Federico.
- Doy por comenzada esta reunión diplomática - proclamó el duque Ernest. - ¿Dónde está nuestro embajador?
- Estoy aquí, excelencia - dijo mientras daba cuenta de una enorme hogaza de pan. "Nadie sabe el hambre que se pasa en diplomacia", pensó para sí.
- Veamos, ¿qué respuestas hemos tenido a nuestras ofertas de alianzas?
El embajador colocó un montón de pergaminos sobre la mesa, hizo el gesto de colocarse bien las gafas (cuando las inventasen, sería un gesto con mucho más sentido) y procedió a leer:
"Ja", "Ja ja", "Ja ja ja", "Disculpe vuesa merced, que no llevo dineros" y "Porque hemos gastado todas las flechas con los vendedores de enciclopedias, que si no..."
- No son unas respuestas muy positivas, ¿verdad? - apuntó el marqués de Chisburger.
- No, la verdad es que no, señor marqués - respondió el diplomático, si bien él no se sentía muy afectado. Por lo menos ésta vez había salido sin recibir ningún flechazo y para él, eso ya era suficiente.
Como si le hubieran leído esos pensamientos, el duque Ernest rompió el silencio diciendo:
- No es suficiente. Baviera no puede permitirse volver a luchar otra guerra con tan pocos aliados.
- Desde luego - aceptó Federico - Hasta que nuestras mesnadas no sean capaces de esquivar rocas rodantes, sería mejor dejar que nuestros aliados cargasen con ese peso, nunca mejor dicho.
- Ya, pero... .- empezó a decir el duque.
- ¡Din don! - dijo una voz desde la entrada de la sala.
- ¿Din don? ¿Ha dicho alguien "din don" o me lo he imaginado? - se sorprendió Federico.
- No, don Federico - dijo el duque - No quería que se nos volviera a colar más gente en nuestras reuniones, así que he dejado dicho que cualquiera que quiera entrar en la sala de reuniones debe decir "Din don" alto y fuerte.
- ¡Din don! - repitió la voz anterior.
- ¡Adelante! - dijo el duque.
Y en la sala de diplomacia entró un hombre no especialmente alto, con barba poblada y pinta de haber viajado mucho, que saludó a los presentes con un alegre...
- ¡Buenas tardes!

(continuará)

jueves, 5 de febrero de 2009

El que vale, vale; y el que no...


Al Principio fue la Línea de Comandos, IV: Las Interfaces Gráficas de Usuario

Neal Stephenson

LO PRIMERO QUE TIENE QUE HACER cualquier programador al escribir un nuevo fragmento de software es decidir cómo tomar la información con que está trabajando (en un programa gráfico, una imagen; en una hoja de cálculo, una tabla de números) y convertirla en una serie lineal de bytes. Estas cadenas de bytes se suelen denominar archivos o (de modo algo más a la última) flujos. Son a los telegramas lo que los humanos actuales son al hombre de Cromañón, lo que quiere decir la misma cosa con distinto nombre. Todo lo que se ve en la pantalla del ordenador --Tomb Raider, los correos electrónicos de voz digitalizada, los faxes y los documentos de procesador de textos escritos en treinta y siete tipos diferentes-- sigue siendo, desde el punto de vista del ordenador, igual que telegramas, sólo que son mucho más largos, y requieren más aritmética.
El modo más rápido de apreciarlo es abriendo el navegador, visitando un sitio web y seleccionando la opción «Ver Código Fuente» en el menú. Se mostrará un código informático parecido a este:




















Esto se llama HTML (Lenguaje de Marcado de HiperTexto) y básicamente es un lenguaje de programación muy sencillo que le dice al navegador cómo dibujar una página en la pantalla. Cualquiera puede aprender HTML y mucha gente lo hace. Lo importante es que, por muchas espléndidas páginas multimedia que representen, los archivos de HTML son sólo telegramas.
Cuando Ronald Reagan era locutor de radio, solía informar de los partidos de béisbol leyendo las concisas descripciones que llegaban por el telégrafo y se imprimían en cinta de papel. Se sentaba solo en una habitación insonorizada con un micrófono y la cinta de papel salía de la máquina y le caía en la palma de la mano, cubierta de crípticas abreviaturas. Si el tanteo pasaba de tres a dos, Reagan describía la escena como se la imaginaba: «El fornido zurdo sale del puesto de bateo para secarse el sudor. El árbitro se adelanta para limpiar el polvo de la base», etc. Cuando el criptograma en la cinta de papel anunciaba un golpe en una base, Reagan golpeaba el borde de la mesa con un lápiz, creando un pequeño efecto sonoro y describía el arco de la pelota como si pudiera verlo de verdad. Sus oyentes, muchos de los cuales presumiblemente creían que Reagan estaba de hecho en el campo de juego viendo el partido, reconstruían la escena en su mente según sus descripciones.
Así es exactamente como funciona la WWW: los archivos HTML son la concisa descripción en la cinta de papel y el navegador es Ronald Reagan. Lo mismo vale para las interfaces gráficas en general.
De modo que un sistema operativo consiste en una pila de metáforas y abstracciones que media entre los telegramas y tú, encarnando diversos trucos que el programador usó para convertir la información con la que estás trabajando --ya sean imágenes, mensajes de correo electrónico, películas o documentos de procesador de textos-- en las cadenas de bytes, que son lo único con lo que funcionan los ordenadores. Cuando usamos equipo telegráfico genuino (teletipos) o sus sustitutos de alta tecnología (teletipos de vidrio, o la línea de comandos de MS-DOS) para trabajar con nuestros ordenadores, estamos muy cerca de la base de esa pila. Cuando usamos la mayor parte de sistemas operativos modernos, sin embargo, nuestra interacción con la máquina se ve fuertemente mediada. Todo lo que hacemos es interpretado y traducido una y otra vez mientras se abre camino a través de todas las metáforas y abstracciones.
El sistema operativo de Macintosh fue una revolución en el buen y en el mal sentido de la palabra. Obviamente era cierto que las interfaces de línea de comandos (conocidas como CLI, Command Line Interfaces) no eran para todo el mundo, y que estaría bien hacer los ordenadores accesibles a un público menos técnico --si no por razones altruistas, siquiera porque este tipo de gente constituía un mercado incomparablemente mayor--. Está claro que los ingenieros de Mac vieron todo un país nuevo que se les abría; casi se les podía oír mascullar, «¡Caray! ¡Ya no tendremos que limitarnos más a los archivos como flujos lineales de bytes, vive la révolution, veamos lo lejos que llegamos con esto!» No había ninguna interfaz de línea de comandos disponible en el Macintosh; hablabas con la máquina a través del ratón, o no hablabas. Era una especie de declaración de principios, una credencial de pureza revolucionaria. Parecía que los diseñadores del Mac pretendían barrer las interfaces de línea de comandos a la papelera de la historia.
Mi propia historia de amor con el Macintosh comenzó en la primavera de 1984 en una tienda de ordenadores en Cedar Rapids, Iowa, cuando un amigo mío --por coincidencia, el hijo del dueño del descapotable-- me mostró un Macintosh ejecutando MacPaint, el revolucionario programa de diseño. Terminó en julio de 1995, cuando traté de guardar un archivo grande e importante en mi Macintosh PowerBook y, en vez de eso, destruyó los datos de modo tan concienzudo que dos programas distintos de recuperación de datos fueron incapaces de hallar rastro alguno de que hubiera existido jamás. En aquellos diez años sentí una pasión por el MacOS que por entonces parecía virtuosa y razonable, pero que mirando atrás me parece el mismo tipo de enamoramiento engañoso que el padre de mi amigo tenía con su coche.
La introducción del Mac inició una especie de guerra santa en el mundo de la informática. ¿Eran las interfaces gráficas una brillante innovación tecnológica que convertía a los ordenadores en más accesibles para los humanos y por tanto para las masas, llevándonos a una revolución sin precedentes en la sociedad humana, o una insultante chorrada audiovisual diseñada por hackers zumbados de San Francisco, que despojaba a los ordenadores de su potencia y flexibilidad y convertía el serio y noble arte de la computación en un pueril videojuego?
De hecho, este debate me parece más interesante hoy en día que a mediados de los ochenta. Pero la gente más o menos dejó de debatir cuando Microsoft respaldó la idea de las interfaces gráficas al sacar el primer Windows. En aquel momento, los partidarios de la línea de comandos se vieron relegados al estatus de viejos carcamales, mientras se disparaba un nuevo conflicto entre usuarios de MacOS y de Windows.1
Había mucho sobre lo que discutir. Los primeros Macintosh parecían distintos de otros PC incluso estando apagados: consistían en una caja que contenía tanto la CPU (la parte del ordenador que hace aritmética con los bits) como la pantalla del monitor. Esto suponía, en aquel momento, una especie de afirmación filosófica: Apple quería convertir el ordenador personal en un electrodoméstico, como la tostadora. Pero también reflejaba las exigencias puramente técnicas de ejecutar una inferfaz gráfica de usuario. En una máquina con interfaz gráfica, los chips que dibujan las cosas en la pantalla tienen que ir integrados con la unidad de procesamiento central, o CPU, del ordenador, en un grado mucho mayor que en las interfaces de línea de comandos, que hasta hace poco ni siquiera sabían que no estaban hablando sólo con teletipos.
Esta distinción era de naturaleza técnica y abstracta, pero se hacía más clara cuando la máquina fallaba (como sucede frecuentemente con tecnologías cuyo funcionamiento se comprende mejor viéndolas fallar). Cuando todo se iba a la porra y la CPU empezaba a escupir bits aleatoriamente, el resultado, en una máquina de interfaz de línea de comandos, era líneas y líneas de caracteres perfectamente formados pero aleatorios en la pantalla --lo que los conocedores llamaban ponerse cirílico. Pero para el MacOS la pantalla no era un teletipo sino un lugar en el que poner gráficos; la imagen en pantalla era un mapa de bits, una representación literal de los contenidos de una parte dada de la memoria del ordenador. Cuando el ordenador fallaba y escribía tonterías en el mapa de bits, el resultado era algo que recordaba vagamente a la nieve en una televisión estropeada: un snow crash.2
E incluso, tras la introducción de Windows, las diferencias subyacentes persistieron: cuando una máquina Windows tenía problemas, la vieja interfaz de línea de comandos caía sobre la interfaz gráfica como un telón de amianto, sellando el escenario de una ópera incendiada. Cuando un Macintosh tenía problemas, te presentaba el dibujito de una bomba, que resultaba gracioso la primera vez que lo veías.
Y estas no eran en absoluto diferencias superficiales. El retorno de Windows a una interfaz de línea de comandos cuando tenía problemas les demostraba a los partidarios del Mac que Windows no era más que una fachada barata, como una chillona manta afgana tendida sobre un sofá putrefacto. Les perturbaba y molestaba la sensación de que bajo la ostensiblemente amistosa interfaz de usuario de Windows había --literalmente-- un subtexto.
Por su parte, los fans de Windows podrían haber observado agriamente que todos los ordenadores, incluso los Macintosh, estaban construidos sobre ese mismo subtexto, y que la negativa de los dueños de Macs a admitir ese hecho parecía apuntar a una voluntad, incluso un deseo, de dejarse engañar.
En cualquier caso, un Macintosh tenía que mover bits individuales en los chips de memoria en la tarjeta de vídeo, y tenía que hacerlo muy rápido, y en patrones arbitrariamente complicados. Hoy en día esto resulta barato y fácil, pero en el régimen tecnológico vigente a principios de los ochenta, el único modo realista de hacerlo era integrar la placa base (que contenía la CPU) y el sistema de vídeo (que contenía la memoria proyectada sobre la pantalla) como un todo --de ahí el único contenedor, herméticamente sellado, que hacía al Macintosh tan distintivo.
Cuando apareció Windows llamaba la atención por su fealdad, y sus actuales sucesores, Windows 95 y Windows NT, no son cosas que la gente pagaría por ver. La absoluta falta de atención de Microsoft por la estética nos proporcionaba muchas oportunidades a todos los amantes de Mac para mirarles por encima del hombro. El que Windows se pareciera un montón a un calco directo de MacOS nos daba además una fuerte sensación de ultraje moral.3 Entre las personas que realmente conocían y apreciaban los ordenadores (los hackers, en el sentido no peyorativo que Steven Levy le da a la palabra4 y unos pocos otros ámbitos como los músicos profesionales, los artistas gráficos y los maestros), el Macintosh, durante un tiempo, era simplemente el ordenador. No sólo se consideraba una obra soberbia de ingeniería, sino la encarnación de ciertos ideales acerca del uso de la tecnología para beneficiar a la humanidad, mientras que Windows se consideraba una imitación patéticamente torpe y una siniestra combinación para dominar el mundo, todo en uno. Ya entonces se había establecido un patrón que persiste hasta nuestros días: a la gente no le gusta Microsoft, lo cual es comprensible; pero no les gusta por razones poco reflexionadas y, en último término, contradictorias.



Cryptonomicon by Neal Stephenson