Las Citas de la Semana


"No puede decir que lo haya comprendido todo. Probablemente, ahora está más confuso que nunca. Pero todos esos momentos que ha contemplado... algo ha sucedido. Los momentos parecen cosas físicas en su mente, como piedras. Al arrodillarse, acercándose a la más cercana, pasando su mano por ella, descubre que es suave y está ligeramente fría.

Comprueba el peso de la piedra; ve que puede levantarla, y también las otras. Puede colocarlas juntas para crear unos cimientos, un dique, un castillo.

Para construir un castillo del tamaño adecuado necesitará muchas piedras. Pero con lo que tiene ya, parece un comienzo aceptable."

Braid

domingo, 26 de julio de 2009

Sueño y en cada sueño intento no perderme y desvelar, el ansiado secreto de Jeff Lyne

Otra vez, partes inconexas, viajes ilógicos, espacios que son como escenarios.

Yo con traje, corbata y maletín porque soy el cobrador del frac o algo asi ya que la gente de los edificios me debe dar dinero o cosas . Un edificio de 6 pisos con un ascensor antiguo y paredes verdes. Un hombre con deudas en un rincón en el casinillo, parece triste y sin esperanza, me da un viaje a Grecia.

Flash. Es de noche y una luna diafana ilumina un escenario donde he estado muchas veces en mis sueños. Es como un aparcamiento de coches, acaba de llover y hay mucho barro, hay hierba y es muy verde, ante mi una antigua fuente de piedra, que emana agua cristalina, y más allá de la fuente, una antigua mansión, abandonada pero en muy buen estado, enorme, con torre del reloj y todo. No se explicarlo bien pero diría que esa casa... es como una barrera que me impide ir más allá, no es que haya rocas a los lados, pero se que no se puede avanzar más, no se debe. Llevo un jersei negro que me va enorme, con vaqueros estrechos y unas zapatillas de deporte blancas, avanzo hacia la fuente, todavía llevo el pelo largo y bebo un sorbo de un líquido dulce y crístalino.

Estoy en el ascensor del edificio con el hombre desesperanzado. De mediana edad rubio y delgado vestido de manera formal. Salgo a un piso, el hombre se despide amargamente. La puerta está abierta. Entro, hay como una fiesta infantil pero no hay nadie , entro un poco más y veo el balcón, en la terraza de en frente , hay una señora que de tanta grasa que tiene se ha caído y no se puede levantar e intenta rodar por el suelo para alcanzar una pelota de Spiderman, es rubia y lleva mucho oro encima.

En la casa aparece una señora de mediana edad con un gorro de fiesta y me paga lo estipulado disculpandose simpáticamente por el retraso y le digo que no es nada.

Voy a salir del edificio. Y estoy en la basta llanura de Islandia. Nadie me dijo que eso era Islandia pero lo sabía. Solo, en la tundra, muriendome de frío me transformo en una maraña de hilo y me estiro, soy de color beige y voy recorriendo el espacio, que no se porque siento como si fuese todo un escenario.

viernes, 24 de julio de 2009

Las historias de Ab3, II: El día en que maté a mis jugadores antes del primer combate

Al Bruno III (traducción y notas en azul, de Reverendo)


LA SIGUIENTE HISTORIA ES VERÍDICA. TAN SÓLO LOS NOMBRES DE LOS PROTAGONISTAS SE HAN CAMBIADO PARA PROTEGERME A MÍ MISMO DE UNA PALIZA SALVAJE CON EL PALO DEL DOLOR.

...Nos encontrábamos a finales de los ochenta y, por alguna razón, el grupo de jugadores de mi zona había establecido una extraña atracción hacia el juego de Avalon Hill “Lords of Creation” [un juego de rol genérico lleno de portales dimensionales, tierras alternativas y demás, donde los jugadores podían ir subiendo de nivel hasta convertirse en prácticamente dioses]. Los jugadores me habían engatusado para jugar una vez con anterioridad, pero la sesión de juego había sido perturbadora. Los jugadores crearon personajes basados en ellos mismos y, cuando el juego empezó, uno de ellos (le llamaremos Psicópata Dave) empezó la campaña haciendo que su personaje matase a sus propios padres.

Las cosas empeoraron a partir de ahí.

Así que, algunos meses después nos encontramos en el sótano de otro de nuestros jugadores, a quien me referiré como El Disgusto, y me habían convencido para probar Lords of Creation de nuevo. Había cinco jugadores: Psicópata Dave, El Disgusto, El Pervertido, El Alcohólico y El Cobarde [en las historias originales, los nombres son Psycho Dave, El Disgusto (sí, tal cual), Deviant Boy, The Amazing Boozehound y Weasly Crusher. Weasly Crusher es intraducible porque es un juego de palabras con uno de los personajes de “Star Trek: La Nueva Generación” llamado Wesley Crusher. Weasly viene de weasel (comadreja) y en argot viene a significar algo así como cobarde, cagón, o simplemente carente de personalidad (el tipo de persona que dice sí a todo y se limita a hacer lo que hagan los demás)].

Yo tenía una gran idea para nuestra campaña, donde nuestra realidad era atacada por otra realidad alienígena. Sí, pensaréis que era un plagio de Torg [un juego de rol de West End Games que se basa en lo mismo], pero esto ocurrió años antes de que Torg apareciera. En realidad estaba plagiando al episodio del Doctor Who “Los cuernos de Nimon”.

Les expliqué a mis jugadores que tenían que hacer como personajes a gente normal y corriente y que la campaña detallaría sus intentos de sobrevivir en ese extraño mundo. Una especie de mezcla entre Amanecer Rojo y Gamma World [Amanecer Rojo es una película de la guerra fría en la que los rusos invaden los EEUU, y Gamma World es un juego de rol de TSR de ambiente futurista].

Así que empezamos a crear los personajes, y la cosa fue más o menos así:

El Disgusto: “¡Quiero hacer un ninja!”
Yo: “Bueno, podrías crear a un experto en artes marciales, pero no me parece que un ninja sea exactamente...”
El Disgusto: “¡Un ninja! ¡Quiero hacer un ninja! ¿Qué clase de juego es este donde no puedes elegir lo que quieras?”
Yo: “Vale... puedes hacer un ninja.”
El Pervertido: “Yo voy a hacer a una stripper”.
Yo: “De acuerdo.”
El Cobarde: “Y yo soy la prima de su personaje. Que también es una stripper.”
Yo: “Perfecto... tirad los dados para ver los atributos.”
Psicópata Dave: “Yo voy a hacer a un ex-miembro de los Navy Seals. Tiene varias Medallas de Honor y nadie sabe que en su tiempo libre se dedica a matar hippies y enanos.”
Yo: “Eso es muy interesante, sí. Y veo que se llama igual que tú. Genial.”
El Alcohólico: “Yo voy a jugar con un guerrero enano... ¡hic!”
Yo: “No. No, mira, el juego transcurre en la era moderna. No hay guerreros enanos.”
El Alcohólico: “Oh.”
Yo: Así que... ¿cuál es tu segunda opción?
El Alcohólico: “¿Qué?”
Yo: “Para tu personaje.”
El Alcohólico: “Oh... déjame que lo piense.”
El Pervertido: “Mi personaje y su prima están teniendo una aventura.”
Yo: “¿Q-qué?
El Pervertido: “Somos strippers lesbianas.”
El Cobarde: “Estamos enamoradas.”
Yo: “Pe-pero...”
El Alcohólico: “¿Puedo crear a un enano?”
Psicópata Dave: “Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr.”
Yo: “Quizá podrías jugar... con un ninja...”
El Borracho: “Eh... mira, jugaré con un tío que es policía o algo así.”
Yo: “De acuerdo, tira los dados.”
Psicópata Dave: “Sabéis, la sangre humana es de color negro a la luz de la luna...”
El Cobarde: “Mi personaje y su prima tienen anillos pareados en los dedos gordos de los pies.”
Yo: “¡POR EL AMOR DE DIOS, LIMITAOS A TIRAR LOS DADOS DE UNA PUÑETERA VEZ!”

Eventualmente todos crearon a sus personajes, así que empecé a describir el escenario. Bueno, intenté describir el escenario, pero resulta que los padres de El Disgusto habían salido de la ciudad y le habían dejado con una sola responsabilidad... alimentar y sacar de paseo a Lamont, el decrépito perro familiar. Por supuesto, El Disgusto no había hecho ninguna de las dos cosas durante días, así que el perro subía frecuentemente las escaleras del sótano para aullar y lamentarse.

En fin. Una vez que El Disgusto hubo terminado de darle una paliza al perro de sus padres para que se callara, empezamos a jugar. Describí el escenario: un mundo donde extrañas criaturas con forma de arañas habían esclavizado a la humanidad, y donde los jugadores acababan de escapar de uno de los campos de trabajo.

Inmediatamente apareció el primer problema.

Psicópata Dave: “¿Qué? ¿Qué? ¿No tenemos nuestras cosas?”
Yo: “Bueno, no hemos comprobado la lista de objetos y equipamiento porque pensé...”
El Disgusto: “Tío, mi ninja tiene que tener su moto.”
Yo: “Ya os expliqué que las arañas alienígenas...”
El Pervertido: “¿Y nuestros anillos para el dedo gordo del pie? ¿Nos quitaron nuestros anillos también?”
Yo: “...han reducido a la humanidad a un estado de esclavitud. Y con ella, toda nuestra tecnología.”
Psicópata Dave: “¡Ni de coña podrían quitarme mis armas y mis explosivos!”
El Disgusto: “Ni mi moto... ¿quién podría robarle la moto a un ninja? Mi personaje mataría a cualquiera por su moto. Buen comienzo, gilipollas.”
El Cobarde: “¿No podríamos haber escondido los anillos dentro de nuestros propios cuerpos?”
El Pervertido: “¡Bien roleado!”
El Alcohólico: “Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz.”
Yo: “Mira, creo que no le estáis dando una oportunidad a mi campaña.”
El Disgusto: “¡Cállate, Lamont! ¡Te digo QUE TE CALLES!”

Las discusiones y las palizas al perro se llevaron otra hora de mi vida más o menos, pero finalmente accedí a “reconsiderar mis ideas.”

Yo: “Vale, rehaced vuestros personajes como oficiales de la marina. Jugaréis como parte de la tripulación de un submarino nuclear que tenía órdenes de esconderse en el fondo del mar cuando comenzó la invasión. Seréis el equipo enviado a investigar la superficie, y estaréis equipados con un montón de armas y cosas.”
Psicópata Dave: “Mucho mejor. ¿Hay alguna posibilidad de que mi personaje matara al capitán del submarino y tomase el control?”
Yo: “No.”
El Disgusto: “Vale, soy un oficial de la marina, pero también soy un espía secreto de los ninjas.”
Yo: “Teniendo en cuenta que todo el mundo civilizado ha caido durante la invasión de las arañas alienígenas, no creo que eso importe mucho.”
El Disgusto: “No, no, esos aliens CREEN que han cogido a los ninjas...”
Yo: “Vale, como quieras.”
El Pervertido: “Mi personaje es una comando dura como el acero, pero está muy buena.”
El Cobarde: “Yo soy su prima, y somos lesbianas.”
El Pervertido: “Estamos enamoradas.”
El Cobarde: “Y compartimos una litera.”
Yo: “Por favor, ahorraos eso para el juego.”
El Disgusto: “¡Cállate, Lamont! ¡No me obligues a buscar el palo del dolor!” [no, no sé lo que es exactamente el palo del dolor (stick of pain) y, teniendo en cuenta la personalidad de estos tíos, no sé si quiero saberlo]
El Alcohólico: “¿Q-qué? ¿Por qué está mi policía dentro de un submarino?”
Yo: “Estás interpretando a un policía militar de la marina, ¿recuerdas?”
El Alcohólico: “Oh... vale.”
Yo: “Lo que sea. El capitán del submarino está preocupado porque no ha recibido noticias de Washington durante seis meses. Os llama en medio de la noche a su camarote, y...”
El Pervertido: “Como estamos en medio de la noche, mi personaje aparece llevando un camisón corto semitransparente.”
El Cobarde: “Ohhh... yo también.”
Yo: “El capitán dice...”
El Disgusto: “¿No deberías tirar los dados para ver si el capitán consigue verme? Soy un ninja, después de todo, y--¡El palo del dolor, Lamont! ¡El palo del dolor!”
Yo: “El capitán os ordena desembarcar y descubrir lo que ha sucedido.”
El Alcohólico: “Yo digo: ¡Maldita sea, capitán! ¡Soy un buen poli!”
Yo: “Quiere que desembarquéis inmediatamente.”
Psicópata Dave: “Yo digo que lancemos los misiles nucleares del submarino.”
Yo: “¡Inmediatamente!”

La siguiente hora de juego fue empleada por los jugadores en hacer una lista de todas las armas, cuchillos, lanzamisiles y tapones anales que sus personajes iban a llevar equipados. En algún momento de la discusión, el perro Lamont, muerto de hambre y sufriendo lo que resultó ser una disentería terminal, intentó bajar las escaleras del sótano, sólo para caer desfallecido formando una masa de pelos temblorosa en lo alto de una caja naranja llena de miniaturas recién pintadas. El Disgusto soltó un grito de rabia y le persiguió con el palo del dolor hasta que Lamont se escondió detrás del calentador.

Finalmente regresamos a la partida:

Yo: “Vale... ya estáis en vuestra lancha, tan llena de equipamiento como es posible, y estáis...”
El Disgusto: “Espera... ¿qué pasa con mi moto?”
Yo: “¿Qué?”
El Disgusto: “Mi personaje quiere llevar su moto.”
Yo: “Mira, tu personaje se ha pasado los últimos seis meses dentro de un submarino.”
El Disgusto: “Entonces, lo mismo hizo su moto.”
Yo: “¿Cómo, en nombre de todo lo sagrado, podrías haber convencido a nadie para llevarse una moto dentro de un submarino?”
El Disgusto: “¿Y a mí qué me cuentas? ¡Tú eres el que está dirigiendo esta mierda de juego!”
Yo: “Vale. Mientras estáis todos de pie en la lancha de goma, el alférez Bruno dice: ¡No olvidéis esto!, y lanza una motocicleta desde la cubierta del submarino hasta la lancha. El peso es demasiado y la lancha se hunde con vosotros y con la moto. Os arrastra al fondo del océano y os ahogáis. Se acabó la partida.”

Para resaltar esto, cogí el libro de reglas de Lords of Creation y lo lancé contra la pared. Palabras hirientes fueron esgrimidas por ambas partes. Quién sabe si no hubiésemos acabado a hostias, si no fuera porque Lamont se arrastró desde detrás del calentador y lanzó un chorro de diarrea perruna sobre el sofá donde estaban nuestros abrigos.

En el caos subsiguiente, me largué a casa. Siempre puedo comprarme otro abrigo.

Epitafio de John Locke

Original en latín:

Hic juxta situs est JOHANNES LOCKE. Si qualis fuerit rogas, mediocritate sua contentum se vixesse respondet. Literis innutritus eo usque tantum profecit, ut veritati unice litaret. Hoc ex scriptis illius disce, quae quod de eo reliquum est majori fide tibe exhibebunt, quam epitaphii suspecta elogia. Virtutes si quas habuit, minores sane quam sibi laudi duceret tibi in exemplum proponeret; vita una sepeliantur. Morum exemplum si squaeras in Evangelio habes: vitiorum utinam nusquam: mortalitatis certe (quod prosit) hic et ubique.

Natum Anno Dom. 1632 Aug. 29

Mortuum Anno Dom. 1704 Oct. 28

Memorat haec tabula brevi et ipse interitura.

Traducido del latín:

Detente, viajero. Aquí yace John Locke. Si te preguntas que clase de hombre era, él mismo te diría que alguien contento con su medianía. Alguien que, aunque no fue tan lejos en las ciencias, sólo buscó la verdad. Esto lo sabrás por sus escritos. De lo que él deja, ellos te informarán más fielmente que los sospechosos elogios de los epitafios. Virtudes, si las tuvo, no tanto como para alabarlo ni para que lo pongas de ejemplo. Vicios, algunos con los que fue enterrado. Si buscas un ejemplo que seguir, en los Evangelios lo encuentras; si uno de vicio, ojalá en ninguna parte; si uno de que la mortalidad te sea de provecho, aquí y por doquier.

Que nació el 29 de agosto del año de Nuestro Señor de 1632,

y que falleció el 28 de octubre del año de Nuestro Señor de 1704,

este epitafio, el cual también perecerá pronto, es un registro.

El último gay de Escocia, VII

A Lady Sora,
por más insultos constructivos xD


Upon Viewing Brueghel's 'Landscape With The Fall Of Icarus'

Llevaba una semana en la enfermería de Hogwarts, de forma que al no estar sujeto a las leyes de los muebles mágicos, las enfermeras le quitaban el polvo de encima con un plumero cada día a las tres en punto.
En una de estas ocasiones, estando con Tigo (quien, sintiéndose terriblemente culpable por la caída, no se había separado de él) aparecieron Denis (que, inexplicablemente, no se había lastimado en su caída) y Jack (el cual, según había oído en esta última semana, se había hecho imprescindible en las alcobas femeninas; “ponga un zarrapastroso bárbaro en su vida”, rezaba el dicho).
Una vez Denis, con encantadora cortesía, hubo relevado a Tigo de su vigilia (en realidad, Tigo no tenía otra cosa que hacer, así que se sentó en otro sillón), y Jack hubo recibido los guantazos pertinentes por parte de la enfermera (que tenía la edad suficiente para ser su abuela y que, por lo que a la memoria de Jack respectaba, quizá lo fuese), ambos se quedaron en el mutismo más absoluto (Tigo, ya que era incapaz de decir más que pronombres, había decidido, sencillamente, no decir nada).
De la puerta emanaba un dulce olor a coco que hizo que Jack, que después de quince años enterrado tenía el gusto atrofiado, vomitase. Unos nudillos blancos golpearon la madera de ébano, y ésta emitió el sonido típico de una lámina más o menos gruesa de madera tropical siendo golpeada (suavemente).
Cuando la onda sonora llegó a Tomás, una centésimo heptagésima parte de segundo más tarde, éste ya había decidido que era adicto a la morfina.
La adicción había llegado, imaginaba, de cuclillas por la noche... o el día. O lo que demonios fuese cuando una luz se proyectase justo desde encima de tu cabeza.
Aunque, por lo que recordaba, estaba tumbado en una cama de la enfermería, así que eso correspondía claramente a una lámpara colgando del techo.
Pero, por otra parte, bien podría estar en una pradera, disfrutando de una suerte de éxtasis irreal pero perfectamente palpable que confundía los sentidos, como un hechizo de ilusión, o...
- La Liebre, de Brueghel -dijo un montón de flores con formas extrañamente seductoras.
Para completar la ilusión (o lo que fuera), la ventana se abrió y dejó entrar el canto de los pájaros (en realidad, era una grabación mágica, puesto que los pájaros habían aprendido a temer Hogwarts como los magos la inteligencia). De hecho, los malos malísimos de todos los magos, los Slytherin, tenían como único pecado ser más despiertos que el resto de alumnos de Hogwarts, cosa que irremediablemente les conducía al menosprecio y al ya mencionado temor por parte de sus compañeros.
Unas palabras rompieron la neblina etérea de ensoñaciones. La gente tenía la mala costumbre de hablarle.
- Hay una exposición de cuadros de Brueghel en Ballyheiguel dentro de una semana, y me preguntaba si te apetecería venir -el montón de flores se había acercado lo suficiente para que, en un momento de lucidez, Tomás lo identificase como el escote de Nimué y, por consiguiente, dedujese que Nimué andaba cerca-. Si estás mejor para entonces, claro -allá arriba asoma una sonrisa, intuye-. Puede venir Tigo también, si él quiere -le guiña un ojo, y se oye el rumor de la conjugación pronominal.
Por alguna razón, ese gesto traspasa la gruesa capa que separa el mundo de sueños mórficos del resto del mundo y se clava en su conciencia de forma tremendamente dolorosa (en realidad, su cuerpo estaba comenzando a comprender que su sangre tenía demasiada morfina para seguir funcionando, pero que invariablemente quería más), y se desploma en la cama (al parecer, había estado incorporado observando las maravillas del espacio negativo).
- ¿Pero eso no está en... Irlanda?
Poco después, la habitación vuelve a estar en silencio, y los pájaros no cantan ni los pseudopronombres no recitan. La enfermería vuelve a ser un lugar de reposo, y Hogwarts nunca volvería a ser igual.

The Road to Ballyheiguel
Existen, digamos, dos tipos de entes. Entes eficientes y entes terriblemente inútiles. Esto es, por desgracia, aplicable a absolutamente todas las clases de ente que quieras nombrar, así como encontrarás villanos que te harán temblar y villanos tan incompetentes que casi parecerán un chiste. Siguiendo con esta línea de pensamientos, si el cometido de los chistes es hacer reír a la gente, encontraremos también chistes que son tremendamente más eficaces que otros, de forma que contar un chiste malo es un jodido error protocolario.
Sin embargo, contar un buen chiste sobre irlandeses a irlandeses es un simple suicidio. Salido aprendió esto por el peor de los caminos, pero en seguida llegaremos a eso.
En efecto, Ballyheiguel estaba en Irlanda. Como había descuentos para grupos, aparte de los miembros originales (Nimué, Tomás y Tigo) se acabaron uniendo Denis, Jack, Vincent y Salido. Sin embargo, Ganchito, lleno de furia eróticohomicida, se había colado de polizón... en el barco equivocado. En realidad, el descuento era de una empresa de teletransporte mágico, así que al haberse colado como polizón en un barco (cualquier barco) había dado con un resultado evidente: el fracaso.
El mar de Irlanda no es conocido por su tempestuosidad, aunque tampoco por su calma. De hecho, lo único que los magos saben sobre el mar de Irlanda es que, si no existiese, Irlanda sería parte de Gran Bretaña, y lógicamente no podría llamársele la Isla Esmeralda, porque sería parte de otra isla. Las enseñanzas muggles tampoco van mucho más allá. Ganchito, que tenía un alma sensible, un cerebro vacío y un estómago grande, lo describió así en uno de sus haikus más célebres:

El mar de Irlanda
está lleno de agua azul.
Tengo mucha hambre.

Pero pronto se hizo de noche, y el mar se hizo negro como el alma de un dementor. No un dementor inútil, por supuesto, éstos tienen la capacidad de reacción de una piedra durante las heladas invernales; sino un dementor eficaz, maligno y un poquitín pillo. La Luna dejaba un reflejo mortalmente blanco en el agua (digo mortal porque hacía que las sirenas, que como todo el mundo en el mundillo del hechizo sabe, son primas hermanas de los mosquitos, se acercaban a la luz sólo para morir de forma inesperada al ahogarse con su propia lengua), y a popa se podía contemplar un rastro de espuma tan largo que casi se podía creer que llegaba hasta el embarcadero.
Pasó toda esa noche en vela, y sólo cuando comenzó a amanecer y los verdes acantilados irlandeses aparecieron frente a sus ojos, se dio cuenta de su error: no había traído cámara de fotos... o, de hecho, se la había comido. El hombre de al lado (el que no llevaba trenzas en la barba) lo miraba con una cara extraña.
Quién sabe, quizá quisiera ser su amigo.

Mientras, en tierra firme, Jack y Salido ya habían fecundado a tres irlandesas mientras Nimué convencía al resto del pueblo de que Tigo era una aberración poderosísima que (los aburriría durante horas recitando pronombres sin ton ni son como una auténtica ametralladora gramatico-cántabra) podría acabar con ellos con sólo abrir la boca. Tomás disfrutaba de un erudito paseo junto con Denis, hablando sobre las vicisitudes de la cultura irlandesa, San Patricio y la obra de Geoffrey de Monmouth.
Dos días más tarde, el pueblo ya era historia y Nimué se había agenciado una partida de caballos irlandeses. He de decir que se parecen a los galeses, por eso las partidas de hobbilars (la caballería ligera de esos sitios) nunca se ha ganado una reputación temible. Así pues, los seis cabalgaron durante un largo trecho sin decir palabra, hasta que alguien rompió el silencio.
- ¿Dónde está Vincent?
Era el tipo de pregunta que incomoda al personal, así que nadie se decidió a responderla de forma directa:
- En realidad, no sé si venía con nosotros.
- Sí, venía con nosotros. Fue él el que dijo que Irlanda era tan verde porque tenía mucha vegetación.
- Oh.
- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! (gruñidos ininteligibles) -eco lejano.
- Aaaa...aaaaa...aaaah -Tomás en su grito de respuesta no demasiado convincente.
- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! ¡RAGNAAAAAAAAAR!
De repente, una turba de noruegos apareció de la nada, de una forma que pretendía ser sorprendente pero que hubiese ganado mucho más si no se hubiesen dedicado a desgañitarse con gritos cuyo único propósito evidente era alertar al enemigo.
- No discrepo, pero -hachazo en la cabeza- blubb blubb.
- Oh, Dios mío. Habéis matado a Denis.
- ¡Hijos de puta!
- Él, se, sí, consigo -sentenció Tigo amargamente.
El resto de la jornada se puede resumir en unas pocas palabras: los vikingos capturan a los jóvenes magos y los llevan, con algunas pataletas y cánticos (convenientemente silenciados por dos guantazos con guante de hierro), a su campamento en la playa.

Dejando de lado el romanticismo de la situación, un campamento vikingo es como el baño de una estación, pero un poco más limpio. Estaba situado al resguardo de un acantilado que caía a unos veinte metros de la orilla, donde había un barco de formas estilizadas y con una cabeza de dragón en la proa (porque era la proa, ¿no?).
Denis le había dicho a Tomás que ese tipo de barcos se llamaba drakkar, y que lo usaban los incursores vikingos durante su época dorada. Pero ahora que los hemisferios cerebrales de Denis estaban claramente separados por un centímetro de acero, podemos decir sin temor a represalias lo que todo el mundo piensa: era un poco pedante, el pobre.
Todo el grupo había sido maniatado y ahora contemplaba cautelosamente cómo se comían una especie de tentáculo de calamar gigante a los que ellos, más versados en cultura mágica que los propios estudiantes de Hogwarts, reconocían como perteneciente al Leviatán.
- El caso es que le dije: "¿Sabe qué? Le voy a dar tres hachazos por esa botella de negro espumoso" ¿Y sabéis qué me dijo?
>>"Tome, es toda suya".
El resto del campamento estalló en risas escandalosas y graves, excepto una, que era nerviosa, aguda y, claramente, falsa: era Ganchito, y no lo había entendido.
Bueno, bien. En realidad, ni Tigo, ni Nimué, ni Jack, ni Tomás le vieron ninguna gracia (Salido estaba sufriendo un ataque epiléptico en la arena por culpa de su vulgar sentido del humor y la mordaza).
- Escuchad, pequeñajos. Yo soy Láin O'Connell -dijo Láin O'Connell, en un inglés perfecto-. Mi historia, como podéis deducir por mi nombre irlandés, es la aburrida y sensiblera historia de niño capturado por piratas malvados, así que no la relataré. El punto interesante es que fui llevado a Noruega, siendo el Año de Nuestro Señor 795, pero, esto, er... -aquí su compostura falló un poco- nos perdimos.
Tomás, siempre ávido de demostrar su rapidez aritmética, espetó:
- ¿Habéis estado mil doscientos catorce años vagando por el Mar de los Gusanos?
- Nosotros lo llamamos Océano Atlántico, pero sí. Así es.
- Y, entonces, ¿por qué nos atáis?
- Oh, perdona, es la costumbre. Aunque, ahora que lo dices, entiendo por qué la gente huye cuando nos ve acercarnos. De hecho, gritamos para avisar de nuestra cercanía.
- ¿Y lo de asesinar a Denis?
- Oh, ése fue nuestro nuevo tripulante. John... ¡John, cojones! -se apareció John "Ganchito" Percival Waterhouse, portando un antiguo almanaque de aspecto muy valioso.
>> Desata a nuestros huéspedes -pero John no sabía ni atarse los cordones de los zapatos-. Bueno, pues corta las ligaduras -luego, pensando en lo que le había pasado al pobre Denis, decidió que era mejor atarle a él.
Salido, una vez desatado, desató asimismo su temperamento cotilla y, abriendo el almanaque y comprobando que estaba en una lengua que no entendía -polaco, dijo Tomás-, recordó que si le enseñaban magia era porque tenía unas aplicaciones fabulosas en el mundo muggle, y tradujo mágicamente el texto al inglés.
Era un libro de chistes.
- Hey, éste es bueno. ¿Cuántos irlandeses hacen falta para cambiar una bombilla?
Láin O'Connell lo ató a él también, y los dejó toda la noche maniatados en la playa, ganándose la gratitud eterna de Ganchito.

Ballyheigel, la ciutat que tu vols.
Resultó que, aparte de ser un violador, asesino, saqueador y el temor de las costas atlánticas durante más de mil años, Láin también era un aficionado al arte, así que al enterarse de que iban a ver una exposición de Brueghel en Ballyheigel, Láin se apuntó tan rápido como pudo al grupo de aficionados al arte. La tripulación del drakkar, entretanto, se entretuvo sodomizando a una especie de animal mitológico que era el cruce entre Slash y una vaca, pero que decía llamarse Vincent.
Llegaron a las afueras del pueblo -una vez hubiesen entrado allí, llamarlo así podría ser peligroso para su seguridad- pasado el mediodía.
El castillo de Ballyheigel parece el decorado de cartón piedra de una película del oeste que estuviese ambientada en la Irlanda medieval. Láin les habla de cómo él y su banda de vikingos lo quemó durante la guerra de la independencia. Ahora es un campo de golf.
Deciden ir a pasar la noche en una posada, porque entre las batallitas de Láin, los delirios de Tomás por la falta de morfina y la insistencia de Tigo en memorizar los pronombres locales, se les han hecho casi las seis de la tarde (como todo buen británico sabe, es una hora intolerable para estar fuera de casa, y, como también todo buen británico sabe, Irlanda siempre será parte del imperio de Su Majestad. ¿A quién le importan las aburridas cuestiones políticas cuando se puede seguir la tradición?).
Antes de las ocho, Láin, Jack, Salido y, por consiguiente, Ganchito ya se han perdido por la ciudad. Nimué, Tigo y Tomás se han quedado con el interesantísimo prospecto para la fiebre que el farmacéutico les ha dado, intentando descifrar las instrucciones (¿Vía oral? ¿Qué cojones es vía oral?).
Al mediodía, los tres salen a la calle con los ojos hinchados. Ballyheigel se extiende a partir de una calle principal como la gangrena desde una herida infectada. Sólo Tigo y Nimué son capaces de asimilar esta alegoría, porque Tomás lo ve como una aguja llena de morfina penetrando en su brazo.
Llegan a la exposición a eso de las once de la mañana, y cuando llegan, parece como si una banda de vikingos borrachos hubiese saqueado el lugar. Allí están también Jack, Salido y Ganchito, dormidos en una estampa que bien podría ser arte abstracto.
- En fin, era lógico -dijo Nimué. A Tigo-. ¿Te vienes a dar un paseo?
- Tú, me, mí... ¿conmigo?
- Sí, claro, ¿por qué no?
Tomás se volvió a caer por un agujero en el suelo.

miércoles, 22 de julio de 2009

Pesadilla en Abbey Road; Las fantásticas aventuras del mundo de Tommy Toole, III; Casa de campo de un tal Oliver, reunión del club

- ¿Qué hace él aquí?
- Él vive aquí.
- Ya, bueno, ¿y él?
- Me ayudó a inventariar el armero.
- Entiendo... –suspira-. Supongo que todos sabéis por qué estamos aquí. Hemos venido a acabar con la mediocridad y la opresión en los institutos, y granjearnos un futuro en las páginas de sucesos de algún periódico local...eh.... ¿qué demonios... haces?
- Tomo el acta de la reunión.
- De acuerdo, bien. El principal problema será colaros en la fiesta de Carnaval, porque sólo es para los miembros de mi instituto. ¿Qué cojones ha sido eso?
- Un arcabuz.
- ¿¡Un arcabuz!? ¿Qué demonios haces disparando un arcabuz?
- Oh, tranquilo, es inofensivo... no podría darte ni aunque te apuntase. Sólo estaba comprobando el mecanismo de mecha, aunque no te preocupes, hay algunas armas que incluso son de pedernal. Oliver, ¿sigues conservando el rifle Winchester de tu abuelo?
- Sí, pero dudo que funcione. No se ha disparado desde el 41, en aquella desaforada reunión del Klan.
- Bien –se aclara la garganta-, Dave me comunicó que tenía una idea de cómo entrar en la fiesta. Dave.
- Gracias, Thomas, me mortifica que debas interrumpir el discurso para dar paso a mi idea, pero creo que, al final, habrá valido la pena. Como sabéis, no podemos entrar en el instituto si no somos alumnos de él. Pero, como para todo, Shakespeare nos ofrece una solución en su Romeo y Julieta, cuando los Montesco se disfrazan de músicos para irrumpir en la fiesta de Capuleto, y así Romeo cambiaría sus pasiones por las de la bella Julieta.
- ¿Sugieres que nos disfracemos de banda de madrigal italiana?
- ¡Magnífica idea, Dave! ¡Además, podemos ponernos máscaras, como en el carnaval veneciano!
- Thomas... Romeo y Julieta transcurre en Vero...
- Y en las fundas de los instrumentos llevaremos las armas –hace una pausa al comprobar la cara de mudo horror de Dave, y de inmediato el ambiente se llena con la melodía de órgano de algún musical de Broadway sobre barberos diabólicos en calles sépticas-. ¿Qué demonios...?
- Mi hermana –explicó Oliver-. Bien pensado, sería la persona idónea para darnos las fundas...
- Tengo un amigo que nos dejaría los trajes renacentistas... siempre que lo invitásemos a la fiesta... –sentenció aquel cuyo nombre nadie conocía aún, pero que ayudaba a inventariar armeros.
- Pero...
- ...mi primo calvinista, que considera que todos los adolescentes están predestinados a morir jóvenes.
- En cualquier caso, demos por acabada esta reunión, y salgamos de la casa antes de que la derriben y construyan una academia de baile para un nuevo reality de la televisión pública.

viernes, 17 de julio de 2009

Súper Neal

Neal Stephenson

No hay espacio para los diablillos de polvo [remolinos de polvo] en las leyes de la física, al menos en el modelo rígido que se enseña habitualmente. Hay una especie de connivencia tácita en la enseñanza habitual de la ciencia: obtienes un profesor competente pero aburrido, inseguro y por tanto pesado que habla a un público dividido entre estudiantes de ingenieria, a los que se hará responsables de la fabricación de puentes que no se desmoronen y aeroplanos que no caigan en picado a seiscientas millas por hora, y que por definición se ponen nerviosos y adoptan una actitud rencorosa cuando el profesor se sale de pronto del camino marcado y comienza a hablar de fenómenos escandalosos y para nada intuitivos; y estudiantes de física que obtienen gran parte de su autoestima del hecho de saber que son más inteligentes y moralmente más puros que los estudiantes de ingenieria y que, por definición, no quieren oír nada que no tenga sentido. La connivencia propicia que el profesor diga (algo similar a): el polvo es más pesado que el aire, por lo tanto cae hasta dar con el suelo. Eso es todo lo que es preciso saber sobre el polvo. A los ingenieros les encanta porque les gusta que los problemas estén muertos y crucificados como mariposas bajo el vidrio. A los físicos les encanta porque les gusta pensar que lo comprenden todo. Nadie plantea preguntas difíciles. Y más allá de las ventanas, los diablillos de polvo siguen brincando por el campus.

martes, 14 de julio de 2009

Happy Birthday Mr. Resident...

Pues eso, que llevo un año más sobre este planeta y, por alguna razón que no alcanzo a comprender, nadie me ha matado aún (aunque ya ha habido varias tentativas, todo sea dicho).
Al final, imagino que todo sigue igual, pero me he hecho con un botecito de lavanda, y por eso soy feliz.
Y vosotros no tenéis lavanda.
Y yo sí.

domingo, 12 de julio de 2009

Las historias de Ab3, I: El equipo que no sabía disparar al derechas

Al Bruno III (la traducción y las notas en azul,de Reverendo)


Últimamente he estado en un estado mental muy superheroico. Quizá sea el hecho de que tengo pedidos Godlike y Freedom Force [Godlike es un juego de rol de mesa de Greg Stolze (coautor de Unknown Armies, entre muchos otros juegos) que trata sobre superhéroes durante la segunda guerra mundial. Pero no los típicos chulos superpoderosos de los tebeos, sino tipos totalmente vulnerables como cualquier otro soldado, eso sí, con talentos fuera de lo común. Por lo visto es buenísimo. Y Freedom Force es un juego de PC; una mezcla entre juego táctico y de rol de superhéroes tipo años 60 (Jack Kirby que estás en los cielos), muy divertido], pero el caso es que estoy de un humor nostálgico recordando las campañas de Champions [juego de rol de mesa de superhéroes "clásicos"] a las que solía jugar. Y entonces, a medida que recordaba esas largas partidas, comencé a temblar con los recuerdos de EL EQUIPO QUE NO SABÍA DISPARAR A DERECHAS.


Nunca antes o después ha existido un equipo de superhéroes tan disfuncional. No teníamos base de operaciones; nos reuníamos en un Burger King y luego salíamos de ahí en nuestro Monte Carlo volador [el Monte Carlo era un modelo muy rápido de coche de Chevrolet, que salió en el 83].

Dejad que os hable sobre el reparto estelar de superhéroes. Por favor, compartid mi infierno.


(Las historias son verídicas, sólo los nombres han sido cambiados)

MI PERSONAJE: Cójase una parte de Batman: Año Uno, mézclese con Don Quijote y marínese con algo de pulp [historias aventureras de los años 30-50], ya tenéis mi personaje. Ahí fuera, en el cruel mundo de los superhéroes, armado tan sólo con su fedora [un sombrero al estilo Indy], su gabardina y un cacharro, luchaba a manos llenas contra personajes como El Panda y El Mapache. Realmente disfruté siendo un héroe novato, pero nunca tuve la oportunidad de desarrollarlo como me hubiese gustado.

EL CHICO INFECCIOSO: ¿Su poder? Que tenía TODAS las enfermedades conocidas. Tenía que llevar un traje de contención a todas horas, y se cargaba a los villanos con un chorro de pus y toxinas que equivalían a un ataque mortal a distancia. Lo realmente divertido de este tío es que resultó que su traje de contención no era lo bastante fuerte y casi mató a mi personaje con un ataque de ictericia.

LA MÁQUINA DE MATAR DEMENTE: ¿Cómo de demente? El jugador insistió en tener un ataque asesino mano a mano a distancia para simular lo mortal de su personaje. Este cyborg enloquecido solía aparecer de repente, pelear (y casi siempre matar) a los malos y luego largarse a toda pastilla. ¿Quién era? ¿Era de verdad parte del grupo? Nunca estuve seguro.

EL SUPERHÉROE INSPIRADO POR LA OBRA DE AYN RAND: [un novelista y filósofo que concibe al hombre como un ser heroico, cuya felicidad es el propósito moral de su vida] Admito que no sé mucho de la obra de Rand, fundamentalmente por la pesadilla que suponía este personaje; un mentalista llamado Atlas en honor al libro Atlas Encogido de Hombros. Cada vez que había una lucha se escondía y disparaba rayos mentales mientras ensalzaba las virtudes del objetivismo.

EL TÍO CON UN JETPACK Y UN RIFLE DE FRANCOTIRADOR: Cuando había una lucha, salía volando a toda pastilla y luego empezaba a disparar a distancia. Tenía un código contra el asesinato, y sólo mataba a los villanos si ellos le respondían los tiros o le piropeaban.

EL DINOSAURIO DEL ALFILER DE CORBATA: No quiero hablar sobre este. Simplemente me niego.

EL TÍO QUE HACÍA DE ESTRELLA INVITADA: Cada semana el jugador creaba un personaje nuevo. Cada jodida semana. Y no había una sola creación original en el montón. Dejadme nombrar a unos cuantos y daros su momento definitorio: EL QUE ESTABA BASADO EN EL PROTAGONISTA DE AIRWOLF: [creo que esta serie, equivalente a El Coche Fantástico pero con un helicóptero, nunca la echaron aquí... pero todavía recuerdo el juego de Spectrum, y su segunda parte] Se pasaba el combate intentando atravesar el mapa del juego para llegar a su helicóptero. EL QUE ESTABA BASADO EN EL PROTAGONISTA DE EL HALCÓN CALLEJERO: [¿os acordáis de esta serie? Yo me acuerdo hasta de la música. Qué tiempos] Se pasaba el combate dando vueltas por el mapa montado en su moto superpoderosa. EL QUE ESTABA BASADO EN ULTRA-BOY, EL HÉROE DE LA LIGA DE SUPERHÉROES: Murio porque se olvidó de que no podía usar su superfuerza y su poder de vuelo a la vez, e intentó parar a una nave espacial que se iba a estrellar. EL QUE ESTABA BASADO EN EL PERSONAJE DE "EL AMO" INTERPRETADO POR LEE VAN CLEEF: [una serie de artes marciales coprotagonizada por Demi Moore] Como gastó casi todos los puntos de creación de personaje para aumentar su atributo de combate defensivo hasta límites altísimos, no tenía ataques ofensivos que pudiesen hacerle daño a nadie. Solía dar botes como una pulga estéril pegándole a un villano y a otro hasta que un ataque a distancia se lo cargó. EL QUE ESTABA BASADO EN EL PERSONAJE DE "WARLOCK" INTERPRETADO POR WILLIAM SANDS: Se quedaba oculto en el escenario y se limitaba a absorber puntos de energía de cualquier personaje jugador que se acercara. EL QUE ESTABA BASADO EN EL LÍDER DE "ALPHA FLIGHT", GUARDIÁN: [Alpha Flight eran/son un grupo de superhéroes canadienses de los cómics Marvel] Nunca supe qué hacía allí, ya que nuestro grupo estaba basado en Nueva York. Todo lo que hacía era secuestrar super villanos inconscientes y llevarlos a Canadá para "rehabilitarlos". Dado que todos los villanos eran mujeres de cuerpos impresionantes, mi opinión era bastante escéptica.

EL ANGEL CAÍDO DE PIEL AZUL Y OJOS ROJOS: Un personaje aceptable, pero el jugador insistió en que él mismo era su identidad secreta.

LA DIMINUTA VIEJECITA CON ALUCINANTES PODERES DE CONTROL MENTAL: Otro personaje que parecía no querer hacer otra cosa que apalizar a mi personaje porque "tenía un aspecto siniestro".

Y por último...

EL DESTRUCTOR DE CAMPAÑAS: Con su combinación de "abogacía de reglas" [un "rules lawyer" es el tipo de jugador que se conoce los sistemas de juego al dedillo y le discute al master todas y cada una de sus decisiones] y trampas descaradas, era capaz de deshacer hasta una partida narrativa de Amber [un juego de rol que no utiliza dados, es puramente interpretativo]. Se suponía que su personaje era un tipo normal con una armadura superpoderosa, pero su despiadado y minucioso sistema de adjudicación de puntos crearon un juggernaut imparable. ¿Cómo de imparable? ¿Qué tal un golpe de revés que mandaba a los PNJs fuera del mapa? ¿Qué tal el hecho de que los combates durasen un número de asaltos igual al número de oponentes que le atacaban? ¿Qué tal el hecho de que el terrorífico Dr. Destructor tuviese que salir por patas para salvar la vida? Finalmente el master intentó matarle con una explosión nuclear; esto hizo que el personaje quedase inconsciente por UN ASALTO antes de recuperarse...

Poco después de la llegada de este último personaje la campaña murió; todo lo que queda de ella son recuerdos, pero con la terapia y las drogas espero poder suprimirlos.


http://foro.sytes.net/viewtopic.php?t=125

viernes, 10 de julio de 2009

Sueño Extraño

Estaba yo comprobando mi correo electrónico dentro de un coche al atardecer en un paraje extraño que no había visto jamás en mi vida montañas rojas que se extendían más allá del horizonte. Leía un correo donde era invitado a una importante reunión de negocios o fiesta de un gran mafioso. Mientras me iba quejando porque mucha gente me enviaba la foto de una chica que no conozco de nada por correo. Llegaba a la reunión como en un sótano extraño que parecía un supermercado de lujo en ruinas donde había mucha gente sentada en circulo en un sofá enorme en forma de circulo. Desde fuera la puerta del lugar daba a una puerta de la calle normal con el numero 2. Bueno , el empresario ofrecía a sus invitados una fiesta con drogas, opio,y caballos... la mayoría iba pero nos quedamos cuatro personas , dos señores, una mujer estrambótica similar a Mary Poppins y yo. El empresario nos comenta que somos afortunados porque los que habían elegido la fiesta iban a ser exterminados sin piedad.

Entonces a los que quedamos se nos abre una puerta y el señor mafioso o 'empresario' , nos dice que no tan rápido que para salir con vida de esta debíamos comprar como mínimo 3 cuadros de la galería de arte de su hija Stela McCrney (que es al lugar donde estabamos saliendo) aunque el nos pagaría la factura . Era un museo enorme y laberíntico, donde sucedían mil cosas, recuerdo que compré por 65 euros una zapatilla de Sonic, una de Mario, una de Mickey Mouse y un pie del Pato Donald (pero verdaderos!) En otra sala era perseguido por canguros junto a la señora extraña, y al final salía del lugar con vida, y aparecía en un parque lleno de flores y montículos pequeñitos. Estaba allí un amigo revolviendose como una gamba entre las flores y cada vez que decía las palabras casa o Sóller le aparecían unas cuerdas que lo ataban de los pies y el chico seguía pataleando tal gamba asustada. Entonces aparecía un chico extraño, y todo se veía como si estuviera pintado con ceras de colores menos mi amigo. El chico extraño quería matarlo pero de otra montañita aparecía una persona árabe con un saco de naranjas, se sentaba al lado del chico, y el asesino se tranquilizaba, partía una naranja, huía con el resto de frutas y desaparecía.

Se ve que esto era el rodaje de una película y aparecía el director y el cámara y discutíamos sobre la duración de los papeles pero con estas que volvíamos a grabar una toma extraña donde con captura de movimientos yo era un gran girasol y había un gato gigante que miraba la luna, mi amigo también era un girasol.

Después de todo llegaba el estreno del flim (?) y en la premiere estaba Hanna Montana que por lo visto también era actriz en la película y se revolvía por el suelo entre risas y convulsiones igual que todos los demás actores. Al abrirse las puertas del cine, los espectadores no reconocían a ninguno de los actores que huíamos a los baños para no ser aplastados, y acababa en un baño cambiador con una persona del público que se sentía perdida y el director que me hablaba sobre los misterios de Egipto, al final salgo por la puerta del baño y el pasillo es de longitud infinita. Empiezo a caminarlo y al final despierto.