Las Citas de la Semana


"No puede decir que lo haya comprendido todo. Probablemente, ahora está más confuso que nunca. Pero todos esos momentos que ha contemplado... algo ha sucedido. Los momentos parecen cosas físicas en su mente, como piedras. Al arrodillarse, acercándose a la más cercana, pasando su mano por ella, descubre que es suave y está ligeramente fría.

Comprueba el peso de la piedra; ve que puede levantarla, y también las otras. Puede colocarlas juntas para crear unos cimientos, un dique, un castillo.

Para construir un castillo del tamaño adecuado necesitará muchas piedras. Pero con lo que tiene ya, parece un comienzo aceptable."

Braid

domingo, 1 de noviembre de 2009

Pesadilla en Abbey Road: Epicur si muove, I

Para Annabel Lee,
en un reino junto al océano Pacífico.


Es un día tranquilo y soleado en la ciudad de Utopía, pero John Stuart Mill ha decidido convertir a esta población de gente autorrealizada en una caricatura de übersmenchen.

Aunque John Stuart Mill no sabe con lo que se enfrenta.


-Títulos de crédito-

En 2009, un grupo de estudiantes de filosofía fueron sorprendidos por un rayo teletransportador que les llevó a un sitio que no encontraron en ningún mapa. Hoy sobreviven como filósofos de fortuna.

Si usted tiene algún problema existencial, o sencillamente se le ha atascado el váter, no les llame.

Ellos son el equipo SOPHIA.

Pampapáááááám, papaaampááááám, parapapapapáááááám, pampararapáááááááám...


La luz del sol, que entraba desde una pequeña abertura en el techo lleno de estalactitas, proyectaba extrañas figuras en la pared de la caverna. Platón llevaba mirándolas toda la tarde, y algo en la comodidad con la que se tomaba el té -la cicuta había sido descartada desde aquel desaforado incidente con Sócrates- indicaba que no dejaría de mirarlas.

-El hecho de que mires tanto la pared sólo puede significar que quieres acostarte con tu madre. Las figuras que se proyectan te recuerdan, en tu interior, al útero materno -Sigmund, el psicólogo, llevaba unos días (desde la última carta de su madre) hablando de penes y sexo.

-Es la proyección que el mundo de las ideas hace en nuestro mundo material. Que lo interpretes así sólo significa que has sido engañado por las sombras -y con un deje de desprecio-, materialista.

De pronto, y antes de que acabasen sumidos en una discusión filosófica, entró Heráclito agitando un papel:

-Las corrientes de información son curiosas; nunca te darán la misma información dos veces*. Los utilitaristas han vuelto a las andadas.

-Maldición, ¿es que nunca se darán por vencidos? -Sartre, en un poco usual ataque de optimismo.

Una alarma de emergencia. Caras de pavor, caricaturas humanas.

-Maldición, ¡han entrado en el centro comercial**!

De la pantalla gigante engarzada en la pared de la cueva sonó una voz. El alcalde Utopía, E. S. Thomas Moore, apareció en una escala 4:1 en la estancia.

-Caballeros, el destino de Utopía vuelve a estar en sus manos. Esta vez contarán con la ayuda del mayor experto en la destrucción del utilitarismo con el que cuenta nuestra nación. Herr Friedrich es profesor de griego clásico en nuestra (prestigiosa) universidad -aquí Platón y Heráclito se miran sorprendidos-. Pero cuando nadie mira, se convierte en Zarathustra.

>> Él es vuestro hombre...

Tales (abriendo la puerta y cayendo de bruces):

- ¡Tienen a Sócrates!

Más caras de pavor.


* No, Heráclito no tenía Google.

** En Utopía, los centros comerciales vienen a ser librerías gigantes. Existe una pequeña sección dedicada a comida, pero la mayoría de clientes vienen sólo a por libros -prefieren comerse el coco.

No hay comentarios: