Las Citas de la Semana


"No puede decir que lo haya comprendido todo. Probablemente, ahora está más confuso que nunca. Pero todos esos momentos que ha contemplado... algo ha sucedido. Los momentos parecen cosas físicas en su mente, como piedras. Al arrodillarse, acercándose a la más cercana, pasando su mano por ella, descubre que es suave y está ligeramente fría.

Comprueba el peso de la piedra; ve que puede levantarla, y también las otras. Puede colocarlas juntas para crear unos cimientos, un dique, un castillo.

Para construir un castillo del tamaño adecuado necesitará muchas piedras. Pero con lo que tiene ya, parece un comienzo aceptable."

Braid

viernes, 31 de diciembre de 2010

Las ciudades y los intercambios 2

"En Cloe, gran ciudad, las personas que pasan por las calles no se conocen. Al verse imaginan mil cosas las unas de las otras, los encuentros que podrían ocurrir entre ellas, las conversaciones, las sorpresas, las caricias, los mordiscos. Pero nadie saluda a nadie, las miradas se cruzan un segundo y después huyen, buscan otras miradas, no se detienen.

Pasa una muchacha que hace girar una sombrilla apoyada en su hombro, y también un poco la redondez de las caderas. Pasa una mujer vestida de negro que representa todos los años que tiene, los ojos inquietos bajo el velo y los labios trémulos. Pasa un gigante tatuado; un hombre joven con el pelo blanco; una enana; dos mellizas vestidas de coral. Algo corre entre ellos, un intercambio de miradas como líneas que unen una figura con otra y dibujan flechas, estrellas triángulos, hasta que en un instante todas las combinaciones se agotan y otros personajes entran en escena: un ciego con un guepardo sujeto por una cadena, una cortesana con abanico de plumas de avestruz, un efebo, una mujer descomunal. Así entre quienes por casualidad se juntan bajo un soportal para guarecerse de la lluvia, o se apiñan debajo del toldo del bazar, o se detienen a escuchar la banda en la plaza se consuman encuentros, seducciones, copulaciones, orgías, sin cambiar una palabra, sin rozarse con un dedo, casi sin alzar los ojos.

Una vibración lujuriosa mueve continuamente a Cloe, la más casta de las ciudades. Si hombres y mujeres empezaran a vivivr sus efímeros sueños, cada fantasma se econvertiría en una persona con quien comenzar una historia de persecuciones, de simulaciones, de malentendidos, de choques, de opresiones, y el carrusel de las fantasías se detendría."
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Texto de Las ciudades invisibles, de Italo Calvino
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Adieu, 2010

Así que mañana es Año Nuevo. Siempre me he preguntado qué punto de la órbita se escoge para delimitar el final y el inicio del año (¿es el perihelio o el afelio? O tal vez sea sólo un punto de la órbita, y nada más), pero el cálculo arrastra un fallo de cuarto de día que, amontonado en un rinconcito hasta que se han arrastrado cuatro, nos da un día más al año. A estos años los llamamos bisiestos.

Bien, 2012, además de ser el fin del mundo, es un año bisiesto. Y eso significa, poco más, poco menos, que tendremos un día más antes de que todo acabe.

En fin, ¡feliz año a todos!

martes, 28 de diciembre de 2010

El curioso caso del perro a medianoche

Mark Haddon

-¿Por qué estás aquí tú solo?
-Voy a vivir contigo porque Padre mató a Wellington con una horca de jardín y ahora me da miedo.
Y el señor Shears dijo:
-Me cago en la leche.

Una prueba de matemáticas de Selectividad en USA

-Demuestra el siguiente resultado:
"Un triángulo cuyos lados pueden escribirse en la forma n^2+1, n^2-1 y 2n (donde n >1) es rectángulo"
-Demuestra, mediante un ejemplo opuesto, que el caso inverso es falso.

Es exasperantemente fácil.

lunes, 27 de diciembre de 2010

El titiritero

Le llamaban el titiritero a sus espaldas, no porque fuese hábil manipulando a sus amigos, sino porque siempre que había público, sacaba su extraña colección de personajes a bailar estrambóticamente al escenario improvisado en el que se convertía su cara.

Era gracioso que lo que le daba nombre fuesen sus falsas identidades. Ridículo, heroico o seductor, siempre parecía una parodia de si mismo. Una vez, entre risas, descubrió su mote y él no pudo sino seguir sonriendo con la mirada perdida. Hizo mella en su ánimo con la crueldad de una burla, que no puedes desmentir, porque sabes cierta.

Segundos después se reanudó la función. El buen titiritero se debe a su público.

¿Relato otoñal?

Recuerdo los domingos en la casa de campo de mis tios, hace años pasaba los fines de semana felizmente encerrado ahí. Mis padres me llevaban los sábados por la mañana y me venian a buscar cuando se ponia el Sol al dia siguiente.

Recuerdo que cuando llegaba el momento de irme, mi perro se sentaba junto a las escaleras, en la terraza, para despedirse. Ritualmente, yo me sentaba a su lado y le acariciaba la cabeza, para despedirme. Es un recuerdo doloroso, incluso entonces lo añoraba.

Post musical XXIX

Feliz navidad, abuela.

Juan había quedado con unos amigos aquella noche, y uno de ellos se la había traido. Cuando fue a saludarla les interrumpió el tono de su móvil, un tono de esos que se anuncian de madrugada. Ella recibió la mala noticia y se puso a llorar. Tras colgar les contó lo sucedido.

Fue amor a primera vista. Pero en el momento de conocerla, ella estaba en un momento terriblemente traumático de su vida, el fallecimiento de un familiar o algo parecido, no lo recuerdo muy claramente. El caso es que a él le daba igual lo que decía, estaba demasiado hipnotizado por ella, por su voz, por sus formas, sus gestos... como para que le importase una mierda lo que decía.

Sentía una atracción tan envolvente que no atendia a su sufrimiento, no le entristecía que llorase, de hecho, le gustaba en cierto modo. Sólo quería que siguiese hablando y sollozando, que siguiese mostrando su vulnerabilidad, que no se fuese, que se quedase ahí, preciosa, a su lado, al lado de un total desconocido.

Cabras y coche

He entendido el problema de Monty Hall: jódete, Rubbik.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Filosofía Sophia

Anonymous dice:
Esto de inmolarnos es coña
Anonymous dice:
Pero lo de los explosivos es ridículamente en serio
Anonymous dice:
No puedo tener un kilo de de explosivos caseros en el armario, tengo que darles salida
Anonymous dice:
Y tu dirás ''Pues no los hagas''
Anonymous dice:
La vida no es tan facil

Episodios inquietantes: Perlas navideñas

"Que sí, que han encontrado cruces templarias en Terranova. Y poblados." (Mi tío, intentando convencerme de que los Templarios llegaron a Terranova antes de 1100, y yo, intentando hacerle entender que no eran Templarios, sino vikingos, y que la Orden del Temple no pudo crearse antes de 1099)

"Ay, mira. Esta caquita se parece a Ceilán." (Yo mismo, limpiando la arena de las gatas)

"Que el tabaco estaba en Turquía antes del descubrimiento. Yo no tomo nada yankee -y, tras referirle que le encantaba Metallica-. Sí, pero son todos hispanoamericanos." (Mi tío. Sí, y una mierda)

Entrar en una iglesia llena de viejas con un cassette de la Sibila



Episodios inquietantes: Tara, II



"¡Yo debo advertirle absolutamente, alejandro! Si usted no actúa ahora, el bloqueo que he visto en su próximo futuro, podría muy bien oponerse a la realización de los dos acontecimientos de suerte que le están reservados.

Y en lugar de acceder finalmente a la felicidad, usted corre el riesgo de ver cómo su situación, ya difícil, se vuelve aún más compleja.

En efecto, lo que he descubierto en su
libro del destino no deja lugar a dudas: es en los 3 días siguientes cuando usted puede cambiar radicalmente su destino y tener un nuevo comienzo.

El día de la victoria sobre la mala suerte está muy próximo. ¡Le basta con decidir si quiere dar la espalda a la desgracia y actuar ahora! "

sábado, 25 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

La pochez es plural, y se extiende sobre el horizonte con sus colores, que son más variados que los de el Arco Iris.

Hoy hace dos mil diez años que la tradición romana dice que nació Jesucristo, de manera que felicidades a todos.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Humor negro: Helen Keller

Gracias a un compañero de clase, he podido leer esta joya de chistes asquerosamente malvados y deliciosos. Os adjunto mi traducción de algunos:

-¿Por qué el perro de Helen Keller saltó por el barranco? Tú también lo hubieras hecho si tu nombre fuera Aaoowwwaaowww

-¿Por qué lleva Helen Keller pantalones estrechos? Para que le puedas leer los labios

-¿Por qué se volvió loca Helen Keller? Intentaba leer una pared de estuco

-¿Cuál es el color favorito de Helen Keller? El negro

-Dónde conoció H.K. a su marido? En una cita a ciegas

-¿Cómo la castigan sus padres? Dejando la escobilla dentro del váter [es realmente un castigo?]



Y, ahora, mi más mejor muy favorita:

-Si Helen Keller se cayera en el bosque... ¿haría ruído?

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Sarah

Bob Dylan

Hey, Fígaro!

La prueba viviente de que, cuando uno es un genio, es un genio. Compuesta por Rossini, El Barbero de Sevilla tiene una de las arias de ópera más conocidas de la historia de la música, quizá por su animado tono y su facilidad para conmover nuestros corazones (y es que todos somos Fígaro cuando se nos da bien algo).
Rossini, que también es conocido por inventar esos deliciosos canelones que llevan su nombre, dejó el mundo de la fama para irse a París a cocinar -su verdadera pasión.

Con-dos-hue-vos.

martes, 21 de diciembre de 2010

Vinos

Gioconda Belli

Después de todo,
el alma,
afortunadamente,
es como el vino.
Que me beba quien me quiera.
Que me saboree.

Anuncio de un futuro post de ''Sleep is death''



Y ya que estamos, pues un video.

Wikileaks


¿Si o no? ¿eh?

(Saqueado vilmente de gamesajer)

lunes, 20 de diciembre de 2010

viernes, 17 de diciembre de 2010

Mierda como mi cabeza de grande

Hoy he visto ''Balada triste de trompeta''. No la vayáis a ver, es un bodrio. Me ha encantado.

jueves, 16 de diciembre de 2010

El fantasma de las Navidades presentes

Dejad que camine solo, sin cometer pecado alguno, con muy pocos deseos. dice:
Feliz navidad, capullo xD
Sir Thomas Malory Mercury Hagarty, primo segundo del tío Tuk, y primo tercero... opina que Mägo de Oz son mariquitas. dice:
xDDD
Sir Thomas Malory Mercury Hagarty, primo segundo del tío Tuk, y primo tercero... opina que Mägo de Oz son mariquitas. dice:
sé que no es lo mismo sin los insultos xD
Dejad que camine solo, sin cometer pecado alguno, con muy pocos deseos. dice:
Por supuesto xD
Dejad que camine solo, sin cometer pecado alguno, con muy pocos deseos. dice:
¿No has aprendido las normas de la masculinidad?
Dejad que camine solo, sin cometer pecado alguno, con muy pocos deseos. dice:
Cualquier muestra de afecto debe ir acompañada de un golpe suave o un insulto
Sir Thomas Malory Mercury Hagarty, primo segundo del tío Tuk, y primo tercero... opina que Mägo de Oz son mariquitas. dice:
fuck yeaaaaaaaaaaaah

Christmas Jokes

Why is Christmas just like a day at the office?
You do all the work and the fat guy with the suit gets all the credit.

What do you call people who are afraid of Santa Claus?
Claustrophobic.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Shit just got real



Canela en rama.

¡¿Por qué tenias que ser un trailer falso?!

The humble indie bundle #2



Durante los próximos siete dias, Braid, Machinarium, Osmos, Cortex command y Revenge of the titans al precio que tu les pongas (costando originalmente los cinco juntos unos 85 pavos). Otra de las cosas buenas de esta iniciativa: podemos decidir qué porcentaje de nuestro precio se va a caridad y qué se llevan los desarrolladores.

Ya solo por los dos primeros es compra obligatoria.

http://www.humblebundle.com/

¡Comprad ya, maldita sea! ¡Aunque sea para regalar!

martes, 14 de diciembre de 2010

El jugador de rol automatizado

(Es la traducción de un escrito en inglés)

Esta parodia de los bots en los MMORPGS es algo antigua, pero aun asi, es digna de recordar y para los jugadores de MMORPGS y para los que no lo son, seguro que os quedareis al menos con una sonrisa al acabar de leerlo.

Parodia: El jugador de rol online automatizado
Sí, claro, me encanta Star Wars Galaxies, el juego de rol multijugador online masivo.
Ya he escrito sobre él en otras ocasiones. Pero ya he pasado ese punto en el que
puedo dedicarle toda mi vida a un solo juego. Soy un hombre de negocios muy
importante que hace negocios muy importantes con gente muy importante en
algunas reuniones sociales muy importantes, como ver anime erótico con los colegas
en el apartamento de enfrente.
Pero todavía quiero seguir jugando. Y quiero GANAR. Sí, ya sé, ya sé, los más
puristas de vosotros estáis diciendo, “Pero Fargo, no puedes ‘ganar’ en un juego de
rol online. Eso sería ir contra sus principios”. A lo cual yo respondo: yo VIVO para ir
contra los principios.
Y además, os guste o no, la gente sí que intenta “ganar” en juegos de rol
multijugador masivos. Las reglas del juego son algo así como estas:
1) Si hay una barra de estado, haz que se haga más larga.
2) Si hay un número, haz que sea mayor.
3) Si se mueve, intenta que te asigne una misión o mátalo.
Lo cual me llevó a pensar: ¿Qué pasaría si pudiese dejar las partes más aburridas de
un MMORPG a otra persona? Por ejemplo, me encanta llevar negocios en Star War
Galaxies, pero es difícil encontrar el tiempo y la paciencia para mejorar mis
habilidades de combate. ¿Y si algún OTRO jugara esa parte del juego por mí?
Mi primera idea (usar una habitación llena de niños coreanos) acabó siendo una
auténtica pesadilla. Los niños no paraban de lloriquear y quejarse y señalar a sus
bocas y a sus estómagos vacíos. ¿Quién sabrá lo que querían? Yo no hablo coreano.
Igualmente, ellos no me entendían a mí cuando señalaba al monitor del ordenador y
decía “¡Saquead! ¡SAQUEAD!”, por muy alto que lo gritara. Era evidente que
necesitaba un nuevo plan.

Presentando al AUTOCAMP 2000
El Autocamp 2000 está ergonómicamente diseñado para matar, robar y saquear cadáveres.

Así fue como se me ocurrió la idea de usar… ¡robots! Los lectores más antiguos
recordarán la ocasión en que, con cuidado y mucho éxito, usé un robot para escribir
una columna mientras acampaba en un centro comercial esperando a que saliera
Diablo II.
Un proceso similar podría fácilmente jugar juegos online para mí. Después
de todo, obtuve un diploma en informática en una prestigiosa academia de Bellas
Artes. La parte más dura de cualquier proyecto de este estilo es desarrollar el
algoritmo, pero aquí lo tenéis, completo:

El Autocamp 2000 juega a RPGs online con las siguientes reglas:
1) Se une a todos los grupos que le inviten.
2) Cuando está en un grupo, sigue al líder.
3) Ataca a todos los monstruos que ve.
4) Acepta todas las peticiones de comercio de otros jugadores, y luego les da un
melón.

Bueno, con eso está cubierto el 90% de cualquier juego online. Todo lo que tendría
que hacer es dejar a mi personaje (Farglik el Mon Calamari) en una cantina con una
mochila llena de melones (¡dulce y deliciosa fruta!). Cuando comprobara qué tal le
había ido una semana más tarde, ya sería lo que llaman un “über” [un "súper
personaje"]. Pero antes de empezar, tenía que dejar lista la parte más puñetera: la
interacción con otros jugadores. Si mi automatizado Farglik no le respondía a los
jugadores que hablasen con él, se descubriría el truco.
Una opción sería hacer que mi robot ladrara aleatoriamente a la gente en chino
mandarín. Pero opté por un algoritmo mucho más elegante:

El Autocamp 2000 habla a los otros jugadores con las siguientes reglas:
1) Si alguien dice algo que acaba en un signo de interrogación, responde diciendo
“¿Tío?” ["Dude" en el original].
2) Si alguien dice algo que acaba en un signo de exclamación, responde diciendo
“¡Tío!”
3) Si alguien dice algo que acaba en un punto, responde diciendo aleatoriamente
una de estas tres cosas: “Fale”, “Claro”, o “Puta madre”.
4) EXCEPCIÓN: Si alguien se dirige a él mencionando expresamente su nombre,
responde diciendo “Lag”.
5) (Y recuerda que debe aceptar todas las peticiones de comercio de los otros
jugadores dándoles un melón).

Mi robot ya estaba programado y listo para actuar. Joder, si le hubiese programado
para gritar aleatoriamente “¡Dame aaaaargo!” probablemente podría pasar el test de
Turing [un test que determina si una inteligencia artificial es realmente inteligente...
básicamente consiste en ver si es capaz de engañar a un humano normal, de modo
que piense que está hablando con otro humano de verdad]. Satisfecho, me senté
enfrente del teclado, me aseguré de que mi personaje tenía al menos cincuenta
melones en su mochila, y me fui para dejarle solo durante la noche.

El Autocamp 2000 en acción
Algunos temen la idea de un jugador de rol automatizado.
Mi personaje, Farglik el Mon Calamari, estuvo esperando en la cantina para
encontrarse con otros aventureros.

He aquí un log de lo que ocurrió:

KillSwitch: [gritando] ¿Quiere alguien unirse a mi grupo de caza?
Farglik: [manejado por el Autocamp 2000] ¿Tío?
[KillSwitch invita a Farglik a unirse al grupo]
[Farglik se une al grupo]
KillSwitch: Vamos a cazar wrixes.
Farglik: Puta madre.
[El grupo de jugadores sale de la cantina, con Farglik siguiéndoles de cerca. Farglik
dispara contra todas las pequeñas criaturas que se les cruzan por delante]
KillSwitch: ¿Por qué atacas a los durneys?
Farglik: ¿Tío?
Trobacca: [un wookie en el grupo] El aumentador de poder de mi arma se ha
terminado, necesito uno nuevo.
Farglik: Claro.
[Trobacca abre una sesión de comercio con Farglik]
[Farglik le da un melón]
Trobacca: …¿esto qué es?
Farglik: ¿Tío?
Trobacca: ¡Me has dado un melón!
Farglik: ¡Tío!
KillSwitch: Dejadlo ya, tíos, estoy viendo unos cuantos wrixes ahí delante. Vamos a
por ellos.
Farglik: Puta madre.
[El grupo se encuentra con un grupo de peligrosos wrixes, pero atacan en masa y
acaban con todos]
KillSwitch: ¡Somos los mejores!
Farglik: ¡Tío!
Trobacca: ¡Les hemos hecho papilla!
Farglik: ¡Tío!
KillSwitch: Uh oh, quietos. Ahí delante hay algunos toros Sharnaff. No podemos con
ellos, así que no les disparéis.
Farglik: Fale.
[Farglik dispara contra uno de los toros Sharnaff]
[El toro ataca; Trobacca y algunos otros miembros del grupo mueren antes de acabar
con él]
Confusión con la cadena de mandos.
KillSwitch: ¡GILIPOLLAS! Farglik, ¿por qué les disparaste?
Farglik: Lag.
KillSwitch: Bueno, pues no lo hagas otra vez.
Farglik: Claro.
[Farglik le dispara a otro toro Sharnaff]
[Todo el grupo es masacrado, excepto Farglik]
Farglik y el Autocamp 2000 hacen un negocio arriesgado
[...Farglik permanece allí, solo, durante varias horas...]
[...finalmente, un mercader se le acerca]
Stingrie: [un mercader rodiano] ¡Qué pasa, tío! ¿Te gustaría comprar un stimpack?
Farglik: ¿Tío?
Stingrie: Un stimpack. Te sube la salud 200 puntos. Te lo vendo por 500 créditos.
Farglik: Fale.
[Stingrie abre una sesión de comercio con Farglik]
[Farglik le da un melón]
Stingrie: ¿Qué coño es esto?
Farglik: ¿Tío?
Stingrie: Me has dado un melón.
Farglik: Puta madre.
Stingrie: ¡Te dije 500 créditos!
Farglik: ¡Tío!
Stingrie: Si te parece demasiado caro, simplemente dime que no.
Farglik: Claro.
[Stingrie se marcha corriendo, cabreado]
¡Dulces y deliciosos melones! Maduros, nutritivos, y casi imposibles de equilibrar [en el original, donde he puesto "equilibrar", el término usado es "nerf". Nerf es algo intraducible... originalmente es una marca de juguetes blandos, de esos de espuma, para que los niños no se hagan daño. Y de ahí el término "nerf" en el mundillo de los juegos de ordenador, que se usa cuando una compañía saca un parche disminuyendo el daño que hace un arma en un juego, o la capacidad destructiva de una unidad, por aquello del equilibrio en las partidas y tal].
[...pasan algunas horas más...]
[Un pequeño grupo de caza dirigido por Krushmor, el maestro del rifle, se acerca al
risco y ven a Farglik]
Krushmor: ¿Qué hay, Farglik? ¿Qué haces por aquí?
Farglik: Lag.
Krushmor: Vamos a echar a unos dralls fuera de una cueva. Deberías unirte a
nosotros.
Farglik: Fale.
[Krushmor invita a Farglik a unirse al grupo]
[Farglik se une al grupo y se pone a seguir a Krushmor]
“¡Farglik! ¡Por favor, cúrame! ¡Estoy a punto de morir!”
Soop: [el médico del grupo] Toma, Farglik, deja que te dé unos stimpacks.
Farglik: Lag.
Soop: Sí, ya sé, esta noche está siendo muy malo. Toma.
Farglik: Puta madre.
[Soop abre una sesión de comercio con Farglik y le da un stimpack]
[Farglik le da un melón]
Soop: Eh… ¡gracias!
Farglik: ¡Tío!
[El grupo entra en una cueva y se pasa las dos horas siguientes masacrando
brutalmente a todas las criaturas que la habitan, sala por sala. Todos consiguen
montones de puntos de experiencia]
Krushmor: Oh, tíos, se me ha hecho muy tarde. ¡Me tengo que ir!
Farglik: ¡Tío!
Krushmor: Ya sé, es un rollo. Os veo luego.
Farglik: Claro.
[Krushmor se desconecta. Por defecto, ¡Farglik asume automáticamente el mando
del grupo!]
Que suene la Marcha Imperial, las cosas están a punto de ponerse feas
El Autocamp 2000 puede mantener la calma en cualquier situación.
Soop: Bueno, pues qué jodido. ¿Qué deberíamos cazar ahora?
Farglik: ¿Tío?
Soop: ¡Vamos a cazar Slice Hounds!
Farglik: ¡Tío!
Soop: Me sé un sitio cojonudo. Sígueme.
Farglik: Puta madre.
[El grupo sale de la cueva, pero Farglik, como ahora es el líder, se queda donde está.
Pasan algunos minutos antes de que Snoop regrese]
Soop: Farglik, ¿por qué no vienes con nosotros?
Farglik: Lag.
Soop: Bueno, alcánzanos cuando puedas.
Farglik: Fale.
[Farglik se queda quieto en la cueva y eventualmente el grupo se dispersa. Pasa
media hora]
[De repente, uno de los desarrolladores del juego, controlando a Darth Vader, entra
en la cueva]
Darth Vader: Bueno, mi joven padawan, hemos estado controlando tus progresos
desde hace algún tiempo.
Farglik: Claro.
Darth Vader: Lo has hecho bien. Hemos decidido darte una nueva habilidad:
poderes de la Fuerza.
Farglik: Fale.
Darth Vader: ¡Serás el Jedi más poderoso del planeta!
Farglik: ¡Tío!
[Darth Vader le da a Farglik poderes de la Fuerza]
Darth Vader: ¿Te gustaría tener mi sable de luz?
Farglik: ¿Tío?
Darth Vader: Mi sable de luz. Te lo estoy ofreciendo.
Farglik: Puta madre.
[Darth Vader abre una sesión de comercio con Farglik y le da un sable de luz]
[Farglik le da un melón]
Darth Vader: Gracias, huh, por el… melón.
Farglik: Claro.
Darth Vader: ¿Y bien? ¿No vas a probar tus nuevos poderes de la Fuerza?
Farglik: ¿Tío?
Darth Vader: ¡Tus poderes de la Fuerza! ¡Los poderes que te acabo de dar!
Farglik: ¡Tío!
Darth Vader: ¡LA FUERZA, Farglik! ¡Usa la Fuerza!
Farglik: Lag.
Darth Vader: Mira, ¿sabes qué? Olvídate de los poderes de la Fuerza. Te los voy a
quitar.
Farglik: Fale.
Darth Vader: ¡Y devuélveme mi sable de luz!
Farglik: Claro.
[Farglik le da a Darth Vader un melón]
[Darth Vader mata a Farglik]
[Farglik renace en la fábrica de clones]
KillSwitch: [en la fábrica de clones] ¡Ey! Mira quién acaba de llegar. ¿Qué te pasó,
Farglik?
Farglik: Lag.
KillSwitch: Si quieres vente a cazar con nosotros.
Farglik: Claro.
[Farglik y el Autocamp 2000 se unen a la caza y ganan experiencia durante varias
horas más...]
En conclusión, creo que el experimento fue un éxito sin precedentes.

The mighty boosh

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Confesiones


"Hubo una época en que me metía por la nariz la tercera parte de la economía de Colombia."
No sé quién fue, pero bien podría haber sido mi tío.
La imagen es un regalo a la vista, ¿verdad? Se trata de una familia parsi con Zoroastro al más puro estilo kitsch detrás...

Hoy he dormido bien

Clica aquí.

Vale, ahora dale a escuchar.

3

2

1

What the fuck...

Episodios inquietantes: Tara

« ¡ Un milagro ! ...
¡Los médicos me habían condenado a algunos meses de supervivencia! Puedo decirle que esperando el final, todo se ha derrumbado: familia, trabajo, relación... Felizmente usted me ha encontrado y propuesto su ayuda. Con usted, he descubierto en mí recursos impensables. Usted es verdaderamente un Hada. Yo me he cuidado a mí misma, con su ayuda, la confianza y la única voluntad de sobrevivir. Ya hace dos años que dura todo esto. ¡Un milagro! Nuevamente tengo proyectos ».

(Sonia María R. - MEXICO DF)

http://tara-videncia.com/



Mi tío me ha hecho escribirle una respuesta a esta tarada. Decía que aceptaba el trabajo.
Tengo mucho miedo...

martes, 7 de diciembre de 2010

One chance

En seis dias, cada una de las celulas de la tierra estará muerta

Tienes una oportunidad

viernes, 3 de diciembre de 2010

Post musical XXVIII



Freud y jazz. Si es que no podía salir mal.

Post musical XXVII





Hoy es el dia de las cantantes bizarras. Y si, uso ''bizarro'' incorrectamente, INTENTAD DETENERME.

jueves, 2 de diciembre de 2010

¿Arsénico en vez de fósforo?

Como estudiante de biología esto me llena la boca de espuma. Como ser humano, me ofende esta clase de propaganda casi viral que ha hecho la NASA para anunciar el descubrimiento. Como crio iluso que esperaba ver a ET, estoy profundamente dolido.

¿Por qué llamar ''Super meat boy'' al juego si ''Super tofu boy'' es a todas luces mejor?

La respuesta del Team meat no se ha hecho esperar

''¿Cuántos miembros de PETA hacen falta para cambiar una bombilla?… Ninguno, porque la PETA no puede cambiar nada.''

Ouch

domingo, 28 de noviembre de 2010

La columna del odio: De cómo escaquearse para no subir un piano

Aquí una vez hubo una entrada.

Minecraft tips III

El paso del Paleolítico al Neolítico fue lento y gradual: despertarte en la ladera de una montaña y encontrarte a una oveja comiéndose tu cosecha.

Minecraft tips II

No confundir minecraft con la realidad. El que al cerrar los ojos veas bloques no quiere decir que puedas golpear a alguien hasta reducirlo.

Microrrelato XX

El del monitor y el de la ventana me miran amenazantes cada vez que me giro hacia ellos. Se que uno de mis reflejos va a atacarme, pero no creo que lo hagan si yo les ataco antes.

viernes, 26 de noviembre de 2010

martes, 23 de noviembre de 2010

Qué maja es Caroline

Neil Gaiman

-Un día, mi pequeña Caroline, cuando estén preparados, el mundo entero admirará los prodigios de mi circo de ratones. Me has preguntado por qué no puedes verlos ahora. ¿No es eso lo que me has dicho?
-No -respondió Coraline con paciencia-. Le he dicho que no me llame Caroline. Me llamo Coraline.


(Me recuerda a mi hermanito, el pequeño Gnu, cuando le quito algo y me mira en plan "Joé, lo que hay que soportar.")

Minecraft tips I

Golpear la dinamita no la reduce hasta convertirla en un bloque cómodamente transportable. La activa.

Una tormenta de otoño

Ya he acabado el primero de mis cuatro relatos estacionales. No pienso colgarlo en el blog por el tema de copyright...

sábado, 20 de noviembre de 2010

jueves, 18 de noviembre de 2010

La columna del odio: Matemáticas para subnormales y música para sordos.

Todo muy interesante, pero sacado del rincón del vago (no porque estés embarazada voy a tener clemencia contigo, señorita Foravila). Para empezar, ya te costaba hablar con normalidad, sin alterar la naturaleza de las vocales y consonantes; así que imagina si tienes que ordenar tus pensamientos... ¡La nueva sensación del siglo XXI! Dar vueltas una y otra vez, no ya sobre un mismo concepto, sino sobre una misma palabra. Mi más frío y apagado aplauso para usted, se lo ha ganado.

Respecto al pianista, gracias por relegarla a un rincón de la sala...
Ah, sí, tocas bien (no me recuerdes esa cadena de oro en tu cuello, haz el favor [!!!]).

Agradecería de corazón vuestra intención, os lo juro, pero será que la intención no es lo único que cuenta. O que no tengo corazón.

Firmado, la niña de (a-juzgar-por-vuestro-nivel) 3 años.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

lunes, 15 de noviembre de 2010

Qué coño voy a echar yo de menos

Si te echo de menos escribo sobre ti y entonces me siento más cerca. Escribo tu nombre, te describo, quizá cuento algún sueño o algo que nunca pasó; porque hemos vivido poco y no hay apenas nada que decir. Cuento que salimos a pasear, hablo de situaciones irreales, ficticias; me las creo y luego quizá las sueño o las escribo o no hay diferencia entre las dos cosas. Cuento que sueño contigo y es cierto pero lo escribo y entonces adquiere un aire de surrealismo y olvido si lo soñé o lo estoy inventando al momento. A veces simplemente cierro los ojos y no te veo y me pregunto si es posible que estés existiendo más allá de mi vista; me pregunto si alguna vez, antes de conocernos, exististe. Me pregunto si algún pasado existió alguna vez, me pregunto si a ti te ocurrirá lo mismo, me pregunto si pienso todo esto porque te echo de menos.
Pararía de preguntar ahora mismo si estuvieras, pero no, no estás, por lo menos aquí. Posiblemente estarás en algún otro lugar, aprovechando el tiempo, tan poco pragmática como yo y a la vez cien veces más concienciada de la necesidad de no dejar pasar la vida. Sin ser estratega ni princesa me calculas y te dosificas y cometes excesos controlados; te divides en dos y luchas contra ti misma, te multiplicas por ti misma y el cuadrado no te puede. Ser tan tú implica ser a veces muy poco tu misma. Y qué si lo pienso porque te echo de menos.
Escribo sobre ti porque entonces me siento más cerca pero también tengo tu música y tú recuerdo, pero no sé por qué no me parecen tan tuyos como cuando estoy escribiendo sobre ti: quizá si creo que dialogo contigo y me imagino tus respuestas tu presencia no se hace evidente, lo único evidente es que nadie me responde, pero yo lo imagino y en cierto modo apareces y sigo sin tu compañía pero quizá no estoy tan solo.
Te digo hola y recuerdo las tonterías que digo; me agarro a tus regalos y a todas las frases que me dejaste a medio vestir, perfectas para que yo les ponga la ropa que a veces me permitías elegir. Las evoco y me siento reconfortado, dispuesto a una palabra más, a un aliento y a un rostro pensativo también; dispuesto a esperar porque no sé dónde estás y yo te echo de menos.
No eres libre, nadie lo es, y sin embargo si existiera un medidor de libertades, una escala de valores, tú serías la de más arriba. Tan, tan, tan libre que estás atada por completo a ella; tan independiente y autónoma que no podrías vivir encarcelada. Tan simple que te vuelves complicada. Tan paradójica y qué tan poco me importa que seas paradójica cuando simplemente la echo de menos.
Y cómo no me va a venir a la mente cuando me usabas del alfombra, poniéndome los pies encima de las piernas y estirándote; tú preocupada por tonterías, yo concentrado en ti y ahora hace dos días que no te veo y joder cómo la echo de menos.
Y las palabras se acaban pero no la sensación y sin darme cuenta he estado cerca de ti durante un rato sin que lo estuviera físicamente. Y ya se terminan las palabras y todavía las alargo un poquito más, porque cuando termine voy a echarte un poco más de menos.
Agotadas, agotadas del todo, ficticias, irreales, surrealistas; ahora ya vanas. Te echo de menos y ya ni siquiera echo de menos echarte de menos.
Al final, después de todo, te echo de menos y te escribo y te veo y me meto en una espiral de escritos, sensaciones, tú y mucho, mucho, mucho echarte de menos.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Ironía

''Mi perro se ha comido mis deberes'', me gustaría decir. Pero no puedo, porque mi vida la ha escrito Valle-Inclán. Mi perra ha vomitado sobre ellos.

viernes, 12 de noviembre de 2010

jueves, 11 de noviembre de 2010

La Columna del Odio: La Real Academia Española

Me llego otra vez al frente de esta sección de artículos para convertirme en el adalid de una protesta que, curiosamente, no he visto -ni he buscado, puesto que esperaba que no fuera necesario para que la corriente de críticas llegase a mí- hasta este momento.

Y es que desde las entrañas de un organismo cuya función está inmortalizada en la leyenda “Pule, fija y da esplendor” -aunque ahora pule tanto que deja al descubierto las nada esplendorosas formas que pretende fijar- se ha levantado un nuevo aire burocrático caracterizado por pretender convertir los libros de texto en SMSs de cientos de páginas.

¡Cosa más rara! Uno esperaría de los académicos del idioma el velar por la corrección de los hablantes de éste, y no correr, cual puta por rastrojo, en pos de la juventud y su curiosa concepción de la corrección textual. Aunque bien es cierto que esto ya se venía pregonando desde hacía largo tiempo (“más o menos”, me recordaba mi amigo Gerard ayer, al ver mi cara desencajada por un rictus agónico, “cuando decidieron que 'carné' era más correcto que 'carnet'”). ¿Qué hay de toda esa gente que se esforzaba en pronunciar ese difícil fonema final, en aras de una mayor corrección?

Niente. Mi profesor de Lengua y Literatura se pasa el día recordándonos que sólo en Ciudad de México hay tantos hablantes de español como en toda España, y que su manera de pronunciar es tanto más correcta que la nuestra, en tanto que es más mayoritaria. La clase guarda silencio y un servidor tiene la tentación de gritar “falacia ad populum” unas cuantas octavas por encima de su delicada voz de tenor, pero se reprime. ¿La razón? Alguien ha sacado la artillería pesada: “De hecho,” continúa el profesor, “se rumorea que pretenden cambiar la palabra 'reloj' y quitarle la jota final.” Esto es: 'reló'.

La clase calla, y vienen a mi mente las palabras de Tito Andrónico explicando por qué anda suplicando a las calzadas romanas por la vida de sus hijos: “Una piedra guarda silencio y no ofende, mientras que los tribunos, con su lengua, condenan a muerte a los hombres.” Suena el timbre y caras inexpresivas se levantan para irse, el profesor suspira aliviado porque puede irse a casa y yo me quedo con la copla de por qué habría que quitarle el acento a guión, y por qué demonios ya no puedo ponerlo entre el prefijo 'ex' y la palabra.

¿El sentido común? Bien, gracias. En casita. (Lo cual explicaría por qué, el otro día, mi amigo Gerard me saludó por msn con el lascivo grito de “KESOOOOOOOOOOOOOOOOOOO”, imponiendo las mayúsculas como modo de mostrar énfasis y riéndose de una situación que no puede ser más ridícula).

miércoles, 10 de noviembre de 2010

martes, 9 de noviembre de 2010

Punta de dia

Gabriel Ferrater

La nit que se me'n va, una altra nit, i l'ala

d'un immens avió caigut s'ha interposat
entre aquell blau espès i la finestra, i dubto
si és un verd tenuíssim o si és plata, freda
com la insistent fredor del bisturí que esquinça
l'úter amb la imposició de l'excessiva
vida, o també la llum mateixa, quan clivella
la mà del nen que es cansa de fer força per
irritar els seus germans, fent veure que els amaga
no se sap què de valuós, i va afluixant
la presa, i sé que res no en sortirà que no
fos ahir en mi desconsoladament, i em fa
fred de mirar-me un dia més, pinyol
tot salivat, pelat de polpa, fora nit.

(Buscaré una traducción competente al español o al inglés si alguien la requiere)

Me presento sin arriesgar. Ahora vayan a esperar a que amanezca, si se atreven.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Dicen los viejos que este país necesita...

...gente que sepa doblar un dinA-4 más de siete veces sobre sí misma.

Mi profesor de matemáticas comentó que era imposible, y yo, como un loco, acabé intentándolo durante las seis horas siguientes. Llegué a las siete veces.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Dis man



Escuchad atentamente a este hombre con eyeliner.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Post musical XXVI



Me crié viendo ''El milagro de P.Tinto'' en ciclo. También me amamantó una loba, pero eso es harina de otro costal.

lunes, 1 de noviembre de 2010

La Columna del Amor y el Respeto: Mozart

El tipo, el gran genio de la música, ese jodido übersmenchen... bueno, Él, inventó ¡un! ¡jodido! ¡algoritmo! ¡de! ¡composición!

Puedes, sin tener ni idea de música, componer valses a tutiplén con la ayuda de dos dados. Como lo leen, como lo leen.

Es el sueño húmedo que tenía desde que me decidí a estudiar matemáticas y a tocar el piano.

Es... Joder. Es Mozart:

If I ever leave this world alive...

Flogging Molly

jueves, 28 de octubre de 2010

Porque a veces no hace falta que me lo digan: escribo por mi cuenta

Creo que he encontrado otro periodo histórico con el que obsesionarme, concretamente la crisis del siglo XIV, acabado el óptimo medieval y alojando ratas en los grandes puertos comerciales, con jóvenes que huyen de la Peste a alejadas posesiones y se entregan a orgías y caballeros llegados de Cruzada que juegan a ajedrez con la Muerte.

En resumen, es una época tétrica, morbosa, piadosa y, también, todo lo contrario.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Especial Halloween

Halloween se está comiendo la semana, la idea es ir escalando hasta convertir el año en víspera. Pues eso, si no puedes contra ellos, únete a ellos. Como un imbécil.



martes, 26 de octubre de 2010

Creo que es la primera vez

La atmósfera era definitivamente irreal. Jack se contemplaba a sí mismo en una mezcla de primera y tercera persona. El escenario estaba inacabado: había unas cuantas mesas y sillas de diferentes tamaños, algunas personas y una especie de tarima donde algún líder prometía, posiblemente, salvar el mundo en unos pocos y sencillos pasos. Sin embargo, la sala donde se encontraba todo esto, ya que era decididamente un interior, no tenía límites visibles ni color aproximado.
A su lado y también delante suya estaba Julia. No dos Julias, no dos mujeres iguales, simplemente una, Julia, en dos sitios a la vez. Ambos –Él y la doble Julia- escuchaban con poco interés las promesas del líder. Salvar el mundo, sí. La mayor parte de la atención de Jack estaba centrada en Julia, y la mayor parte de esta mayor parte se concentraba en Julia a su derecha, sentada junto a él. Él había logrado tumbarse en una silla idénticamente igual a la de Julia, todo parecía ir bien.
La miraba a los ojos, qué difícil definir su color, qué poético no saberlo; miraba su pelo, qué rojo, qué original; sus labios, cómo se mueven; sus gestos, libres. Ya no oía al orador y la también oradora Julia contaba cosas sobre ella, su familia, su vida, sus problemas. Sin embargo, los dos sabían que las palabras importaban poco, demasiado poco.
Jack le cogió la mano izquierda, qué fría, y le comió los ojos con los suyos. Mantuvo la mano de Julia junto a la suya, las dos manos juntas, acariciándola sin parar. Julia correspondió, unió su otra mano a las caricias, dos a uno, seguían frías. Jamás algo había importado tan poco.
En medio de tanta infinita ternura Julia desapareció y sólo quedo Julia. Ya no estaba a su derecha, ahora sólo estaba un poco más adelante, unas cuantas hileras de sillas más allá. Cierra los ojos, le susurró la mujer al oído, desde la distancia. Jack obedeció y, sorprendido, descubrió que seguía notando el tacto de sus manos, frías, frías, todavía frías. No los abras todavía, todavía no. Jack los cerró con más fuerza y esperó. Un momento íntimo, un momento especial, pensó. Voy a tratar de no pensar en él, voy a disfrutarlo, voy, voy, voy. Jack trató de parar el tiempo pero no pudo, y en algún momento el líder le llamó la atención: qué hace usted durmiendo, incorpórese. Jack se enderezó intuitivamente y abrió los ojos sin que Julia le hubiera dado permiso aún.
Perdona, Julia, lo siento, balbuceó obviando completamente la mirada de odio que le dirigía el líder, centrado en la mirada de ella. No pasa nada, tranquilo, fíjate, ¿No notas mi mano?
Sonrió mordiéndose la parte izquierda del labio inferior mientras pronunciaba estas palabras. Jack sentía todavía sus dos manos: levantó la vista y contempló a Julia, radiante, levantando las muñecas y enseñando unas manos translúcidas; unas manos que estaban unidas a su cuerpo pero también junto a las suyas.
Volvió a tumbarse imposiblemente en la silla, cerró los ojos hasta doler y se concentró en las manos de Julia, todavía frías, todavía suyas, todavía ávidas de caricias, todavía con tacto para memorizar.
El líder no lo soportó más, se enfadó, corrió, empujó.
La cabeza de Jack rebotó contra el asfalto. Gimió. Volvió a la consciencia.

Julia estaba segura de estar soñando. Julia siempre tuvo las cosas muy claras. Como si fuera una sesión de cine, varias decenas de fotos circularon por su mente durante un tiempo indeterminado. En todas ellas aparecía Jack, casi nunca solo, casi siempre acompañado de otra gente; a veces otras mujeres. Julia no sentía celos, Julia estaba acostumbrada a provocarlos.
Al llega a una foto en concreto reconoció el paisaje: era una de las calles donde habituaba a pasear con él. Así pues, apareció en esa calle. A lo lejos podía verse a Jack, rodeado de otras mujeres, caminando en dirección contraria a Julia. ¡Jack, Jack, Jack!
No hubo reacción, quiso seguirlo, no pudo. Se va, se va y no me escucha. ¡Jack, Jack, adiós, Jack, adiós! Ninguna respuesta.
Julia hubo de tomar una calle diferente, quizá quería atajar, quizá quería perderse, no lo pensó. Avanzó sin levantar la vista del suelo y cuando quiso darse cuenta tenía a Ernie pegada a ella, justo detrás. No se había acercado en ningún momento, simplemente estaba ahí. Estoy ocupada, lo siento. Acelerar de los pasos, repiqueteo de los tacones, siempre los tacones, siempre suyos. Julia echó a correr y Ernie no, pero no podía escapar de él. Repentinamente vio su casa a lo lejos y esprintó para ganar el portal. Alcanzó el pomo de la puerta y cuando quiso darse cuenta, las llaves de casa sonaron detrás de su oreja izquierda. ¿Necesitas ayuda con esto?
Sintió su cuerpo mecerse suavemente, una ligera caída, algo mullido rozando su piel.
Abrió los ojos y ahí no estaba él.

Chico ancla


Tim Burton


Había una vez una chica
que venía de la mar.
Y había tan sólo un sitio
donde ella quisiera estar.
Con un tal Paquito Serra
que tocaba en un conjunto.
Por él se iría a la tierra
y dejaría el océano.

Porque él sólo y sólo él
le había quitado la calma.
Y por eso ella quería
robarle a Paquito el alma.

Pero jamás en la vida
hubo entre ellos conexión.
Ella iba a la deriva
por el mundo, solitaria.

Ella intentó aparecérsele
feliz, luego triste y trágica;
trató el sexo y el horóscopo
y hasta una pócima mágica.

Mas nada podía juntarlos,
excepto - quizá, no sé -
algo que anclara sus almas...
Y tuvieron un bebé.

Para el parto utilizaron
grúa, cincel y barrena:
el cordón umbilical
era una gruesa cadena.

Era feo y tenebroso,
duro como un cigüeñal.
No tenía la piel rosada
sino vil y gris metal.

El bebé, que suponían
los iba a juntar muy juntos,
en realidad los volvió
adustos y cejijuntos.

Aprovechando una gira,
se largó Paquito Serra.
Y a partir de ese momento
se quedó a vivir en tierra.

Con su niño (un ancla gris)
ella sola se quedó.
Él se volvió tan pesado
que con el tiempo la hundió.


Mientras se hundía hasta el fondo
sin sus sueños realizar,
eran ella sola y su hijo...
y los peces de la mar.

Próximamente (término relativo) en ''No desperteis a los muertos''...

''¡No sigas por ahí!''. Freud, un koala, el demiurgo del blog y servidor.

Un proyecto que seguramente se hundirá antes de salir del puerto.

Noticias si eso.

lunes, 25 de octubre de 2010

Mods

Mi vida se reduce a exámenes y mods de Rome Total War. Me estoy bajando uno que empieza en 1492, ya le diré a mi señor padre qué tal es.

Surprise, surprise, a la seño que vais.

Wikileaks es un arma de doble filo. Que exista me hace recuperar la fe en la raza humana, pero que haga falta este tipo de webs hace que la vuelva a perder. Echadle un ojo, es tan esperanzador como deprimente.

sábado, 23 de octubre de 2010

Mensaje para Tomás

Este blog es como un gran post it para mi, acostumbraos.

''Tomás, el castillo no existe aunque todas las piedras esten colocadas en forma de castilllo. Solo que no y además tampoco.''

Hala.

P.D Hola Buenafuente. Se que estas leyendo esto.

Espesor

¿Dónde está la cámara?

La ministra de salud tiene una power balance, la de cultura es la guionista de ''Mentiras y gordas'' y Aznar, nuestro querido negacionista, ahora está a la cabeza de un consejo contra el cambio climático.

Decidme que es una broma. Decidme que todo esto es una puta broma.

viernes, 22 de octubre de 2010

El árbol lejano

Enyd Bliton

"No podemos..."
...dijo Seda con súbita tristeza.
"¿Por qué no", gritó Jo sorprendida. "¿Acaso no es ésta la tierra de Haz lo que quieras?"
"Sí", dijo Seda. "Pero es hora de volver al árbol lejano. Esta tierra pronto se trasladará... y, aunque es bella, no podemos vivir aquí para siempre."
"¡Dios mío no!", dijo Jo. "Nuestros padres no podrían estar sin nosotros..."

jueves, 21 de octubre de 2010

Sueños de media hora

En la media hora entre que me despierto y me vuelvo a despertar, de las 6:45 a las 7:15, llevo unos días soñando: Jesús Tusón y la normalización lingüística, un mexicano que intenta matarme y al qeu arrojo una niña repelente.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Universo elegante

''Juntaos todos, para hacer la foto''. Forzar el recuerdo, violar la realidad hasta romperle todos los huesos del culo (esta es una sub idea, un regalito).

Juntar a un grupo de personas que en ese momento no se encuentran juntas para colocarlas en un lugar en el que no estaban, todas juntitas. ''Sonreid'', esa ya es la guinda, ¿Para que tanto fingir?, ¿Qué clase de recuerdo es el buscas?, ¿Uno que no sucedió nunca?

Esta es la idea, la idea de crear recuerdos. Como un álbum. Una vida creada por ti mismo. Una manualidad. Aferrarte a esas fotos como lo que te justifica.

Por eso en todas las fotos de grupo, en todas las fotos en las que me obligan a posar. Me saco un poco el pene, crear un elemento discordante, algo que no debería estar ahí. Bienvenidos al mundo de la entropía. Sonreid

La respuesta a la pregunta ¿Me voy a comprar la 3DS?

No tengo la ds, ni la wii... y de hecho, soy seguero (para los que no os criasteis en los ochenta y tampoco sois yo, SEGA y nintendo son compañias antagónicas... de las cuales solo sobrevivió nintendo*). Pero es que no se puede ser mas grande.



He tenido un nerdgasmo y no tengo ni puta idea de japonés. Una entrada es lo menos que se merecen.

*Si, lo sé, SEGA sigue viva. Pero no es mi SEGA, ya no.

901

¿Cuándo habiamos llegado al hombre artificial? el que, siendo todo uno con los productos y las situaciones, es inexistente porque ya no se roza con nada, ya no se relaciona con lo que está a su alrededor, sino que se limita a "funcionar" abstractamente. Los vehiculos son un claro reflejo de eso, un cascote dentro de la cual no hay nada, no hay nadie. Odio caminar.

Tengo metabolismo, por lo cual puedo meterme en la categoría de ser vivo sin muchos apuros, pero ¿existo?. ''Cogito ergo sum'' decía Descartes y se lavó las manos, ese es el tablón al que estoy agarrado ahora mismo. Sé que és solo eso, un tablón para defenderse el miedo a no ser. ¿Dónde está el yo?. Está empezando a entrar demasiada agua.

Debería comprobar si soy mi propio abuelo.

Porque a veces se acercan las 2 y sin escribir no hay dormir.

Sombra azul y ceguera. Completa aleatoriedad. La tarde envejece y la noche es llamada la joven, que a pesar de su corta edad sabe que va a despuntar en día. Sigo en el preludio y, como no me apetece soñar, postergo ligeramente mi vigilia, quizá duermevela, quizá simplemente los ojos sin cerrar.
Son unos días lluviosos y fríos y alegres porque la gente se activa y castañean sus dientes y se aferran unos a otros al tener el más mínimo pretexto. Es dulce ver a la gente abrazándose y me gusta la dulzura del frío. El frío se relaciona con los colores llamados redundantemente fríos; los apagados. Los azules, los grises. Todos completamente deliciosos, todos suaves, discretos, sobrios. Entonces yo me dejo arropar por el frío, lo dejo abrazarme y juntos somos dulces, nos cubrimos de azul y de ceguera autoinducida y entonces, con los párpados cerrados, todavía pueden verse pequeños puntitos de colores tan indefinidos como aleatorios. Pero llegados a este momento, ya llevo un rato ciego y cubierto de azul y no hay frío que me separe del sueño, sólo mi propia terquedad.
Así que quiero dormir pero no quiero dormir y no hay manera de evitar pensar en algo si no puedes tener la mente en blanco. Y qué poético si no se te ocurre nada más que pensar en quien te quita el sueño. Qué padecimiento más gris, más sobrio, más azucarado. Qué humano y qué imbécil, quizá dos términos indisolubles.
Así que me dicen que no soy animal porque soy capaz de pensar, de usar la lógica, de razonar. Yo lo creo y me voy a dormir tranquilo y sereno; pero levantándome sobresaltado en mitad de la noche o del día finlandés descubro en mí una creciente necesidad de rechazar mi racionalidad, de que quien me ha quitado el sueño se lance desde un octavo piso y yo pueda estar debajo para agarrarla con mis brazos, no para subirle las sábanas hasta el cuello con suavidad y desearle buenas noches, sino para salvar su vida y ganarme su favor, aunque me rompa un brazo o dos y tenga que sufrir ligeramente por ello. De que le pongan aparatos dentales a una edad demasiado avanzada y yo pueda acercarme a ella y confesarle que no me importa en absoluto, que con hierros o sin ellos va a seguir quitándome el sueño. De que me confiese un terrible secreto inaceptable y que yo pueda amarla hasta las circunstancias y saltar el obstáculo como si de un charco se tratara. Pero nada de ello ocurre. No tengo la oportunidad de demostrar que puedo ser racionalmente irracional y simplemente puedo ser impotente y esperar.
“This is for lovers” o “True love will never fade” se atreven a cantar algunos músicos que ya nunca volverán viejos. Yo los escucho atentamente y no les pregunto nada porque no me pueden oír. Sigo ciego, sigo azul, sigo apagado y poético y soñoliento y mi temperatura corporal apenas está en 35.5 grados, así que si viniera a despertarme personalmente me notaría frío, aunque al estar a mi lado no podría notarme distante. Pero no va a venir porque ella duerme y yo estoy despierto y ella quizá sueña y quizá yo también, porque siempre me queda el soñar despierto.
El color azul se endereza la corbata y me mira por encima del hombro. Dice que me estoy volviendo rojo, que estoy olvidando aquellos tiempos en los que solíamos salir juntos y bebíamos en vaso de tubo hasta la saciedad, sin nunca un paso en falso, un vómito en la oscuridad. Le pido perdón mediante el lenguaje de signos y apenas me entiende. Se acerca a mí preocupado, por los viejos tiempos, y con una puta voz dulcísima me pregunta qué me pasa.
Lo siento, le gesticulo, es que he perdido la fe en las palabras.

martes, 19 de octubre de 2010

La muerte del ego

El cambio auditivo me está jodiendo más de lo que espeba y a más niveles de los que temía. Parece como si el "yo" fuera una proyección de ida y vuelta en relación a las circunstancias que rodean al emisor.

Tengo miedo de no ser más que mi percepción.

La cita de Emily Dickinson

"Ama a tus enemigos... sólo por si tus amigos se convierten en una panda de cabrones."

Mummy's back

Y tiene, sin saber muy bien por qué, un seis en catalán.
Maldito comienzo de curso.

Porque a veces llega la 1 de la noche y yo tengo ganas de escribir.

Deduzco el color de su vestido porque al cruzar el umbral siento que el aire es de mediados de diciembre, a pesar que apenas terminamos octubre. El vestido es morado y el morado es su color, ella no se lo pone para mí pero yo se lo agradezco de todas formas. Caminamos y caminamos y discutimos sobre si el amor es el motor del mundo, si las crisis existenciales están justificadas, si podría existir el amor sin el odio o si una vida humana es inútil en caso de no hacer nada para remediarlo. Discutimos acaloradamente y me niega la razón, yo tomo conciencia y echo el reciclado en su correspondiente contenedor. Ella me da su aprobación pero sigue negándome la razón. No es competitiva, no es egoísta, simplemente quiere tener la razón.
Los valses suelen tener un ritmo ternario y no andábamos para nada acompasados sino que parecíamos una cabalgata desordenada y con muy poco público al que contentar. Nuestras voces convergían y no entendíamos nada de lo que pronunciaba el otro, ni nos importaba, ni nos sonreía el clima cuando de golpe se puso a llover y ella traía un paraguas morado, también, que aunque no lo llevara para mí yo se lo agradecí de todas formas. Entonces se empeñó en llover y aguantamos bajo el paraguas a que no amainara durante toda la noche, aunque nos entraron unas ganas enormes de tumbarnos en medio del asfalto y dormirnos mientras escuchábamos el repiquetear de las gotas sobre las chaquetas de cuero de los demás transeúntes, no lo hicimos. Nos quedamos muy juntitos, sin tocarnos, yo mirándola hasta que me escocieron los ojos, ella gesticulando y desgañitándose y desgañitada, puesto que se había quedado ronca de tanto levantarme la voz.
Tras horas de lluvia y amaine decidí darle la razón, no porque la tuviera, sino porque la merecía debido a su insistencia. Así se lo hice saber y entonces no la quiso, me la envolvió junto al paraguas recién apagado, como la luz del comer de donde vinimos, y me animó a metérmelo junto a la razón por el conducto anal. Se fue de mi lado enfurruñada, si se puede estar al lado de alguien sin estar junto a él, y me hizo entender mediante signos que no quería saber absolutamente nada de mí. La seguí con palabras de amor y olvido en mi lengua, corriendo para alcanzar sus zancadas de un número 38. Coloqué la mano derecha sobre su hombro y me soltó un revés de izquierdas que me quitó el frío de golpe, ardiendo mi mejilla como las colegialas cuando hablan discretamente sobre su nuevo amor. Sorprendida, se miró la mano, me miró la mejilla, se miró la mano y se echó a reír con fuerza, cerrando los ojos y reteniendo mentalmente la visión de varios dedos sobre un fondo color carne. Me eché a reír yo también y esperé con victimismo a que me llegara la amnistía en forma de beso reconciliador.
La amnistía llegó y entonces los labios se volvieron calientes y sólo una mejilla quedó conjuntada con el frío y la humedad que queda después de la lluvia. Sin embargo, ella seguía vestida de morado, ahora sin paraguas, ahora colocándose los cabellos detrás de la oreja para que no hubiera nada entre sus labios y mis labios.
Otra vez amigos, otra vez como dos vidas útiles, otra vez moviendo el mundo deshicimos el camino hacia casa y volvimos a cruzar el umbral, esta vez en sentido contrario. Otra vez llegamos al comedor y me echó la bronca porque me había dejado la luz abierta, porque soy un inconsciente que no pienso en el medio ambiente y por culpa de la gente como yo el planeta está como esta. Otra vez cerré la luz y nos quedamos a oscuras, y otra vez pensé que sería un buen momento para reconciliarnos con algún besito y quizá algo más, pero otra vez ella abrió la luz y me dijo que daba igual la puta luz, que sin mí el planeta no estaría tan lleno.
Y le quité el vestido morado que tanto me gustaba otra vez.

lunes, 18 de octubre de 2010

Quejas en general.

Ir a un club de jazz con otitis es lo mas cercano al infierno de lo que he estado nunca. Mi ego es mucho mas frágil de lo que Jack cree. Rhinomer fuerza tres no es algo que utilizar en una reunión social, sobretodo si nunca has usado rhinomer. Bobobo era una gran serie, no sé porque la quitaron. Pepito grillo está dentro de mí y lleva silbando desde esta mañana. Alpha protocol ha vendido 22 veces menos (calculado) que Dragon age aún siendo mucho mejor juego, nota mental, la gente consigue lo que paga no lo que pide. Nunca entenderé porqué he estado esperando una hora y media a ser atendido en un lugar al que llaman urgencias. Mi gato ha decidido hacerme un regalo esta mañana, una pelota, hecha con su pelo. ¿De dónde salen esa agradable pandilla masturbadores autistas que pueblan los comentarios de youtube? ¿Dónde estában escondidos todos estos seres humanos tan destructivos?. Se supone que un oído enfermo impide la buena recepción de sonidos, no magnifica los infrasonidos hasta límites ridículos, no voy a luchar contra el crímen si no puedo dormir con tranquilidad.

¿Por qué escribo si no tengo nada que decir?

Buenas noches.

If you've lost your faith in love and music the end won't be long.

¿Has perdido de verdad tú fe en el amor y la música?
No, todavía me pongo los cascos al llegar a casa por la tarde y todavía, a veces, pienso que algunas canciones son realmente mágicas.

No es ni siquiera un escrito, un microrrelato, un post musical. Es una necesidad de escribir con resultado infructuoso.



PS: ¿Cómo coño se dejaban los comentarios? De golpe no sé hacerlo. Nadie, no era una crítica a ti, si eso es lo que has pensado, ni se me había pasado por la cabeza que pudiera tener algo que ver contigo xD

Otitis

Fiesta de bacterias en mi oído. ESTAIS TODAS INVITADAS.

domingo, 17 de octubre de 2010

La hora 25 - Constant V. Gheorghiu

Libro Quinto


123
Traian Koruga escribía incansablemente. Iohann Moritz, a su lado, contemplaba cómo sostenía el lápiz con los dedos apretados y cómo iba trazando las letras, despacio y minuciosamente, como si fuera ensartando perlas.
Moritz no había tenido nunca paciencia para escribir. No le gustaba. Pero se sentía capaz de contemplar horas y horas, sin aburrirse un solo instante, cómo Traian Koruga escribía.
Pensaba que cuando él escribía era como si estuviera rogando ante los iconos. Y al verle, se olvidaba que estaba prisionero. Dejaban de verse sus pies descalzos, su rostro mal afeitado y los rotos de sus pantalones. Cuando escribía, Traian Koruga era un señor. Y ante él se sentían deseos de quitarse el sombrero y hablar a media voz.
-¿Has oído hablar de los encantadores de serpientes? -preguntó Traian, interrumpiéndose.
-Sí -dijo Moritz.
-Daniel permaneció en la fosa de los leones y éstos no le devoraron -dijo Traian-. Por el contrario, él les amansó. Los hombres pueden encantar serpientes y amansar leones. Mussolini tenía dos tigres en su despacho. Los había domesticado. Los hombres pueden domar a todos los animales salvajes. Pero desde hace algún tiempo, una especie nueva de animal ha aparecido en la superficie del Globo. Esa especie tiene un nombre: "Ciudadano". No vive en los bosques ni en la selva virgen, sino en los despachos. Sin embargo, es más cruel que cualquier animal salvaje de la selva. Han nacido del cruzamiento del hombre con la máquina. Son de especie bastarda, y, sin embargo, componen la raza actualmente más poderosa en la superficie de la tierra. Su rostro se parece al de los hombres, tanto, que con frecuencia se llega a confundirlos con ellos. Pero poco después se da uno cuenta de que no se comportan como hombres, sino como máquinas. En lugar de corazón tienen cronómetros y su cerebro es un engranaje. No son máquinas, pero tampoco hombres. Sus deseos son los de los animales salvajes. Así son los Ciudadanos... Extraño cruzamiento que ha invadido el mundo entero.
Iohann Moritz trató de imaginarse a los Ciudadanos. Pero sin lograrlo. Por espacio de unos instantes pensó en Marcu Goldenberg. Pero Traian volvió a hablar y sus palabras alejaron el recuerdo de Marcu.
-Soy escritor -dijo Traian-. En mi opinión, un escritor es un domador. Mostrando a los seres humanos la Belleza, es decir, la Verdad, se logra amansarlos. Pero yo quiero domar a los Ciudadanos. Comencé a escribir un libro y llegué al capítulo quinto. Pero luego los Ciudadanos me hicieron cautivo y ya no pude escribir más. Y el capítulo quinto se quedó sin comenzar. Pero ahora ya no tengo razón alguna para escribirlo. No volveré a publicar libros. Y en vez del capítulo quinto quiero escribir algo capaz de domar a los Ciudadanos. Si logro hacerlo, moriré con el alma en paz. Voy a leerte lo que escribo. No será una novela. Ni una pieza de teatro. Los ciudadanos no gustan de la literatura. Para amansarles, escribo en el último género que admiten. Son "Peticiones". Los ciudadanos no tienen tiempo para perderlo con novelas, dramas o piezas. No leen más que Peticiones.


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"Petición número 1".- Tema económico: "Materias grasas".
Decidido a remitirles muchas peticiones, comienzo por un asunto económico. Sé que la Civilización técnica está construida sobre bases y fundamentos materialistas. La Economía es el Evangelio de ustedes. No tengo nada que objetar. Personalmente confesaré que soy escritor y que cada escritor es, ante todo, un "testigo".
La primera cualidad requerida para ser testigo es la imparcialidad. Por lo tanto, mis Peticiones serán testimonios de Verdad.
El problema que voy a exponer me parece particularmente importante: se trata de materias grasas.
Supongo que está usted al corriente de la penuria de materias grasas que sufre el Universo actual. Cuando llegué al campo, los prisioneros dormían tendidos en el suelo, uno al lado de otro. Sólo con dificultad hallé un sitio donde tenderme. Acababa de salir de la cárcel y estaba muy cansado. Los terrenos que rodeaban el campo me parecían muy grandes, y no comprendí por qué habían limitado ustedes hasta tal punto la superficie.
Las quince mil personas que se hallan en el campo parecen pegadas unas a otras. De pie, queda aún un poco de sitio. Pero al acostarse, el espacio es tan reducido, que se amontonanunas encima de otras. De mí, puedo decir que no me fue posible extender las piernas en toda la noche. Los que se hallaban a mi alrededor ponían sus pies en mi cabeza constantemente. Como esos pies estaban muy calientes y me cubrieron el cuerpo durante toda la noche, no tuve frío.
Creo saber ahora por qué limitaron ustedes el espacio: porque los prisioneros pisoteaban la hierba con los pies, y ustedes querían economizar la que crece en los campos. La hierba cuesta cara. Hubiera sido una lástima pisotearla inútilmente. Es mucho mejor que se la coma una vaca, pues la vaca da leche. Los prisioneros, en cambio, no dan nada.
Por otra parte, de haber hecho el recinto más ancho habrían necesitado mayor cantidad de alambre de espino. El espino artificial es caro y no valía la pena gastar mucho con el solo fin de que los prisioneros tuvieran más espacio y pudieran dormir cómodamente.
Además, en cuanto haga frío y llegue la estación de las lluvias, la mayoría de los prisioneros se morirán. Otros se morirán antes, y los que queden con vida tendrán así el espacio necesario para extender sus pies. Creo que tuvieron en cuenta ustedes tal detalle cuando construyeron el campo. No puedo hacer otra cosa que inclinarme ante el rigor científico de sus previsiones.
Ayer, antes de dormirme, estuve escuchando una conferencia. El conferenciante, que se decía profesor de la Universidad de Berlín, nos habló de las materias grasas. Y respecto a esta conferencia, voy a tratar en la presente petición.
El profesor ha contado diariamente las judías contenidas en el rancho que comemos en el campo.
Ha contado durante treinta días, mañana y tarde, todas las judías contenidas en su plato. Luego ha sumado todo ello, sacando finalmente un promedio. Afirma, en consecuencia, que un prisionero recibe diez judías por día, en ambas comidas. Los ayudantes del profesor han contado también las judías contenidas en sus platos corroborando la exactitud del cálculo.
Luego el profesor ha contado las peladuras de las patatas, calculando la cantidad de harina contenida en el rancho. Debido a la circusntancia de no poder entrar en la cocina, este último cálculo ha sido, naturalemente, aproximado.
Saben ustedes, igual que yo, que los alemanes son muy rígidos en cuestiones matemáticas. Por lo tanto, es de suponer que las judías se contaron con toda exctitud. Los germanos son pacientes y escrupulosos. Después de los treinta días de comedida labor, el profesor ha acabado su estudio, dándonos una conferencia, apreciada por el auditorio en su justo valor. Los alemanes gustan de escuchar conferencias, aunque se refieran a los temas más diversos. Es un hábito que data de la Edad Media. Después de explicar cómo había logrado contar las judías diariamente, pasando el rancho por un fino tamiz, el profesor ha confesado la cifra exacta de calorías contenidas en cada judía. No recuerdo la cifra exacta. Luego ha calculado el número de calorías contenidas en diez judías, añadiendo el número de calorías de las patatas y de la harina, que los prisioneros no perciben jamás en su rancho, pero cuya existencia no sabría poner en duda el profesor. Y ha concluido declarando que cada prisionero del campo recibe por término medio quinientas calorías diarias. Algunas veces recibe, en realidad, bastantes menos. Ha ocurrido que a veces ni siquiera el profesor ha encontrado una sola judía en el rancho. Pero otros, en cambio, han hallado hasta quince y algunas veces dieciocho. El promedio es, por tanto, exacto.
Los prisioneros del campo no duermen todo el día. Sin embargo, el profesor ha establecido sus cálculos como si los prisioneros consumieran despiertos un número igual de calorías al que necesitarían si pasaran todo el día durmiendo. Mil calorías es el mínimo.
Los prisioneros reciben quinientas calorías en judías. Las quinientas que consumen de más tienen que extraerlas de sus propias reservas de grasa, es decir, del capital acumulado en su cuerpo. Y al extraer cada día quinientas calorías de la reserva con que habían llegado al campo, resulta que los prisioneros adelgazan seis libras por mes.
Todo, naturalemente, en promedio. El profesor pesó por sus propias manos a los prisioneros con balanzas y pesos improvisados. Parece, sin embargo, que los instrumentos eran bastante exactos. Sumando las seis libras, es decir, los tres kilos de grada que cada prisionero pierde al transformarlos en calorías, resulta que sólo en este campo de Ohrdruf, puesto bajo la competente dirección de usted, se pierden mensualmente cuarenta y cinco mil kilos de materias grasas. Cada mes, cinco vagones repletos de materias grasas se van del campo. La grasa se desvanece con el aire. Calcule usted mismo la pérdida que de eso resulta. No soy economista y no sabría decirle sugerirle a usted ninguna solución, sin embargo, estoy convencido de que, gracias a los medios técnicos de que disponen, podrían ustedes utilizar en su provecho esa grasa viva. ¿Por qué dejar que se pierda?
Tal es el objeto de mi petición.
Estoy seguro de que sabrá usted comprenderme, Pertenece a la rama más evolucionada de la Civilización técnica y acaso pueda usted mandar un informe a este respecto a la Academia de Ciencias de su país.
Es un acto de barbarie dejar que se pierdan así cuarenta y cinco mil kilos de grasa mensualmente. Tienen ustedes otros campos. Creo saber que sólo en Alemania existen algunos centenares. Podrían ustedes tener montañas de grasa fresca diariamente.
Después de haber escuchado la conferencia del profesor de Berlín, cada vez que husmeo el aire descubro que huele a grasa humana.
Su campo es una prensa gigante que extrae la grasa de los prisioneros. ¿No percibe usted ese olor de grasa cuando tiene abierta la ventana de su despacho? Hasta nuestras ropas deben de estar impregnadas. Tenga la amabilidad de preguntarle a su esposa, o a aquella al lado de quien duerma cada noche, si su pelo y su piel no huelen a grasa humano cuando se acuesta usted junto a ella. Las mujeres poseen un olfato más fino que el nuestro. Ella se lo dirá, seguramente. En cuanto a mí, el solo pensamiento me produce angustia, náuseas... Reciba mis saludos y la seguridad de hallar siempre en mí un gran admirador de la Civilización que usted representa. Estoy completamente seguro de que gracias a los recursos y los medios técnicos de que disponen ustedes, podrán utilizar toda esa grasa. (Y no olvide que yo mismo le ofrezco tres kilos por mes de mi propio cuerpo.)
"El testigo."


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"Petición número 2" - Tema estético: "El ideal de la belleza humana en la Sociedad Técnica Occidental".
El otro día discutí sobre el tema de Estética con un profesor alemán. Y las palabras se fueron encadenando hasta degenerar en una verdadera disputa. Los alemanes, como los demás europeos, siguen aferrados al clasicismo. Esa es la causa de que la sociedad se haya derrumbado. Una sociedad sana y evolutiva como la de ustedes posee un arte moderno.
El profesor alemán me mostró a los prisioneros que se paseaban por la explanada del campo y que sólo tienen -como usted sabe muy bien- la piel y los huesos. El profesor me dijo que eran feos. ¿Por qué? Pues sólo porque no llenaban los cánones de la belleza griega. Yo no compartí su convicción. Para mí, los hombres reducidos a su esqueleto y piel son soberbios y constituyen verdaderas obras de arte vivas.
Traté de convencer al alemán de que la sociedad de ustedes aprecia lo Bello hasta un punto jamás alcanzado por ninguna sociedad hasta nuestros días, y que si practican la extracción de la grasa de los cuerpos humanos, es con fines puramente estéticos, para embellecer al Universo. No me comprendió. Los alemanes son tarods en comprender. Por ese motivo les dicen que tienen la cabeza cuadrada.
Mañana daré una conferencia sobre la belleza humana en el Occidente moderno.
Existe un escultor suizo, Alberto Giacometti, que realiza en el campo de la escultura los mismos principios y el mismo ideal de belleza masculina y femenina que ustedes realizan en la práctica haciendo desaparecer la grasa y la carne del cuerpo humano. Trabajando en sus estatuas se esfuerza en eliminar la grasa, tanto del cuerpo humano como del espacio.
El cuerpo queda reducido así a una sola dimensión, adquiriendo las formas alargadas y áridas de un alambre.
Ustedes hacen lo mismo en el campo. Y sé que desde siempre su civilización se ha basado en principios estéticos.
Y cuando, mañana, toda la superficie del Globo esté poblada de hombres con cuerpos armónicos de acuerdo con los nuevos cánones estéticos del arte de Giacometti -y de ustedes-, el Universo respladecerá de belleza.
"El testigo."


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-Mi querido Moritz -dijo Traian Koruga-. Hasta ahora llevo escritas por lo menos cuarenta peticiones, en las que he querido poner al descubierto la verdad y convencer a los hombres para que no se torturen mutuamente. He puesto unas señas en cada petición pero en vano. He utilizado el estilo jurídico, el estilo diplomático, el estilo telegráfico, el estilo de receta culinaria y el estilo publicitario. Me he mostrado sentimental, vulgar, suplicante y he pedido justicia por todos los medios que la desesperación ponía a mi alcance, pero sin recibir ninguna respuesta.
"Les he dicho las verdades más descarnadas, pero no se han enfadado. Me he arrodillado para escribirles, pero no se han apiadado. Les he insultado groseramente, pero no se han sentido ofendidos. He querido hacerles reír o excitar su curiosidad, pero inútilmente. No he logrado despertar en ellos grandes sentimientos ni apetitos vulgares, No he podido provocar la menor reacción y mejor habría hecho hablándoles de las piedras. No tienen sentimientos. No saben odiar ni vengarse. La piedad es algo extraño en ellos; trabajan automáticamente e ignoran todo lo que no está escrito en el programa. Podría arrancarme un jirón de piel y escribir en él una petición con mi sangre todavía caliente, y estoy seguro de que ni siquiera la leerían. La arrojarían a la papelera, como han hecho con las demás. Ni siquiera verían que era un jirón de mi piel, escrito con mi sangre todavía caliente. El hombre les es completamente indiferente. Es la suya la indiferencia del Ciudadano ante el hombre, la indiferencia que ha terminado por sobrepasar la de las máquinas.
-¡Pobre señor Traian! -dijo Iohann Moritz compasivo-. ¿Qué intenciones tiene usted? Mi opinión es que sería mucho mejor que no siguiera escribiendo.
-Seguiré -dijo Traian-. Sólo la muerte podrá interrumpirme. Los hombres han logrado domar a todos los animales salvajes. ¿Por qué no vamos a domar nosotros a los Ciudadanos?
-Quizás haya que hacerlo de otra manera -dijo Iohann Moritz-. Escribiendo no alcanzará usted ningún resultado práctico.
-Todas las vistorias del hombre, desde su aparición en la superficie del Globo hasta hoy, han sido victorias del Espíritu. Y gracias al Espíritu, terminaremos por domar a los Ciudadanos, encastillados en sus despachos. Si no llegamos a domarlos, nos harán pedazos.
"Tenemos que habituarles a no desmontar el hombre en piezas apenas lo encuentren. En tanto no les hayamos enseñado eso, no podremos habitar la misma tierra, las mismas ciudades, las mismas casas que ellos. Será mucho más difícil que encantar serpientes o domar leones. Sin embargo, jamás me he sentido tan optimista como hoy. Es sin duda el optimismo del hombre ante la muerte. El espasmo de mi agonía será el capítulo de "Peticiones" de la hora veinticinco.
¡Pero lo escribiré!

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"Petición número 3." - Tema económico: "Prisioneros que no poseen más que la mitad o el tercio de su cuerpo".
Durante cuatro días, uno de mis amigos, ayudado por mí, ha logrado empadronar a los prisioneros de este campo que no poseen más que la mitad, el tercio o un quinto de su cuerpo.
Mi amigo no ha hecho aún el recuento de sus estadísticas. Es un maniático del cálculo. Pero yo me apresuro a escribirle a usted, ya que el problema me parece urgente desde el punto de vista económico. Así podrán ustedes economizar diariamente algunos millones de marcos por lo menos.
Veamos de qué se trata: Entre los quince mil prisioneros encerrados conmigo, tres mil por lo menos no poseen su cuerpo íntegro. Doscientos carecen de piernas. Se arrastran como reptiles a través del campo. Mil doscientos, no tienen más que una sola pierna, y otros, un solo brazo. Algunos son completamente mancos. Eso en lo que concierne a los miembros exteriores.
Pero gran número han perdido también ciertos órganos interiores: un pulmón, un riñón, fragmentos de huesos, etc. Cuarenta prisioneros no tienen ojos.
Todos estos individuos fueron detenidos automáticamente al mismo tiempo que yo. Al principio los compadecí. Mi amigo Iohann Moritz cierra los ojos cada vez que pasa ante los mutilados del campo, pero Iohann Moritz es un primitivo. No comprende que la detención es automática y que desde el momento en que se forma parte de una categoría que debe hallarse encerrada, no puede eludirse la suerte por el simple motivo de carecer de piernas, de ojos, de nariz o de pulmones. La detención automática no prevé excepciones para aquellos que tienen un cuerpo en estado de no funcionamiento, y es justo que así sea. La justicia es para todos sin excepción.
Hay en este campo un profesor que carece de brazos por haberlos perdido en la guerra. Cuando ustedes dieron orden de detener a todos los profesores, no hubiera sido justo ahorrarle la detención a mi amigo por el hecho simple de carecer de brazos. ¿Qué hay en común entre la detención y los brazos? Nada. Si era profesor, tenía que ser detenido al mismo tiempo que todos los de la categoría a la que pertenecía. Es lo que ustedes hicieron. Ustedes no se equivocan, y por eso les admiro tanto. Sería capaz de dar en cualquier momento mi vida, si con ella salvaba esa grande y magnífica Civilización que representan. Son ustedes la Justicia y la Precisión encarnadas.
Pero volvamos a nuestro tema: esas fracciones de hombres a quienes faltan pedazos enteros de carne reciben la misma cantidad de alimentos que los prisioneros en perfecta posesión de su cuerpo. Es una gran injusticia.
Mi propuesta es que tales prisioneros reciban raciones alimenticias proporcionales a la cantidad de cuerpo que aún poseen. El Gobierno de ustedes hace grandes sacrificios para asegurar las raciones de los prisioneros, pero por prisionero debe entenderse un hombre íntegro. Si juntan ustedes los tres mil mutilados y cuentan sus manos, sus pies, sus ojos y sus pulmones, verán que en realidad no necesitan alimentar más que dos mil prisioneros, como máximo.
¿Por qué gastar dinero en alimentar órganos que los prisioneros no poseen? Tal generosidad me parece perfectamente desplazada.
Creo que las autoridades superiores se sentirán satisfechas si les señala el caso. Es posible que llegue a ganarse usted una condecoración. Logrará que el Estado economice una gran cantidad de dinero, y todos sabemos que el dinero es lo único importante. Tal convicción es la que me ha impulsado a dirigirme a usted.
"El testigo."

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"Petición número 4." - Tema militar: "Cambio de sexo".
El hambre ha operado ciertas transformaciones en los prisioneros del campo. Transformaciones que pueden ser para ustedes de un gran interés militar. He aquí, en pocas palabras, de lo que se trata: los prisioneros detenidos hace tiempo y que han estado viviendo con quinientas calorías diarias, no necesitan ya afeitarse. Hombres que en tiempo normal se afeitaban una o dos veces al día, desde que están en el campo han comenzado a no hacerlo más que una vez cada dos días primero, luego una vez por semana, después dos veces por mes, para terminar dejando de afeitarse. Su barba se ha ido haciendo de día en día más escasa, hasta parecer sólo un vello, que luego ha terminado por desaparecer. Sus rostros se han ido dulcificando hasta convertirse en caras de mujer. Pero eso no ha sido todo. Su voz se ha afeminado también, desarrollándose sus senos hasta alcanzar, en ciertos prisioneros, la talla de los de una muchacha de trece años. Su piel se ha hecho suave y sedosa como la de las mujeres, y sus propios gestos se han convertido en ademanes femeninos. No sé en realidad lo ocurrido con sus órganos sexuales, pero creo que este régimen alimenticio terminará por transformarles completamente en mujeres. Los médicos pretenden que es causa del hambre y "que la privación de alimentos tiene por efecto reducir comsiderablemente, hasta casi detener, las secreciones hormonales de doble función: andrógenas (hormonas machos) y estrógenas (hormonas hembras). Además, el hígado debilitado no puede ejercer ya su función de regulador hormonal. Llega a destruir excesivas hormonas andrógenas pero sigue dejando pasar las hormonas estrógenas. El equilibrio hormonal se rompe y el organismo acaba por revelar y acusar su "aspecto femenino".
Esta comprobación puede tener para la civilización de ustedes una gran importancia militar. Piense con calma quién llenaría el universo si metieran ustedes a todos sus enemigos bárbaros en campos de concentración -como ya han comenzado a hacer- y les dieran solamente algunos centenares de calorías hasta que todos se convirtieran en mujeres. La nación que se hubiera atrevido a ser enemiga de la suya, se quedaría sin varones. Nadie podría declararles a ustedes la guerra. Creo que su gran Estado Mayor debería utilizar ese descubrimiento. Y teniendo en cuenta el espíritu práctico y particularmente inventivo de la Civilización de ustedes, creo que deberían efectuar también la operación inversa: la sobrealimentación de las mujeres de su patria que quieran inscribirse como voluntarias y su transformación en varones. Así podrían acrecentar la mano de obra.
Propongo, por lo tanto, que las raciones de quinientas calorías que se dan a los prisioneros del campo de su digna dirección sean disminuidas. Así se transformarán con mayor rapidez en verdaderas mujeres.
"El testigo."