Las Citas de la Semana


"No puede decir que lo haya comprendido todo. Probablemente, ahora está más confuso que nunca. Pero todos esos momentos que ha contemplado... algo ha sucedido. Los momentos parecen cosas físicas en su mente, como piedras. Al arrodillarse, acercándose a la más cercana, pasando su mano por ella, descubre que es suave y está ligeramente fría.

Comprueba el peso de la piedra; ve que puede levantarla, y también las otras. Puede colocarlas juntas para crear unos cimientos, un dique, un castillo.

Para construir un castillo del tamaño adecuado necesitará muchas piedras. Pero con lo que tiene ya, parece un comienzo aceptable."

Braid

viernes, 26 de febrero de 2010

El Castillo

Franz Kafka

Cuando se sintió lo suficientemente fuerte para dejar el lecho, todos se precipitaron a servirlo. Todavía no estaba suficientemente fuerte para poder defenderse de sus servicios y notó que, por esa causa, caía en cierta dependencia de ellos que podía tener malas consecuencias; pero tuvo que dejar que así ocurriera. Tampoco resultaba nada desagradable beber en la mesa el buen café que Frieda le había traído, calentarse en la estufa que Frieda había encendido, y hacer subir y bajar las escaleras diez veces a los ayudantes, con su celo y su torpeza, para que le trajeran agua para lavarse, jabón, peine y espejo y, finalmente, porque había expresado un ligero deseo en tal sentido, un vasito de ron.

miércoles, 24 de febrero de 2010

El acabóse

Mañana tengo un examen de matemáticas de dos horas y tres preguntas, cada una referente a uno de los tres temas.

lunes, 22 de febrero de 2010

El Hacedor de Bocadillos

Douglas Adams

Hay un arte en la actividad de hacer bocadillos, y a pocos les está siquiera dado el tiempo necesario para explorarlo en detalle. Es una tarea sencilla, pero las ocasiones de hallar satisfacción son muchas y profundas: elegir el pan adecuado, por ejemplo. El Hacedor de Bocadillos se había pasado muchos meses consultando y experimentando diariamente con Grarp, el panadero, y acabaron creando entre los dos una hogaza de la consistencia y demasiado precisas para cortarla en rebanadas delgadas e iguales que al mismo tiempo conservaran su ligereza y humedad junto con lo mejor de ese aroma delicado y un estimulante que tan bien realza el sabor de la carne asada del Animal Completamente Normal.
También había que refinar la geometría de la rebanada: la relación exacta entre anchura y profundidad, como también el grosor que daría el adecuado sentido de peso y volumen al bocadillo acabado; en esto, la ligereza también era una virtud, pero también la firmeza, la generosidad y la promesa de jugosidad y deleite que constituye el sello distintivo de una experiencia bocadilleril verdaderamente intensa.
Disponer de los utensilios adecuados era fundamental, por supuesto, y el Hacedor de Bocadillos, cuando no estaba atareado con el Panadero en el horno, pasaba muchos días con Strinder, el Tallador de Herramientas, pesando y equilibrando cuchillos, llevándolos y trayéndolos a la forja. Flexibilidad, fuerza, agudeza dé filo, longitud y equilibrio se discutían con entusiasmo, se exponían teorías, se ensayaban, se perfeccionaban, y muchas tardes se vieron las siluetas del Hacedor de Bocadillos y del Tallador de Herramientas recortadas al contraluz de la forja y el sol poniente, haciendo lentos movimientos circulares en el aire, probando un cuchillo tras otro, comparando el peso de éste con el equilibrio de aquél, la flexibilidad de un tercero y la guarnición de la empuñadura de un cuarto.
En total hicieron falta tres cuchillos. El primero para cortar el pan: una hoja firme, autoritaria, que imponía una voluntad clara y definida ante la hogaza. Luego, el cuchillo para untar la mantequilla, que era un objeto liviano y maleable pero de firme espinazo a pesar de todo. Las versiones primitivas habían sido demasiado elásticas, pero ahora, la combinación de flexibilidad con un núcleo firme era exactamente lo justo para lograr el máximo de gracia y
suavidad en la untura.
El instrumento principal era, desde luego, el cuchillo de trinchar. Esa hoja no se limitaba a imponer su voluntad sobre el medio en que se movía, como el cuchillo del pan; debía trabajar con él, guiarse por la fibra de la carne, producir ronchas de la más exquisita consistencia y finura que se separaban del trozo de carne en diáfanos pliegues. El Hacedor de Bocadillos, con un suave movimiento de muñeca, colocaba entonces la loncha en la rebanada inferior del pan, magníficamente equilibrada, la recortaba con cuatro hábiles toques y finalmente realizaba la magia que los niños del pueblo esperaban con tanta ansia para congregarse a su alrededor y contemplarla extasiados con arrobada atención. Con sólo otras cuatro diestras pasadas de cuchillo reunía los recortes en un rompecabezas cuyas piezas encajaban perfectamente y los colocaba sobre la rebanada de arriba. El tamaño y la forma de los recortes eran
diferentes para cada bocadillo, pero el Hacedor de Bocadillos siempre los disponía sin esfuerzo ni vacilación en un perfecto dibujo geométrico. Una segunda capa de carne y otra capa de recortes, y el primer acto de creación quedaba consumado.

La columna del odio: Más adolescentes

Hoy, mi buenrollista concepción del mundo sufrió otro duro revés. Fui a buscar mi bolígrafo negro a clase de dibujo, pues ya estaba harto de perder siempre los bolígrafos del color que más utilizo, y al abrir la puerta me encontré con una suerte de rey enano cani que iba a primero de ESO, que intentó afianzar su papel de macho alfa vacilando al primer pobre diablo que se encontrase (véase: yo).
Al abrir la puerta, pasé de su salutación ("oye, ¿tú éreh profesóh?") y me puse a buscar el boli en cuestión, pero Jesulín volvió a la carga:
- ¿Cuántos años tienes? -ahorro la falta de prosodia del interfecto para no hacer pesada mi narración y evitar el suicidio de mis escasos lectores.
- Dieciséis.
- Me la coges como el rey -aquí sus adláteres soltaron una ruidosa carcajada.
- Oh, vaya, sabes rimar. ¿Sabes qué rima con rey, también?
- (Expresión ausente) No, ¿qué?
- Gay -y me fui.

domingo, 21 de febrero de 2010

Trabajos para castellano: Invictus

o De cómo Mambrú se fue a la guerra.

Pienso en Alejandro desde que era pequeño. Él, que aprovechó el poderoso reino que su padre le había legado para irse de picnic por el mundo, derrotando y anexionándose el Imperio Persa -la antigua pesadilla de los helenos- y llegando hasta el Indo había llorado porque hasta allí donde llegara su vista, el mundo le pertenecía. Y luego, en el auge de su enorme poder como Rey del Mundo, murió.
Eso cambió el mundo. César también lloró, pero porque sabía que nunca emularía las gestas de Alejandro, y debemos remontarnos hasta Genghis Khan para comprender lo que Alejandro simboliza. Mongolia, como Macedonia antes que ella, era la parte incivilizada de una región con una cultura floreciente. Pero un día llega un hombre, Temujin, y unifica las diversas tribus mongolas y hace que el mundo tiemble bajo su nombre, y consigue forjar un imperio que se expande desde el Mar del Japón hasta Polonia, acabando con el Sha de Persia, con el Imperio Chino y, en resumen, con todo aquel que se le pone por delante.
Y, al final, eso es ser invicto, ¿no? Doblegar el mundo a tu voluntad y que no exista ninguna fuerza en el mundo que te lo impida, salvo el Destino si en él crees, o la muerte.
El tercer personaje invicto del que tengo constancia es, a mi juicio, el más interesante. Se trata de John Churchill, duque de Malborough -y no, no es Nelson Mandela-, un hombre que vivió durante el auge del absolutismo, una época en la que ya no quedaban grandes enemigos desconocidos para Occidente y en la que la astucia de un líder tribal nada podía contra la máquina de matar europea -como demostraría trágicamente el gran Tecumséh. Y es a causa de su época que recordamos al bueno de Malborough, si lo recordamos, como una graciosa anécdota de cancioncilla infantil: Mambrú se fue a la guerra, ay qué dolor, qué dolor, qué pena; y olvidamos por qué lo hizo, que Mambrú luchó contra el Rey Sol durante la Guerra de los Nueve Años y la de Sucesión, no dejando que la bestia del absolutismo se hiciese con el control de Europa, y jamás perdió una batalla, aunque al final no pudiese ganar la guerra. Ay, qué dolor, qué dolor, qué pena.

viernes, 19 de febrero de 2010

La verdad del yogurlado maldito



El Centurión no tiene quien le escriba: Baviera; esa panda frikis, XIV

Kgw



El bufón serio y el mensajero que no lo era.

¿Quién ha hablado? - preguntó el duque Ernest.
Los asistentes se miraron entre sí, buscando al autor del grito inoportuno. Pero dado que le estaban prestando más atención a los platos que a la reunión en sí (el patriotismo está bien, pero comer está aún mejor), hubiera resultado imposible que encontrasen al responsable. Eso, claro, si el mismo no hubiera levantado la mano y empezado a dar saltos en medio de la sala multiusos bávara:

-¡Yo! ¡He sido yo! ¡Yo! - dijo un hombre muy alto, vestido con unas ropas estrafalarias aun para el siglo XV. - ¡No firméis, mi señor! ¡No firméis!
- ¿Y este quién es? - se preguntó Federico.
- Ah, si es Bernard... el bufón de palacio - le informó- el marqués de Chisburger.
- ¿¡El bufón!? ¡Pero si es altísimo!
- Es que fue el único que se presentó al puesto. .-dijo Chisburger.
- Los bufones buenos están muy solicitado - corroboró el diplomático.
- Prefieren cortes más ricas... como la francesa o o la de San Pedro. -dijo el duque Ernest.
- Es que hay mucho bufón en Roma. - añadió un noble anónimo.
- ¿A que os excolmugo por irrespetuoso y hereje? - preguntó el obispo de Múnich.
- Ejem... ¡Vaya, una nueva fuente de tocino!, voy a echarle un tiento.

Una vez terminada la información bufonesca, decidieron volver su atención al altísimo bufón.
.- Y bien, Bernard -empezó el duque- ¿por qué no tengo que firmar el papel del mensajero?
- Escuchadme, mi señor. No debéis firmarlo por varias razones... La primera, que hoy es sábado y no hay servicio de correo los sábados por la mañana...
Federico se acercó a Chisburger y le dijo al oído:
- ¿Soy yo o este bufón es un poco... soso?
- Pues sí, don Federico - aceptó el interludido- pero qué queréis, con lo poco que se le paga...
- No sé que hablase en verso, o, bueno, que tuviera algo de gracia. Es más seco que el señor obispo.
- ¡E-JEM! - tosió ostentosamente el aludido.

Mientras tanto, el bufón serio seguía su explicación.
- ... segundo, no se han inventado los bolígrafos. Y en tercer lugar... ¡Todavía no exixte el sistema de correo!
- ¡Maldición, me han descubierto! - dijo el falso mensajero. - ¡Tengo que escapar!
- ¡Guardias!
Un par de armarios empotrados con patas frenaron en seco la carrera del fugitivo y le llevaron de vuelta a la presencia ducal.
- Está bien, ¿quién eres y qué pretendes? -preguntó Federico-
- ¡No hablaré nunca!
- Eso es lo que dicen antes de pasar por nuestras mazmorras- dijo el primer ministro bávaro.
- Y después de pasar por ellas se vuelven muy habladores -confirmó el bufón soso.
- No podéis torturar a un mensajero oficial -tartamudeó el amenazado.
- ¿Qué mensajero? Aquí sólo hay un intruso. Y en Baviera no nos gustan los intrusos. ¿Verdad, señor duque?
- Verdad, verdad -confirmó éste - y menos los que intentan que firmemos cosas raras....
- ¡Está bien, lo confieso! ¡Soy el embajador de Wurttemburgo!! ¡Quería aprovechar para firmar una alianza con Baviera sin que se dieran cuenta!
- ¿Qué clase de traidor usaría ese método? - quiso saber Federico...
- Ejem... nosotros, señor -reconoció Werther- Usamos el mismo sistema para aliarnos con Austria.
Federico de Ñión y Cifuentes se sonrojó ligeramente y decidió cambiar de tema sin que se notase demasiado...
- Bueno, sí, claro... ¿Y por qué queréis aliaros con nosotros?- preguntó Federico al diplomático-mensajero
- Pues porque si no nos quedamos solos en medio de Alemania y porque nadie se atrevería a meterse con Austria.
- Parece un planteamiento bastante correcto. Está bien. aceptamos unirnos a Wurttemburgo en alianza. A partir de ahora Baviera, Wurttembugo y Austria formamos una alianza sagrada. - dijo Federico.
- Si vos lo decís... .-dijo el wurttemburgués (por buscarle un gentilicio) - firmad aquí, señor duque. Bien, a partir de ahora, formáis parte de nuestra base de datos.... digo, de muestra alianza. Os aseguro que no os arrepentiréis de esto.

"Sí, sí, qué bonito sonó entonces"Pensó el Federico de unos diez años más tarde. "Anda, que si me llegan a decir entonces..."

miércoles, 17 de febrero de 2010

martes, 16 de febrero de 2010

Grandes momentos de nuestra vida

n9" dice:
un quillo de primer d'ESO m'ha intentat atracar, patètic
n9" dice:
li he dit : no tengo tiempo para esto, i he passat d'ell
Half Jack. dice:
xDDDDDDDDDDDDDD
Half Jack. dice:
què gran

lunes, 15 de febrero de 2010

Auguries of Innocence

William Blake

To see a World in a Grain of Sand
And a Heaven in a Wild Flower,
Hold Infinity in the palm of your hand
And Eternity in an hour.

sábado, 13 de febrero de 2010

La Columna del Odio: ¿Qué ruido hace una palmada dada con una sola mano?

No suelo discutir disquisiciones filosóficas, entre otras cosas porque me enerva que la gente tome tanta importancia repitiendo dogmáticamente preguntas cuyo único propósito es demostrar lo poco que uno sabe (para eso, bastaría con meter a la gente que suele repetirse dichas cuestiones en una clase de matemáticas de bachillerato).
La cuestión es que Mademoiselle Brenda me pasó, hace un tiempo, un correo que me preguntaba: "¿qué ruido hace una palmada dada con una sola mano?". Y yo, tan jovial siempre, le respondí que Bart Simpson conocía la respuesta.
No debí hacerlo.
De la conversación que tuve con ella se han salvado algunos fragmentos inconexos que reproduciré a continuación.


* Folie.~ dice:
tu dois apprendre beaucoup
Say hi. dice:
nous avons
Folie.~ dice:
há há
Folie.~ dice:
non, je ne crois pas ça
Say hi. dice:
mais je le crois XD
Folie.~ dice:
m'importe? xD

(aquí mi buenrollista concepción de la gente comenzó a flaquear)

* Folie.~ dice:
tu ne sais pas tais-toi et penser
Folie.~ dice:
ta réponse de l'autre jour a été assez décevant
Say hi. dice:
oui, mais je n'obtiens pas de satisfaction dans le faux idéal de paix intérieure
* Folie.~ dice:
et comment tu le sais?
Say hi. dice:
parce que je ne crois en paix intérieure xD
Say hi. dice:
je ne crois pas, I mean xD
Folie.~ dice:
oui, mais si tu ne crois pas, ça ne signifie pas que elle n'existe pas

*Say hi. dice:
oui, mais je ne dix pas que tes réponses sont décevants, et je les respect
Say hi. dice:
toi, non
Folie.~ dice:
ce n'est pas une question de respect, c'est une question de courage
Say hi. dice:
vraiment, tu crois que faire zazen fait-toi une courageuse personne?

(luego me explicó que no tenía que ver con el Zazen, sino con la respuesta de Bart Simpson)

* Folie.~ dice:
tu vois? tu ne sais pas te tais
Say hi. dice:
non, je ne sais pas me taire parce que je n'aime pas les questions retoriques, elles sont inutiles
Folie.~ dice:
moi si...
Say hi. dice:
donne-moi une question vraiment important
Folie.~ dice:
ça c'est le respect que tu dis?

* Folie.~ dice:
tu ne respectes rien, je crois...mais, je ne te connais pas du tout
Say hi. dice:
c'est le même respect que tu as pour Bart
Folie.~ dice:
pauvre réponse...tipiquement
Folie.~ dice:
au revoir petit enfant!



Y se fue, sin dejarme responder. Bien, eso fue un gesto muy feo.

jueves, 11 de febrero de 2010

La cita de Karl Popper

Karl Popper


"Whenever a theory appears to you as the only possible one, take this as a sign that you have neither understood the theory nor the problem which it was intended to solve”

domingo, 7 de febrero de 2010

La Columna del Odio: Respeto

Me propuse acabar con las Columnas del Odio cuando decidí que la ficción era más imaginativa e infinitamente menos hiriente que meterse con la gente a la que uno apenas conoce y, en cualquier caso, de la que no puede conocer los motivos por los cuales buenamente sientes el imperante deseo de hacer tragar la Moleskine en la que escribo estas líneas empapada en gasolina para que expulsen alguna selecta combinación de órganos vitales por la boca, instrumento que, en primer lugar, nunca debieron haber aprendido a utilizar porque su falta de sinapsis neuronal las convirtió en entes incapaces de realizar cualquier otra función que convertir mi vida en una espiral sin fondo de odio.
Fui a ver el Proyecto Ibsen con la esperanza de que conseguiría acercarme a la literatura del dramaturgo noruego, y a fe que lo consiguió -la primera función, La Casa de Muñecas, me erizó la piel, y la segunda, Hedda Gabler, me hizo desternillarme con el humor más negro que he tenido el placer de presenciar en mucho tiempo. Vamos, que la recomiendo encarecidamente.
La cuestión por la que escribo las líneas de arriba es para no comenzar a echar odio a borbotones por todos los poros de mi cuerpo antes de haber alabado las obras, los actores, y las revisiones. Joder, si hasta tengo unos cuantos autógrafos.
Pero la Fortuna, sonriendo a la ruin causa de mis desdichas, parecía la puta de un rebelde, y el valiente Tomás, pues no en vano merece tal epíteto, se encontró, tras el interludio, con que dos señoras más maquilladas que leídas habían invadido mi sitio, y mis amigos me miraban con cara de “ahivá, la hemos cagao”.
En primer lugar apelé a la caridad y el buen sentido de esa caricatura de la jet set, pero no funcionó. “Idò, noi, t'hauràs d'aseure en un altre puesto”. Miré a mis compañeros en una cara mezcla de recriminación -¿no podían dejar una chaqueta en mi sitio?- y resignación -oh, vaya. Finalmente, me senté detrás, y me dediqué a hacer comentarios ofendidos sobre las señoras, su falta de escrúpulos y las arrugas de su cara, mal disimuladas con la ostentación que hacían de las perlas y sus vestidos.
Cuando acabó la obra, se me escaparon antes de que pudiese colocarles un cartel diciendo: “pegadme, soy una zorra sin corazón”. Ahora me doy cuenta: debiera haberles escupido.

sábado, 6 de febrero de 2010

El Centurión no tiene quien le escriba: Baviera; esa panda frikis, XIII

Kgw


Din don, Av*n llama a su puerta... o no

- ¡DIN DON!-volvió a decir la voz que había interrrumpido las reflexiones bávaras.
- ¿Quién puede ser ahora?- se preguntó Chisburguer
- Pues si no lo sabéis vos, que estáis más cerca de la puerta, lo voy a saber yo...- respondió Federico, que se volvió a Werther, diplomático para todo.- Vamos a ver, ¿y ahora con quién estámos en guerra?
- No tengo ni idea, excelencia. Estoy tan sorpendido como vos.
- ¡Ignorante! ¡Ignaro! ¡Buuuuuuuuuu!- abuchearon unos cuantos nobles, que se ve que le habían cogido cariño al juego de abroncar a la diplomacia bávara cual si árbitro de fútbol fuera (y eso que no se había inventado el futbol).
- ¡DIN DON!-repitió la voz, cuyo propietario se ve que no tenía nada mejor en qué perder el tiempo...
- ¡Adelante de una vez!- autorizó Federico, cansado de tanto grito.
- Buenas.... dijo un tipo bajito- ¿molesto?
-Oh, no, en absoluto, nos encanta que nos interrumpan en nuestras reuniones diplomáticas.
- ¿Así que hacemos eso? -dijo un noble a otro- vaya sorpresa.
- Por supuesto, estimado primo. Si no, ya me diréis a qué viene levantarnos a estas horas. La prosperidad de Baviera exige sacrificios...
- ¿Y bien? ¿Qué queréis? ¿Habéis venido sólo a ver si nos molestáis?
- Oh, no. Es que traía un encargo para el señor... Ernest Marqués de Baviera.
-Duque Ernest, si no le importa -señaló el aludidio, un poco mosqueado.
El visitante no se dejó afectar po el tono e hizo el gesto de apuntar la observación del duque.
- ¿Así que "Duque" es un título y no un apellido? Curioso, en mis archivos pone otra cosa... En fin, sigamos con lo nuestro. Tengo aquí un paquete para usted. Si me hace el favor de firmar...-dijo, sacando un pergamino de la manga.
- ¿Un paquete? ¿Qué paquete? Si yo no he pedido nada... -sorprendióse el duque.
- A mí no me preguntéis, yo no soy más que un mensajero- dijo el llamador.
-¿Y el paquete?- preguntó Federico- ¿dónde está?
- Ah... sí, bien, se lo traremos luego. Es que era demasiado grande para traerlo yo.
- ¿Y entonces por qué ha venido ahora?- preguntó ahora Chisburguer.
- Esto... cosas de la burocracia, ya sabe. ¿Me echa esa firmita?
- Sí, como no...
- ¡Alto!- gritó una voz desde el fondo de la sala.- ¡No firméis nada, excelencia!

De cómo me gusta tocarle la moral al personal -soy un poeta

Jack dice:

si entonces tu dices que nadie es inferior a nadie

Jack dice:

cuál es tu política a seguir?

Se me fue. dice:

no sigo ninguna política

Se me fue. dice:

soy un conformista

Se me fue. dice:

me va bien así

Jack dice:

pues qué tío

Jack dice:

no esperaba para nada esta respuesta

Jack dice:

es decir, yo creo que el mundo se va a la mierda

Jack dice:

y eso no me gusta xD

Se me fue. dice:

me gusta sorprender

Se me fue. dice:

se ve a la mierda

Se me fue. dice:

no me gusta

Se me fue. dice:

no puedo hacer nada xD

Jack dice:

y por eso hay que conformarse? xD

Se me fue. dice:

no, tú haz lo que quieras

Se me fue. dice:

pero no esperes que esté de acuerdo contigo en pensar que hay gente superior a otra

Jack dice:

no lo pretendo

Jack dice:

simplemente habría que especificar en qué se basa esa superioridad

Se me fue. dice:

es que

Se me fue. dice:

es como decir que te sientes superior a un gatito xD

Jack dice:

tampoco lo eres?

Jack dice:

estás comparando la inmensa cantidad de gente que forma la sociedad con los gatitos? xDDD

Se me fue. dice:

estoy comparando conceptos, no tires balones fuera xD

Jack dice:

sin duda, los gatitos me gustan más

Se me fue. dice:

eso no responde a mi pregunta

Se me fue. dice:

te sientes superior a los gatos? xD

Jack dice:

no lo sé

Jack dice:

los gatos son gatos

Jack dice:

y los míos dependen de mí

Jack dice:

o de mi madre, vaya

Jack dice:

nunca lo he pensado

Jack dice:

pero sin mí posiblemente estarían muertos

Se me fue. dice:

eso no responde a mi pregunta xD

Jack dice:

pero tampoco creo que sea superior la palabra

Se me fue. dice:

y con un cani sí? xD

Jack dice:

sí porque un cani no depende de mí

Se me fue. dice:

y qué? xD

Jack dice:

por su cuenta, él rechaza todas las cosas que podrían hacer que yo pudiera admirarlo, eligiendo todas las cosas que yo rechazo

Se me fue. dice:

y es inferior porque decide no hacerte la pelota

Se me fue. dice:

entiendo

Se me fue. dice:

xD

Jack dice:

no

Jack dice:

no eso

Jack dice:

es decir, un símil

Jack dice:

imagínate que yo estoy en una guerra

Jack dice:

ahí debo matar a varias personas

Jack dice:

y lo hago, porque sino me matan a mí

Jack dice:

pero luego no me enorgullecería de haber matado a X personas

Jack dice:

ni querría una placa que me proclamara héroe

Jack dice:

sino que me avergonzaría de ellas

Jack dice:

o simplemente las aceptarías y ya

Jack dice:

pues para mí eso pasa con los canis

Se me fue. dice:

no entiendo tu símil xD

Jack dice:

ellos eligen la música poco compleja, la simple, la comercial

Jack dice:

y, lejos de aceptar que hay cosas mucho más completas

Jack dice:

se enorgullecen de sus limitaciones

Jack dice:

y pretenden que los demás las adquieran

Se me fue. dice:

tú pretendes que los demás adquieran tus valores

Se me fue. dice:

xD

Jack dice:

y claro, si nos ponemos a intentar definir qué música es la buena y qué música es la mala

Se me fue. dice:

y los canis aceptan que hay más allá

Jack dice:

por supuesto que estamos en las mismas condiciones

Se me fue. dice:

pero no lo quieren

Se me fue. dice:

son libres

Jack dice:

sí, claro que pretendo que los demás adquieran mis valores

Se me fue. dice:

proselitista ¬¬

Jack dice:

pero es que está visto que con los que hay las cosas no van demasiado bien

Jack dice:

y no pretendo matar ni coartar a nadie para que los acepte

Se me fue. dice:

no, pero consideras inferior a quien no lo hace

Jack dice:

mi intención es noble

Jack dice:

si no los considero inferiores

Jack dice:

cómo debo considerarlos?

Se me fue. dice:

como lo que son

Se me fue. dice:

tus iguales xD

Jack dice:

pero es que si considero como iguales a la gente que tiene unos valores antagónicos a los míos

Jack dice:

me explota la cabeza

Se me fue. dice:

el signo de una inteligencia de primer orden...

Jack dice:

eso es resignarse a aceptar que el mundo está acabado, que no hay solución

Se me fue. dice:

no hace falta que continúe xD

Se me fue. dice:

el mundo está acabado de todas formas, Adolf

Se me fue. dice:

digo

Se me fue. dice:

Jack

Se me fue. dice:

xDDDD

Jack dice:

no me gusta esa resignación

Se me fue. dice:

es tu problema, pero sigues sin ser superior xD

Jack dice:

y si no soy superior cómo debo actuar?

Jack dice:

es decir, soy individualista

Se me fue. dice:

coño, es que no puedes hacer nada con tus iguales?

Jack dice:

el centro de mi mundo soy yo

Se me fue. dice:

yo también soy individualista

Jack dice:

y por lo tanto tengo los ideales propios de mí

Jack dice:

y considero bueno todo lo que se asemeje y malo todo lo que no lo haga

Se me fue. dice:

yo considero igual a todo lo que se asemeje y diferente todo lo que no lo hago

Se me fue. dice:

son matices

Jack dice:

entonces

Jack dice:

por qué adolfito era malo?

Jack dice:

no debería ser simplemente diferente?

Se me fue. dice:

era malo por esas niñerías de matar gente

Se me fue. dice:

ya sabes

Se me fue. dice:

te cargas seis millones de judíos y luego no te lo perdonan

Jack dice:

entonces matar gente es malo?

Jack dice:

por qué no es simplemente difrente?

Se me fue. dice:

me encanta que compares matar gente con no leer a Terry Pratchett

Se me fue. dice:

y sí, es diferente

Jack dice:

xDDDD

Se me fue. dice:

si te gusta morir, muere

Se me fue. dice:

es más

Se me fue. dice:

tu argumento no vale

Se me fue. dice:

la primera premisa del individualismo es "mi libertad acaba donde empieza la de otro"

Se me fue. dice:

yo soy libre, y todo lo que los demás se hagan me la suda

Se me fue. dice:

lo que me hagan es otra cosa

Jack dice:

claro, pero yo no te hablaba de mí ahora, sino de hitler

Jack dice:

él era simplemente diferente, pobre hombre

Se me fue. dice:

Hitler no se hacía cosas, se las hacía a los judíos

Se me fue. dice:

y a los gitanos

Se me fue. dice:

y a los rojos

Jack dice:

consideraba más importante lograr una especie de superhombres que las vidas de los judíos, gitanos, rojos, eslavos y todas las que matara

Se me fue. dice:

sí, pero no le importó que los demás no lo hicieran

Se me fue. dice:

consideró que eran inferiores

Se me fue. dice:

y consideró que hacía el bien

Se me fue. dice:

era un capullo porque sólo se tenía en cuenta a él

Se me fue. dice:

y jodió a los demás

Se me fue. dice:

si alguien se jode a sí mismo es diferente

Se me fue. dice:

si me jode a mí o a alguna otra persona, es un capullo

Se me fue. dice:

comprendes? xD

Jack dice:



Jack dice:

pero es que es eso lo que hacen los canis

Se me fue. dice:

no, eso es lo que haces tú

Se me fue. dice:

pretendes cambiar el mundo tú solo

Se me fue. dice:

generando una raza de superhombres que lean libros

Jack dice:

no pretendo cambiar el mundo

Se me fue. dice:

xDDDDDDD

Jack dice:

me gustaría cambiar el mundo

Jack dice:

también son matices

Jack dice:

y me daría igual que estuviera plagado de canis

Se me fue. dice:

claro, sólo los considerarías inferiores

Jack dice:

siempre y cuando yo saliera al super y la gente no dejara el carrito en medio de los pasillos

Jack dice:

impidiéndome el paso

Jack dice:

siempre y cuando saliera a pasear y no me encontrara a nadie con la música a tope (cani) destrozándome los oidos

Jack dice:

si no intervinieran negativamente en mi vida

Jack dice:

me daría absolutamente igual su existencia

Jack dice:

ellos por su camino y yo por el mío

Se me fue. dice:

a mí me pasa todo lo que dices tú

Se me fue. dice:

y ya ves

Se me fue. dice:

soy feliz y me la sudan

Se me fue. dice:

xDDDDD

Jack dice:

pues a mí no me la suda

Jack dice:

yo no dejo el carrito en medio del pasillo

Jack dice:

por qué ellos tienen que hacerlo?

Se me fue. dice:

te puedo asegurar que me he encontrado a más señoras mayores haciéndolo que canis

Se me fue. dice:

bueno, es igual, también son inferiores

Jack dice:

deja la inferioridad y la superioridad

Jack dice:

y contesta a mi pregunta

Se me fue. dice:

el mundo es una curva de campana

Jack dice:

si yo respeto a los demás sin tener en cuenta su condición

Jack dice:

por qué ellos no lo hacen conmigo?

Se me fue. dice:

donde todo lo que es normal está comprendido en esa función (de Gauss)

Se me fue. dice:

la gente que no piensa dónde deja el carro está en esa curva de campana

Se me fue. dice:

no son inferiores, son vagos

Jack dice:

son irrespetuosos con los demás

Se me fue. dice:

terrible

Jack dice:

eso me parece a mí

Se me fue. dice:

tú lo eres con ellos, al considerarlos inferiores

Jack dice:

pues déjate

Jack dice:

los considero iguales

Jack dice:

vale? xD

Jack dice:

no me salgas más con eso, dios

Se me fue. dice:

bien, ya soy feliz

Jack dice:

estoy entre iguales

Se me fue. dice:

por cierto, a partir de ahora, eres Adolf Jack xDDDDDDDDD

Jack dice:

pero mientras que yo me muestro respestuoso con ellos

Jack dice:

ellos no lo son conmigo

Se me fue. dice:

porque son gilipooooooollas xD

Jack dice:

no, no soy adolf jack, te he dicho que he abandonado la idea de la inferioridad y superioridad xD

Se me fue. dice:

son irrespetuosos, guarros, machistas...

Se me fue. dice:

pero son humanos

Se me fue. dice:

y Hitler también lo era

Se me fue. dice:

y hay que joderse

Se me fue. dice:

xD

Jack dice:

pero, es decir

Jack dice:

eso mismo es aplicable a la política de hitler xD

Jack dice:

era humano

Jack dice:

se cargo varios milloncetes de personas

Jack dice:

boh, era gilipollas

Jack dice:

pero humano

Jack dice:

hay que joderse

Se me fue. dice:

la palabra es genocida

Jack dice:



Jack dice:

eso es

Se me fue. dice:

y es lo que es

Se me fue. dice:

un genocida

Jack dice:

pero por qué se condena a hitler por ser un homicida

Se me fue. dice:

genocida

Jack dice:

y no a la gente que se muestra irrespetuosa

Se me fue. dice:

bueno, cuando un cani te meta a ti y a otros cinco millones de intelectuales en un campo de concentración con música a tope hasta que muráis de asco, entonces imagino que podríamos considerarlos iguales

Se me fue. dice:

hasta entonces... la ONU no ha previsto ninguna acción de los cascos azules contra la gente que deja su carrito en medio del pasillo

Jack dice:

y por qué no?

Jack dice:

no te muestres tan irónico

Jack dice:

es decir

Jack dice:

hitler se mostraba irrespetuoso

Jack dice:

con la manía de meter a judíos en camaras de gas y quitarles las vidas

Se me fue. dice:

si Hitler sólo se hubiera mostrado irrespetuoso, no hubiera pasado nada xD

Jack dice:

el cani o yo o la señora de 80 años se muestra irrespetuosa dejando el carro en medio del pasillo y privando a los demás de su tiempo, que no viene a ser nada más que una parte de su vida

Jack dice:

todos aquellos que dejan el carrito en medio del pasillo son pequeños Hitlers, a mi modo de ven

Jack dice:

ver*

Se me fue. dice:

sí, estos malditos nazis

Se me fue. dice:

seguro que lo hacen para preparar una invasión de canis arios

Se me fue. dice:

¡esconded a vuestras hijas de cabellos oscuros, viene la invasión de los teñidos pararrayos!

Jack dice:

puedes intentar ridiculizarme todo lo que quieras xD

Jack dice:

simplemente no entiendo por qué ves mal lo de Hitler, ves horriblemente mal lo de Hitler, y en cambio no condenas la mujer que deja el carrito en medio del pasillo, cuando está haciendo lo mismo que él

Se me fue. dice:

las señoras de ochenta años no lo hacen por un "bien" mayor

Se me fue. dice:

porque esa mujer no se ha cargado a seis putos millones de personas

Se me fue. dice:

joder

Se me fue. dice:

xDDDDDD

Jack dice:

no se ha cargado seis millones de personas

Jack dice:

pero me ha quitado 30 segundos de mi tiempo

Jack dice:

son los dos extremos del mismo delito

Jack dice:

delito o como quieras llamarlo

Se me fue. dice:

claro, y el extremo de considerar que los otros son malvados es cargárselos xD

Se me fue. dice:

ergo, tú eres la señora de ochenta años

Se me fue. dice:

que es Hitler

Se me fue. dice:

xD

Jack dice:

sí, eso es innegable xDDDD

Jack dice:

hitler extermino

Jack dice:

yo quisiera transformar sin mediar la fuerza

Se me fue. dice:

y es muy loable, sólo es un lavado de cerebro

Se me fue. dice:

xD

Jack dice:

y sí, tienes toda la razón

Jack dice:

también les estoy quitando su libertad

Jack dice:

y debo quitarme esa idea de la cabeza

Jack dice:

al igual que la señora de 80 años no debe dejar el puto carrito en medio del pasillo

Se me fue. dice:

eso no te lo niego xD

Jack dice:

porque me está haciendo perder 30 segundos

Jack dice:

entonces bien

Jack dice:

yo abandono mi idea

Jack dice:

desde ahora mismo

Jack dice:

oficialmente

Jack dice:
te dije:
Jack dice:
Jack dice (15:21):
*pero, coño tomás
*yo ahora no intervengo para nada en su libertad
*y ellos sí en la mía
*cómo solucionamos esto?

Jack dice:
y añado:
Jack dice:
quizá sea esto lo que me catapulte a un estadio superior y me diferencie de hitler: que yo sigo con mi política de respeto y no privación de su libertad a pesar de que ellos no hagan lo mismo conmigo
Se me fue. dice:
te gusta la palabra superior, eh?
Jack dice:
limítate a hacerme ver que tampoco puedo ser superior por eso
Jack dice:
xDD
Se me fue. dice:
de verdad tengo que hacerlo? T_T
Se me fue. dice:
qué pereza xD

lunes, 1 de febrero de 2010

La Columna del Odio: Audioteca

He conseguido salvar el ordenador del ataque de los radicales libres (EJEM, EJEM, monstruo da birra ¬¬), pero las 155 horas, 27 minutos y 40 segundos que conformaban mi audioteca han quedado sin ningún tipo de clasificación.
Imaginaos, 2308 elementos campando sin ton ni son por mi reproductor. Me espera una larga tarde.