Las Citas de la Semana


"No puede decir que lo haya comprendido todo. Probablemente, ahora está más confuso que nunca. Pero todos esos momentos que ha contemplado... algo ha sucedido. Los momentos parecen cosas físicas en su mente, como piedras. Al arrodillarse, acercándose a la más cercana, pasando su mano por ella, descubre que es suave y está ligeramente fría.

Comprueba el peso de la piedra; ve que puede levantarla, y también las otras. Puede colocarlas juntas para crear unos cimientos, un dique, un castillo.

Para construir un castillo del tamaño adecuado necesitará muchas piedras. Pero con lo que tiene ya, parece un comienzo aceptable."

Braid

viernes, 2 de julio de 2010

La Columna del Odio: Yo, a veces, también cojo el autobús

Sin gafas, la vida parece un cuadro impresionista. Al menos pasados unos metros, cuando todas las formas se confunden. Aún así, su gordura era fácilmente apreciable, e inconfundiblemente indivisible. Tanto como el mundo mismo: era enorme.
Un poco original símil de ballena varada sería una pobre aproximación al horror que ese cetáceo humanoide era capaz de causar: la dinamitación de ballenas, tan extendida en situaciones de crisis, era una solución sencillamente utópica.
No a lugar. Ese ser encerraba la esperanza en sus fauces y, de alguna manera, conseguía que el suelo del autobús temblase bajo el peso de todas las patatas fritas con las que su madre lo había hartado hora tras hora durante años. Y el criajo se movía con la velocidad del cervatillo que, habiendo escapado del cazador una vez, corre desbocado con las pupilas inyectadas en miedo y las musculosas patas bombeando ácido de batería.
En alguna parte de ese rechoncho y hortera niño había, sin duda, alguien que desea aprender. Aún grita auxilio desde la boca del estómago.

1 comentario:

Nadie dijo...

Deberias cojer el autobus mas a menudo. Sigue al conejo blanco y disfruta, se ven maravillas.

Por cierto, esta historia pide continuidad como Hasselhoff pide un martini.