Las Citas de la Semana


"No puede decir que lo haya comprendido todo. Probablemente, ahora está más confuso que nunca. Pero todos esos momentos que ha contemplado... algo ha sucedido. Los momentos parecen cosas físicas en su mente, como piedras. Al arrodillarse, acercándose a la más cercana, pasando su mano por ella, descubre que es suave y está ligeramente fría.

Comprueba el peso de la piedra; ve que puede levantarla, y también las otras. Puede colocarlas juntas para crear unos cimientos, un dique, un castillo.

Para construir un castillo del tamaño adecuado necesitará muchas piedras. Pero con lo que tiene ya, parece un comienzo aceptable."

Braid

domingo, 1 de agosto de 2010

Una columna del odio escrita en tierras francesas: Anne Morrison

Nosotros, como la inmensa mayoría de los humanos, no somos inmunes a los placeres que la perversión, en las más sensuales formas, nos proporciona. Un rasgo más distintivo es que, en realidad, tampoco queremos serlo.
De esta manera, no sería yo un admirador de Fígaro, ni traviesa mi mente, sin que aún de retiro me dedicase, en algún porcentaje de mi tiempo vacío en el sur de Francia, al odio como forma de expresar mi repugnancia.
Estando yo, como digo, aburrido y ojeando la red, encontré por casualidad la página de una muchacha más joven aún que yo que ha decidido jugar el rol de novelista. De mala novelista, formal y materialmente hablando: esto es, su estilo es tan poco elaborado como su historia, la cual consiste en una serie de tópicos mal encajados uno detrás de otro -él la quiere, pero como es una bulímica sin remedio, huye a Londres a intentar olvidarla.
Por otra parte, no tendría esta crítica mía validez alguna si no hubiera pasado horas al ordenador dejándome los ojos y el buen gusto en esa ofensa novelística, cosa que no he hecho ni pienso hacer por motivos de higiene mental.
Así pues, sano sería si, dejando de lado la pereza, intentase hacerle l competencia con algo que sí valiese, más o menos, la pena. Sin embargo, como se viene diciendo, "vuelva usted mañana."

2 comentarios:

Nadie dijo...

Lo bueno de vivir en Matrix es que si tienes los contactos oportunos el calor es regulable. Lo malo es... bueno, que todo el mundo pueda gritar igual de alto.

Blue dijo...

Un inquietante elevado tanto por ciento de los blogs que descubro últimamente son de chicas que tienen la esperanza de convertirse en Stephanie Meyer II, todas con un talento literario tan sumamente pésimo que se me hace difícil comprender cómo si quiera han tenido el valor de iniciarse en la escritura...
Señor.