Las Citas de la Semana


"No puede decir que lo haya comprendido todo. Probablemente, ahora está más confuso que nunca. Pero todos esos momentos que ha contemplado... algo ha sucedido. Los momentos parecen cosas físicas en su mente, como piedras. Al arrodillarse, acercándose a la más cercana, pasando su mano por ella, descubre que es suave y está ligeramente fría.

Comprueba el peso de la piedra; ve que puede levantarla, y también las otras. Puede colocarlas juntas para crear unos cimientos, un dique, un castillo.

Para construir un castillo del tamaño adecuado necesitará muchas piedras. Pero con lo que tiene ya, parece un comienzo aceptable."

Braid

jueves, 30 de septiembre de 2010

¿Cuando se ha convertido esto en una bitácora de sueño, sueños y insomnes?



Ese es mi regalo, antes de dormir, sal gorda.

La obra de teatro de esta noche... me ha gustado mucho, no sé, yo no hago reseñas.

Hoy no hay onirismos

Porque he estado en fase REM media hora. El resto son pensamientos potenciados por el sueño, sobre Aristóteles, los romanos, Francia, Diógenes, onanismo, Daniel...

P.S.: Releyendo el post, me ha hecho gracia que sonase casi igual "Hoy no hay onirismos" que "Hoy no hay onanismos". Tengo sueño, ¿vale?

Soñemos, pues

Las ojeras, patentes, pueden verse desde mi perspectiva. Estamos en lo que parece ser una farmacia; hay cremas y vendas y antibióticos hasta donde alcanza mi vista, sin embargo, falta la pulcritud característica de este tipo de establecimientos. Además, las luces están apagadas, y aún así puedo ver sus ojeras.
Se la ve cansada, requiere de más horas de sueño, y parece que nadie tiene intención de atendernos. Se tumba boca arriba en una hilera de sillas de espera y los reposabrazos le hienden la espalda dolorida. Está incómoda, respira profundamente, me mira compungida y no sé cómo responder: está mejor que de pie, pero no puedo hacer nada.
Me siento a su lado y juntamos nuestras manos, su mano con mi mano, me gusta, aunque es completamente irrelevante. Ella se siente reconfortada, yo no. Me preocupan nuestros futuros, principalmente su inminente separación.
Se remueve en la oscuridad, dándome la espalda, ¿Qué le pasa? ¿Por qué no me acuerdo? Las luces no se encienden.
Me levanto de golpe, preso del pánico; trato de caminar por la estancia para alejar los pensamientos. Apenas veo nada y la prisa me lleva a chocar contra una estantería. Los medicamentos me caen encima; la impotencia también. Grito. Grito.
Se asusta, nos asustamos, me decido y me tumbo a su lado; las mismas manos agarradas, las mismas espaldas doloridas, la misma cama improvisada. No me muevo de su lado, estoy quietecito, concentrado en mi respiración, en la suya. Y de golpe, cuando menos lo esperaba ya, se encendieron las luces.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

¿Onirismo?

Hoy me he cruzado con dos culturistas que cruzaban a toda velocidad plaza españa, culturistas on wheels, que apenas se daban impulso con las piernas, de hecho, juraría que no las movían. Casi me rompo el cuello intentando seguir su marcha con la vista. No movian las piernas, pero aun asi iban haciendo posturas, apretaban con mucha fuerza los brazos contra el torso. Demasiadas venas centelleantes como para pertenecer a la realidad.

Segundos después de pasar ellos, me he mirado las manos y he conseguido vermelas, no era un sueño.

Debería dormir menos.

Me gusta y me jodo

Altibajos, montañas rusas, ahogarse y salir a respirar. Las gafas de sol esconden los ojos y los ojos pueden estar cerrados. Las puertas automáticas de los supermercados se abren y se cierran, con mayor o menor asiduidad. Los traseros vestidos se posan sobre el suelo de los portales de las calles sin nombre, where the streets are no named, las caras giran de un lado al otro, contemplan los semáforos, ahora verde, ahora rojo, ¿existe el ámbar? Ella no llega, más giros de cara, estirar de piernas, ruido de coches, manos sosteniendo cabezas, ¿había sonrisas? Pasos apresurados, vistazos a medio echar, conjunciones personales, levantarse con cansancio, mantener el paso, andar y andar, situaciones incómodas, vestidos ceñidos, escaparates sin abrir.

¿Hace calor? Yo estoy bien, me gusta la luz. Una y otra, diferencias, atracción, descanso, cortesías necesarias, preguntas discretas, encajo ¿Verdad? Yo formo parte de todo esto. Más calles, desiertos, ahora indiferencia, apresurarse, ¿Vamos bien de tiempo, no? Mi mano con tu mano, nuestras manos, me gusta la sensación, sólo queda ser cierto, ¿Sí? Ya estamos, ¡La meta!, ¿Vienes? Sí; digo no, no quiero molestar más, muy buenas noches. Inseguridad, placer, discreción,será que todo es culpa de las circunstancias.

martes, 28 de septiembre de 2010

Shogun II

http://www.totalwar.com/shogun2/gameinfo

Onirismos

Hoy he soñado que estaba leyendo Azogue, en la parte en que Enoch llega al embarcadero de Boston. Recuerdo que me cagaba en todo porque alguien había escrito, en boli rojo, todos los "Como" interrogativos que faltaban por culpa de un error de imprenta. Me fastidiaba que no llevasen acento, pero admitía que era una caligrafía muy mona.

También había una ilustración de Napoleón tirándole pasta de papel a un viejo inglés recién levantado.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Episodios inquietantes: My name is Earl

Salgo del cuarto, en una de esas rarísimas ocasiones en las que me decido a ducharme, y oigo en la tele "Lo único que queríamos es que volviese a ser una monja feliz metiéndole en un sándwich la cara de Jesús."

domingo, 26 de septiembre de 2010

Post musical XXIV



Se ve que Jerry Lee Lewis se ha reencarnado antes de tiempo

sábado, 25 de septiembre de 2010

La gran broma



Los sex pistols han sacado una colonia.

viernes, 24 de septiembre de 2010

jueves, 23 de septiembre de 2010

Curiosidades

En la tercera parte del videojuego Los Sims, los personajes pueden sufrir una combustión espontánea y morir.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Abogados

"Dupont se inspiró en el caso de un hombre que fue juzgado por el asesinato de su mujer. La víctima, Nicolle Millet, había sido hallada quemada en una silla que permaneció indemne. Durante el juicio, un joven cirujano llamado Nicholas le Cat convenció al jurado de que la muerte de la mujer era un caso de combustión humana espontánea." Wikipedia.

Aforismo de transporte público

“No quiere mirar el paisaje, se lo sabe de memoria. En el tren hay que leer, prestar oreja a las conversaciones de los demás o repasar las carrocerías de las tías buenorras, porque si uno empieza a mirar por la ventanilla termina viendo pasar su propia vida.” (Antonio Iturbe)

martes, 21 de septiembre de 2010

domingo, 19 de septiembre de 2010

Jack entre los Corsarios de Berbería, un spoiler tras otro por si alguien no quiere leerse El Ciclo Barroco

Neal Stephenson


-¿Qué más te da? -preguntó el señor Foot unos minutos después, mientras la violación anal de su antiguo socio comercial no mostraba signos de terminar pronto. El barril que servía de apoyo al señor Vliet se había desplazado lentamente por la cubierta de Las llagas de Dios hasta quedar alojado contra una barandilla, y ahora resonaba como un tambor-. De todas formas no te queda mucho en este mundo.
-Si alguna vez visitas París, puedes plantearle la pregunta a St. George, mort-aux-rats -dijo Jack-. Me enseñó un par de cosas sobre los modales correctos, tengo una reputación, ya sabes...
-Eso cuentan.
-Tenía la esperanza de que tú, o cualquiera de los hombres más jóvenes, mostrase algo de valor y se convirtiese en jenízaro, y que un día regresase a la Cristiandad, y contase el relato de mis hazañas contra los corsarios de Berbería. De forma que todos supiesen cómo terminó mi historia, y que terminó bien. Eso es todo.
-Bien, la próxima vez pronuncia bien -dijo el señor Foot-, porque literalmente no entendíamos una palabra de lo que decías.
-Sí, sí -respondió Jack, con la esperanza de que no le encadenasen al mismo remo que el señor Foot, que ya empezaba a ser un aburrido. Suspiró-. ¡Es una prodigiosa follada por el culo! -se maravilló-. ¡Como sacada de la Biblia!
-¡No hay folladas por el culo en el Buen Libro! -dijo un escandalizado señor Foot.
-Bien, ¿cómo voy a saberlo? -dijo Jack-. ¡Apártate! Pronto estaré en un lugar donde todos leen continuamente la Biblia.
-¿El cielo?
-¿A ti te parece el cielo?

¡Ah del barco, grumetes!

Hoy es el día internacional de hablar como un pirata (http://en.wikipedia.org/wiki/International_Talk_Like_a_Pirate_Day), marineruchos de agua dulce.
Así que me pondrré la camisa de highlander y me iré a senarr con mi padrre.

A la luz de las catedrales, IV: El hombre en el centro de la Creación

Es en el siglo XII que se verá el apogeo de esta idea, encarnada por Thierry y Bernardo de Chartres, Honorio de Autun, Guillermo de Conches. Abelardo y Suger.


Su mensaje es claro: el hombre no es ni un “don” ni un “bien” que posee el señor. No es una criatura entre tantas otras. Honorio de Autun afirma que “(…) incluso si todos los ángeles se hubieran quedado en el cielo, el hombre, con toda su posteridad, habría sido creado. Y es que el mundo ha sido hecho para el hombre, y por mundo entiendo el cielo y la tierra y todo lo que está contenido en el universo.” Que no se ofendan los señores, Dios ha creado el mundo para todos los hombre, incluido el más pobre de los siervos y, además, cada hombre posee una cualidad divina.


Esta cualidad no es de ninguna manera un tipo de “fuerza” mágica que sea suficiente invocar a fin de que apareza. No se trata, tampoco, de seguir las indicaciones de una “receta” que incluya los diferentes ingredientes del conocimiento humano.


La creatividad del hombre puede expresarse desde que éste accede a la inteligibilidad del mundo y se compromete en seguida a transformarlo y mejorarlo. Thierry de Chartres, profesor de Abelardo y canciller de Chartres entre 1120 y 1153, distingue las diferentes facultades del alma: “Así el alma se queda al nivel de la bestia cuando es prisionera de la sensación y de la imaginación. Pero se queda en lo propio del hombre cuando se pone al servicio de la razón. Pero cuando se eleva hasta las ideas y se convierte en disciplina, de esta manera se convierte en superior a los hombres, porque hace exclusivamente uso de ella misma. Y en fin, cuando se esfuerza por elevarse, en los límites de sus capacidades, a la simple totalidad unificadora, y eleva el pensamiento hasta la inteligibilidad, entonces hace uso de ella misma, por encima de ella y se convierte en un dios.”


¿Todo se resume en el conocimiento del mundo o en la creencia en Dios? Sea en su actividad, en sus estudios o en su fe, el hombre debe actuar por amor al prójimo. Thierry de Chartres explica que “la fe, de hecho, se comprende en dos sentidos: “fe-virtud”, que corresponde a la definición: “la fe es la sustancia de las cosas esperadas y el argumento de las cosas invisibles”, tal fe es la unión del pensamiento en Dios y accedemos al amor por la misma razón por la cual creemos, y “fe-creencia”, con la cual creemos que las ters personas, el Padre, el Hijo, el Espíritu Santo pertenecen a una sola sustancia, una sola divinidad (…). La fe de la cual se sustrae el amor ya no es virtud: si lo fuera, deberíamos reconocer al diablo la posesión de una virtud por el hecho que cree en la encarnación de Cristo, en su vida en medio de los hombres, su crucifixión, su pasión, resurrección y ascensión: conoce todo esto mejor que si lo hubiera visto con los ojos del cuerpo, y además teme el mando de Dios, pero no lo ama.”


Así pues, no nos encontramos en un idealismo beato donde baste ser creyente para ser cristiano, y estudiar para ser inteligente. En su De sex dierum operibus, explicación de la Creación a través del Timeo de Platón, Thierry de Chartres explica que “las causas de la realidad del mundo son cuatro: la causa eficiente, es decir Dios; la causa formal, es decir la sabiduría de Dios; la causa final, es decir su bondad; la causa material, es decir los cuatro elementos.” Si el hombre es creado a imagen de Dios y posee también esa cualidad creadora, entonces debe comprender las leyes del Universo (la sabiduría de Dios) para intervenir en él (los cuatro elementos) y mejorar el mundo en el cual vive (la bondad). Estos diferentes elementos son absolutamente indisociables.


La construcción de las catedrales –obras de arte y de ciencia- se inscrive perfectamente en este pensamiento. El desafio tecnológico que representan, en efecto, hará necesaria una mejor comprensión de las leyes de la naturaleza, pero igualmente hará necesarios hombres educados, mejor alimentación, más energía y herramientas más perfeccionadas –es decir que todos los progresos que verán la luz en esas canteras tendrán repercusiones en el total de la economía. Es ahí que se debe encontrar la explicación del auge económico europeo y de la urbanización entre los siglos XI y XIV.1


1 Una consecuencia directa de esas canteras es la mecanización de medios de producción: gracias al “arbre à came” se transforma el movimiento circular en movimiento alternativo, lo cual permite, con una comodidad sin precedentes, moler los cereales, estirar las telas, serrar, presionar los minerales, accionar los fuelles de los altos hornos o los martillos de fragua.


La mecanización del trabajo de la fragua permite, por ejemplo, construir en grandes cantidades herramientas de acero más resistentes y más precisas. Gracias a este progreso se contruirán muchas más casas de piedra y las herramientas industriales y agrícolas serán más eficaces.

sábado, 18 de septiembre de 2010

La historia rolera de Sir Thomas Malory, o Cómo maté a los Héroes con un filósofo hyperlogische en el corazón de la sede de UPyD.

Dramatis personae.
Sir Thomas: el Dungeon Master
Redgar: el guerrero-periodista
Jozan: el clérigo-taquígrafo
Lidda: la pícara-periodista
Mialee: la hechicera-periodista
Una panda de vendedores de seguros en paro que pasaba por ahí
El filósofo positivista que hace de mano derecha del gobierno de Rosa Díez

Desarrollo.
Juro que no recuerdo cómo llegamos a eso, pero de repente habíamos pasado de los reinos de D&D a un futuro imaginario posterior al año 2012, cuando Rosa Díez habría, presumiblemente, alcanzado el poder y se habría distinguido como el Anticristo, creando una brutal, céntrica y transversal dictadura del partido sobre los habitantes de la República Monárquica Española -where's Johannes Sobieski now, eh?
En algún momento de ese periodo, difuminado como un electrón heisenbergiano, un grupo de periodistas y un taquígrafo fue a entrevistar a la Chaqueterísima en la sede del partido. Ésta es su historia.
Bueno, así así.

En el patio había tres altos robles tapando la visión del enorme complejo que era el edificio de la Sede, una gran mole de hormigón gris a imitación de esas grandes construcciones soviéticas, de la cual colgaban enormes estandartes con fotografías de la Presidenta [http://www.diarioya.es/store/rdiez.jpg y http://dawsr.files.wordpress.com/2010/02/rosa-diez.jpg], cosa que hizo que se le helase la sangre a más de uno.

Redgar: ¿Tenías que buscar la foto por Google para continuar la partida?
Sir Thomas: ... ¿Sabías que Google quiere sacar un sistema operativo? ¡Je!
Lidda: Sin duda el efecto es devastador...

A consecuencia de lo cual, no tardaron en entrar en el edificio. La recepción, austera, les dio la bienvenida a un complejo de luces asépticas donde no parecía haber nadie, salvo el lejano eco de una música largo tiempo olvidada.

Jozan: ¡Por Alá! Este lugar me da escalofríos...
Sir Thomas: ...mientras el alumbrado eléctrico zumbaba encima de sus cabezas, y el tiempo pasaba de forma invisible, salvo, tal vez, por unas pequeñas ondas en el azogue...

Y de repente sonó Spotify. Tomás no se sorprendió, pues lo tenía todo planeado: Libertad sin ira, de Jarcha.
Lo que les pasó a continuación, con los vendedores de seguros y Puntenvocken está expresado en el título.

viernes, 17 de septiembre de 2010

¿Puede un mimo alegrarte el dia?

La Piñata from Carlos Padial on Vimeo.



Pura locura de Padial.

El butano popular

Carlos Padial, Nacho Vigalondo, Miguel Noguera, John Tones, Raúl Michinela... Entre otros. Todas y cada una de las personas que me interesan o me han interesado se han unido para hacer un blog conjunto. Si está por ahí el guionista de mi vida, dadle una colleja por este giro tan poco creible, y un abrazo por lo agradable que resulta.

A saltar, a saltar con El butano popular

jueves, 16 de septiembre de 2010

La columna del odio: no leer el ABC ni aunque no tenga nada mas a mano en el Baño

''El paro en España no es un problema, és una solución'' Palabra de Zapatero, dicha en Oslo.

Ha asegurado que España es un laboratorio para probar sus soluciones contra el paro, para después aplicarlas al resto del mundo. Todos tranquilos, todo esto era un experimento. España es un laboratorio y Zapatero el Dr.Bacterio.

Y encima nos quejamos mientras Zapatero nos lleva a la gloria ¡España no és un país, és una misión humanitaria!

Si no tienes empleo, tranquilo, estás ayudando al país. ¡No estás en paro, estás trabajando! Pero no por una maldita empresa, sino por tu patria, POR ESPAÑA.

No sé vosotros, pero yo estoy muchísimo mas tranquilo. España es un laboratorio, los españoles unas ratas que trabajan por la patria y el futuro de la humanidad, los parados no están en paro, y todo esto no és más que un divertido experimento del Dr.Zapaterio.

Tranquilos, solo hay que esperar a que suene la campana, y acabe el simulacro.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Post musical XXII



La gran, gran Tokyo ska paradise orchestra. Cortesía de Crudo.

Random stuff

Ayer dejé de ser un hombre libre, así que. Vayamos a la basura sin perder mas tiempo.

Instrumento que acabo de descubrir



(Mini punto para el que reconozca la canción)

Bonus track: ¿Y si todos los zombies fuesen mesías?

lunes, 13 de septiembre de 2010

La paradoja del cartero

Atropellas a un cartero que pasaba por delante de tu casa para entregarte una demanda por haberle atropellado.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Memorias del ilustre villano John Hall, 1708

‎"Se requiere, sin duda, tanta habilidad para representar un estercolero como para describir el más hermoso palacio, ya que la excelencia de las cosas se encuentra en la ejecución; y el arte al igual que la naturaleza debe poseer alguna forma o cualidad extraordinaria si desea ocupar un puesto en la imaginación humana, especialmente para agradar en esta época voluble e incierta." Memorias del ilustre villano John Hall

lunes, 6 de septiembre de 2010

Onirismos

Salido y yo cocinando, imagino que eso ya basta para que la mayoría de vosotros lo consideréis una de las pesadillas más demenciales que imaginarse pueda. En fin, al menos la sopa tiene buena pinta. Ahora sólo falta meterla en el horno. Muy bien, por supuesto.
Abro el horno con despreocupada felicidad, como si formase parte del kitsch de Kundera, y un rayo de preocupación me cruza el rostro. ¡Horror! El horno está ocupado por los cocarrois de mi madre. Evidentemente sólo puedo hacer una cosa: llamar a mi profesora de catalán para que me acompañe a casa de un amigo de infancia que hace años que no veo. No en vano vive en el mismo bloque de pisos.
Llamo. No hay problema, dice. Presumo que lo dice en catalán, pero mis sueños están normalizados lingüísticamente. Siguen la lengua de mis pensamientos.
Pájaro, pájaro, ojo.
Bajo a su casa y toco, pero dentro hay una fiesta de alumnos de teatro. El tipo que me abre la puerta me es conocido: su melena pelirroja lo delata. Sigo bajando hasta la entrada, y veo a mi profesora tirada hablando por teléfono.
Lo siguiente que recuerdo es a ella diciéndome que me agarre fuerte a la bicicleta y una escena sacada del GTA San Andreas, esquivando coches a toda velocidad mientras decido que, para que el caldo de ambos platos no se me caiga, lo mejor es ponerlos de perfil.
Llegamos a la finca, una torre de pisos protegida por contraseña que parece sacada de alguna película de espías. Recuerdo que la contraseña empezaba por siete, así que comienzo a marcar... y resulta que sólo era siete. Las puertas se abren y dejo a mi profesora esperando abajo mientras entro en el ascensor, donde me encuentro a dos señores vestidos con elegantes trajes de ejecutivo que me sonríen. Debo ir a la séptima -oh, vaya- planta, pero cuando el ascensor llega a la duodécima planta, comprendo que vamos a salir disparados.

Al bajar después de calentar la sopa, mi profesora me echa la bronca por haber tardado tanto. Me he tenido que comer un kebab, me dice. Presumo que lo dice en catalán.

A la luz de las catedrales, III: La escuela de Chartres

Philippe Messer


Fulbert llega a Chartres decidido a enseñar las artes liberales, en su equipaje lleva las obras de Gerbert. Adquiere tal notoriedad que viene gente de Tours, de Besançon, de Poitiers, de Orleans… e incluso de Lieja o de Colonia para escucharlo. En 1006 es nombrado obispo de Chartres por Roberto el Piadoso y mobiliza el apoyo de soberanos como Esteban de Hungría y Canuto de Dinamarca para el financiamiento de catedrales. A pesar de todo, no reserva su saber a las “élites”. Es testimonio de ello una representación de Fulbert en un obituario del siglo XI, donde le vemos enseñar no sólo a hombres, sino también a mujeres y niños.

La gran aportación de Fulbert es doble.

Primeramente en lo que concierne a la música, Fulbert pasa por ser un mestro de capilla excepcional. Es el, junto a su amigo Sigond, quien desarrollará la forma polifónica en la composición musical, rompiendo así con la monotonía de las melodías gregorianas.

En seguida, a nivel filosófico, ancla la escuela de Chartres en una corriente platónica. Sitúa a Platón por encima de los pensadores de la Antigüedad y será nombrado él mismo “venerable Sócrates” por sus alumnos. De este modo, sitúa el conocimiento no en el mundo de la percepción sensorial, sino en el de las ideas. Saber no consiste pues en hacer inventario de objetos contenidos en el Universo y en clasificarlos, como pensaba Aristóteles, sino en emitir hipótesis sobre los principios que sostiene la marcha del Universo.

Incluso si Aristóteltes es estudiado en el marco de la lógica formal, su manera de aprehender el mundo se encuetra refutada. Además Fulbert tomará parte en una controversia teológica con Berenguer de Tours sobre la cuestión de la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Y es que el problema que representa el pensamiento de Berenguer sobrepasa largamente el marco de la polémica sobre un punto de doctrina. En efecto, Berenguer se prentedía defensor de la razón, ya que estamos hechos a imagen de Dios, pero su aproximación era puramente materialista. Según Berenguer, la experiencia sensible es el único medio de conocimiento: “No existe más que aquello que se ve y aquello que se toca, y vemos que la sustancia connatural al accidente (…) Toda realidad es individual, ninguna es universal: pues el sentido, juez supremo de toda existencia, no percibe sino lo particular. Lo Universa, pues, objeto de la idea, no existe, no tiene realidad: no es más que un concepto o, si se quiere, un nombre.” Así las cosas, el hombre sería incapaz de descubrir una ley o un principio universales. Pero toda la enseñanza de Chartres se bolca precisamente a volver inteligibles las leyes del Universo y afirma que se pueden descubrir cosas que uno no puede ver, ni sentir, ni tocar.

Gracias al Heptateuco, el tratado de las siete artes liberales redactado por Thierry de Chartres en el siglo XII, conocemos bien las materias que eran estudiadas en Chartres. Las ciencias profanas estaban divididas entre el trivium y el quadrivium.

El trivium comprende:

1. la gramática: composición en prosa y en verso así como estudio de los autores clásicos latinos;
2. la retórica: composición de ensayos de elocuencia sacra o profana;
3. la dialéctica: los trabajos de Aristóteles servían de base para la lógica abstracta, pero el acento se ponía sobre autores como san Agustín, Boecio, Escoto Eriúgena o Dionisio Aeropagita.

El quadrivium era de lejos más fundamental que el trivium. Thierry de Chartres explica, en efecto, que hay “cuatro tipos de razonamiento que llevan al hombre al conocimiento del Creador y precisamente: la demostración de la aritmética, de la música, de la geometría y de la astronomía.”

1. La artimética y la geometría: se estudian los trabajos de Euclides, Pitágoras, Platón y Boecio, así como los tratados más recientes de Gerbert. Consultando la correspondencia de dos profesores de Chartres, Ragimbaldo de Colonia y Rodolfo de Lieja, se sabe que se dedicaba una gran atención a los problemas de inconmensurabilidad. Discuten, entre otros, sobre el problema de la duplicidad del cuadrado y llegan a la conclusión que no se puede resolver si no es por la geometría, y no por la aritmética. Así demuestran que la matemática, si bien permite medir el lado de un cuadrado es indecuada para medir la diagonal de este mismo cuadrado: es necesario pasar a una matemática superior. Desde entonces se comprende que es erróneo buscar medir el mundo físico con un solo parámetro, por ejemplo el álgebra.
2. La música: ya en tiempos de Fulbert la enseñanza de la música es muy importante en Chartres. Muy rápidamente se verá nacer una gran escuela de canto, profano y sagrado, acompañado a veces por el laúd, la lira o el órgano. Se ve claramente que para expresar una idea en música una sola línea musical –la monodía- no es suficiente. Así pues Francón de Colonia escribe en su Diaphonia que la segunda frase musical puede liberarse de la primera y seguirla con notas de longitudes variadas, con intervalos múltiples y movimientos diferentes.
3. La astronomía: se estudian principalmente los escritos de Beda, de Abbón, de Dionisio el Pequeño, y también de ciertos sabios árabes. Rodolfo de Lieja, profesor de Chartres, aprovecha incluso la misa para explicar el funcionamiento del astrolabio, un instrumento que permite determinar la situación de los astros. Considerando la armonía del Universo como reflejo del Creador, se borra toda contradicción entre ciencia y fe. Thierry de Chartres dice que “poniendo orden a lo que estaba desordenado, [Dios] se volvía visible incluso a aquel que tiene poco conocimiento.” Pero esta armonía no debe ser observada por un espectador pasivo y desde fuera de la Creación. Platón explica en el Timeo que “Dios ha inventado y nos ha dado la vista para que contemplando las revoluciones de la inteligencia en el cielo, las apliquemos a las revoluciones de nuestro pensamiento las cuales, bien que desordenadas, son parientes de las revoluciones imperturbables del cielo.”

Así, con la escuela de Chartres se asiste a una batalla sin descanso contra la superstición y el obscurantismo. En efecto, no somos prisioneros de un torrente irracional (los científicos serios dirian hoy “el azar”) que nos empuja hacia nuestro destino. Guillermo de Conches, profesor de Chartres, escribe: “Lo que importa no es que Dios haya podido hacer esto, sino examinar esto, explicarlo racionalmente, mostrar su objetivo y su utilidad. Sin duda Dios puede hacerlo todo, pero lo importante es que ha hecho esto o lo otro. Sin duda Dios puede hacer un ternero a partir de un tronco, como dicen los rústicos, pero, ¿lo ha hecho nunca?”

Microrrelato

Escaparon del reactor por la escotilla trasera, y se deshicieron en formalismos para ver quién pasaba el último.

Heroes

sábado, 4 de septiembre de 2010

La Columna del Odio: Epson, me cago tu puta madre

Y es que llevo una hora intentando que la impresora se trague los papeles que le corresponden como mera herramienta de ofimática -no descarto que sea la poca consideración que tengo hacia las herramientas la causante de esta inusitada revuelta.
El caso es que es nueva, y como era de esperar, el catálogo presupone que no hay nadie tan estúpido como para necesitar que alguien le enseñe a colocar el papel en la ranura del papel, aún cuando la ranura del papel no acepta papel. Suena paradójico, ¿eh?

Desde aquí quiero hacer un llamamiento de ayuda, al Monstruo de las birras o al tío que folla atrás en el tiempo. Doesn't matter.

viernes, 3 de septiembre de 2010

A la luz de las catedrales, II: Sembrar las semillas

Philippe Messer

Entre 575 y 725, san Columba (530?-615) y un puñado de monjes irlandeses agustinos tejieron una red de cerca ciento cincuenta monasterios sobre el continente que se convirtieron en verdaderos centros de educación y de vida intelectual abiertos a todos, incluso a aquellos que no están destinados a convertirse en monjes. Es gracias a sus esfuerzos que Europa podrá recuperarse lentamente de la caída del Imperio romano. En efecto, no es ningún azar que Carlomagno retome por su cuenta este proyecto de educación del conjunto de la sociedad. Desde 782, un monje de York, Alcuino, se convierte en su consejero y en responsable de la escuela palatina de Aquisgrán. Alcuino considera que la evangelización de los paganos no puede hacerse por la fuerza, inculcándoles dogmas, sino más bien enseñando el sentido profundo de las Escrituras. Para conseguirlo, es necesario ayudarse de una cultura que sobrepase la de los Evangelios. Alcuino afirma que “los grados de las disciplinas gramaticales y filosóficas conducen a la cima de la perfección evangélica” y presenta así su proyecto a Carlomagno: “Si muchos se penetraran de vuestras intenciones, una nueva Atenas se formaría en Francia, que digo, una Atenas más bella que la antigua. Pues, ennoblecida por las enseñanzas de Cristo, la nuestra sobrepasaría tota la sabiduría de la Academia. La antigua no tenía para instruirse sino las disciplinas de Platón; a pesar de todo, formada en las siete artes liberales, no ha dejado de resplandecer; la nuestra estaría dotada además de la plenitud septiforme del Espíritu y sobrepasaría toda la dignidad de la sabiduría secular.” Estas palabras no quedarían en vanas afirmaciones. En 789, la Admonitio generalis (Exhortación general) proclama: “Y que haya escuelas para enseñar a leer a los niños. Que, en cada diócesis, en cada monasterio, se enseñe los salmos, las notas, el canto, el cómputo, la gramática, (…)” Una instrucción de 805 dada a los “missi dominici” subraya la importancia otorgada a la educación bajo el mandato de Carlomagno: “Lecturas. Canto. Escribas, para que no escriban de través. Notarios. Otras disciplinas. Cuentas, arte de la medicina.”
Los monasterior creados por los monjes irlandeses jugaron un papel predominante en la realización de estas iniciativas, pero veremos igualmente la apertura de verdaderas escuelas elementales en las parroquias. Es así que, a gran escala, se formarán hombres destinados, en el orden temporal o eclesiástico, a constituir los cuadros competentes de la sociedad.
Más allá de las directivas del Palacio, la Iglesia tomará ciertas iniciativas importantes: en 789, un sínodo decide que cada obispado estableza una escuela en su ciudad; en 813, un concilio ordena abrir escuelas donde serán enseñadas las letras y las Escrituras; en 816, otro concilio decide organizar en capítulos el clergado de las iglesias y precisa las medidas a tomar para asegurar en cada uno el funcionamiento de una escuela.
Después de la muerte de Carlomagno, su imperio es roído por la feudalidad y se podría creer en el fin de su proyecto educativo. Nada de eso: las escuelas resistieron a la dislocación del poder político.
Es a la cabeza de una de estas escuelas episcopales, en Reims, que Gerbert será nombrado en 972. Gerbert no construirá nunca catedrales, pero aportará una ciencia, entonces desconocida en Francia, sin la cual la revolución gótica no habría tenido lugar. Además, su compromiso a formar una élite política interesada en el bien común permitirá el movimiento de las catedrales encontrar más fácilmente aliados en esta empresa.
Nacido en Aurillac, su educación de desarrolla en Vic (Cataluña) y hay quien piensa incluso que habría llegado hasta Córdoba, cuya biblioteca contenía 400.000 volúmenes y atraía tanto a los pensadores cristianos como a los judíos. Lo que es seguro es que importa a Francia la ciencia de los sabios árabes: la aritmética con la introducción de las cifras arábigas, la astronomía con los trabajos sobre la precisión de los equinoxios y muchos otros descubrimientos y estudios en física y en óptica. En 970 se encuentra en Roma, donde sus conocimientos en astronomía y en matemáticas no pasan desapercibidos al Papa. Es allí que encuentra a Otón I, rey de Germania y de Italia, quien, impresionado por la inteligencia de Gerbert, pide al Papa “de retener al joven y de no facilitarle ningún medio de partir.” A pesar de todo, Gerbert no se queda en Roma y se convierte, dos años más tarde, en jefe de la escuela episcopal de Reims, en la cual amplía los dominos estudiados. Así como en la época de Alcuino la teología y la gramática eran las principales materias estudiadas, Gerbert desarrolla las artes liberales pues, para él, fe y razón son inseparables: “La Divinidad, escribe, ha hecho un presente considerable a los hombres dándoles la fe y no negándoles la ciencia. La fe hace vivir al justo; pero hace falta añadirle la ciencia, pues se dice de los tontos que no la tienen.” Gerbert tratará de insuflar este espíritu a sus numerosos alumnos, algunos prestigiosos como el futuro rey de Francia Roberto el Piadoso o Fulbert, futuro obispo de Chartres.
En aritmética, hace construir un ábaco, es decir una tabla de multiplicación y de división. Enseña igualmente música, antes totalmente ignorada en la Galia. Según Richer, su alumno, disponía “las notas sobre el monocordio, distinguiendo en sus consonacnias y sus sinfonías los tonos y los semitonos, los ditonos y las alteraciones, y distribuyendo racionalmente los tonos y sonidos, volvía sensibles las relaciones.” Gerbert es también conocido por haber construido órganos. Pero es astronomía lo que más estudia: no solamente vulgariza la utilización del astrolabio, sino que hace construir esferas, llenas o no, para describir el movimiento de los planetas y el de las constelaciones. A propóstio de una de esas esferas, Richer testimonía que “tenía de divino que incluso aquél que ignoraba el arte podía, sin maestro, si se le mostraba una de las constelaciones, reconocer les otras sobre la esfera.”
En 980, Gerbert vuelve a Roma donde enseña esta ciencia a Otón II. Éste le nombrará, en 983, abad de Bobbio, un monasterio fundado por san Columba y célebre por su biblioteca. La muerte de Otón II, vencido por los sarracenos a fines de este mismo año, empuja Gerbert a refugiarse en Reims. Con la ayuda del arzobispo de Reims, Adalberón, facilita la ascensión al poder de Hugo Capeto en 987 y se esfuerza en ayudar a Otón III, aún niño, y a su madre Teófano, ambos amenazados. A partir de este momento, Gerbert se encuentra aislado y atrapado en diferentes intrigas que casi paralizan su acción hasta 997, cuando responde a la llamada de Otón III que le escribe: “Soy ignorante y mi instrucción ha sido negligida, venid en mi ayuda: corregid lo que ha sido mal hecho, y aconsejadme para gobernar bien el Imperio (…) Explicadme el libro de aritmética que me habéis enviado.” Gerbert va a Italia donde redacta para su joven alumno el tratado Sobre lo racional y el uso de la razón. En 999, Gerbert se convierte en Papa con el nombre de Silvestre II y recibe la sumisión eclesiástica de Roberto el Piadoso, rey de Francia, Boleslas de Polonia y Esteban de Hungría. El sueño de Otón III y de Silvestre II de retomar el camino diseñado por Carlomagno empieza a tomar forma y se aventuran incluso a retomar las posesiones bizantinas en el sur de Italia. Bizancio ve muy rápidamente la amenaza que esto representa para su poder. Ya en 809 Carlomagno había intentado, en el concilio de Aquisgran, de imponer, contra la voluntad de Bizancio, el principio fundamental del Filioque según el cual el Espíritu procede del Padre y del Hijo, subrayando así el carácter divino del hombre. La contraofensiva de la oligarquía bizantina no ser hará esperar mucho. En 1001, algunos disturbios son organizados por la aristocracia romana y los dos hombre son expulsados fuera de Roma. Algunos meses más tarde, Otón III muere a la edad de 22 años. Silvestre II podrá volver a Roma, pero morirá en mayo de 1003. Incluso si a priori se puede estimar que la tentativa de restablecer el proyecto de Carlomagno fue un fracaso, a pesar de todo, las semillas sembradas por Gerbert ya germinan. Su antiguo alumno Fulbert llega a Chartres en 987 y sigue la obra de su maestro.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Pequeño fragmento.

-¡Buenos días, Adam! -exclamó Erin con su habitual buen humor cuando Adam entró en el café- Te veo mala cara, ¿qué pasa?
-Ando buscando como loco un par de libros que me gustaría leer antes de escribir el mío que me llevará a la fama, ya sabes. Y vamos, que no lo encuentro en ningún sitio -dijo mientras se sentaba frente a la barra.
-Claro, -dijo ella sonriendo- es un problemón que no puedas escribir tu gran obra maestra por ese motivo. Malditas musas, ¿por qué sólo aparecerán si lees esos dos libros?
-Ja, ja. Son jas sarcásticos, por si no lo habías cogido.
-Lo cojo, lo cojo. ¿Te pongo un café?
-Ajá. Apúntamelo en mi cuenta.
-¿Cuándo piensas empezar a pagar todo lo que debes? Ayer me dijo Gerard que le llevarías a la ruina y que no te sirviese más hasta que no saldases tus deudas.
-Entonces, ¿por qué me estás sirviendo uno? -dijo Adam, divertido.
-Porque ya sabes que soy buena chica. -dijo Erin poniendo ojitos- A ver si así me incluyes al menos en los agradecimientos de tu gran novela.
-Claro... ¿desde cuándo tienes un tatuaje? -dijo cuando Erin se dió la vuelta para preparar el café y se fijó en la parte de atrás de su cuello, que normalmente estaba tapado por su larga melena, pero que hoy estaba visible gracias a la alta coleta que ella se había hecho.
-Desde... que tengo uso de razón.
-¿Pero tú tienes de eso? -comentario tras el cual Adam recibió un golpe en la cabeza por parte de ella- La verdad es que me gusta, queda sexy. Deberías llevar el pelo recogido más a menudo. Por cierto, son... ¿dos engranajes?
-Sí, como los de un reloj, ¿así que te gusta?
-Me encanta. ¿Qué significa?
-¿Tiene que significar algo? -dijo ella sonriendo- Simplemente me gustaba. Es más, detesto a la gente que va por la vida con cosas tatuadas que tienen un "significado súper profundo".
-Entendido.
-Oye, conozco una librería más vieja que el propio Gerard, a lo mejor encuentras ahí esos libros.
-Eh, eh, eh, ¡que no soy tan viejo! -exclamó Gerard, que acababa de entrar por la puerta de detrás de la barra.
-Ops, no sabía que estuvieses ahí -dijo Erin con cara de fingida disculpa.
-¿Dónde está la librería? -preguntó Adam, haciendo caso omiso de la cara de "espero que pagues ese café" que estaba poniendo Gerard.
-Es un poco complicado encontrarla... te haré un mapa en... ¡una servilleta! y -añadió viendo la cara de Gerard- no te preocupes, Ger, pagará los cafés... cuando sea un escritor famoso.
-Por si acaso... prefiero que me los pague ahora.No es que no confíe en ti, Adam... Y tú, jovencita, deja de llamarme Ger, ya sabes que lo detesto.
-¡Pero Ger, -dijo Erin entre risas- si sabes que es para que te sientas más joven!



Seis mapas mal dibujados y trece explicaciones confusas de Erin entre extraños gestos después, se encontraban caminando los dos por la calle tras visitar la librería. Entre las extrañas indicaciones de Erin y las dificultades de Adam para orientarse, al final había terminado suplicando a Gerard que dejase salir a Erin para que le acompañase, no sin antes prometerle que pagaría todas sus deudas.
Ahora caminaban juntos. Adam, más feliz que unas pascuas -signifique lo que signifique esa expresión- por haber encontrado los dos libros, no dejaba de observar a Erin con adoración por haber dado con ellos. Ella, por su parte, caminaba con su habitual expresión risueña y con la coleta moviéndose al ritmo de sus pasos mientras sorbía el batido de chocolate que se había comprado hacía un rato en un Starbucks.
-¿Ya sabes de qué tratará el libro? -preguntó Erin, rompiendo el silencio en el que se habían sumido.
-No estoy seguro, en realidad no hay un tema que me apasione, podría escribir tanto sobre amor como sobre espías y polis corruptos.
-Bueno, en esas últimas siempre meten un poco de amor, ya sabes, aparece una tía súper buena de la que el protagonista se enamora y ella al principio se hace la dura, pero al final él consigue llevársela al huerto.
-Tienes razón, y te prometo que no escribiré nada parecido a eso -dijo Adam sonriendo mientras ponía la mano sobre el corazón.
-¡Que Dios te lo pague! Porque yo no pienso hacerlo.
-Já.
-Si escribes sobre persecuciones y todas esas cosas... no te cargues nada, ¿vale?
-¿Qué quieres decir?
-Verás, en todos los libros y películas, sobretodo películas, en las que hay persecuciones, a todo el mundo le preocupa lo mismo: que el protagonista salga vivo de esa, así que te tienes que tragar unos cuantos y eternos minutos con disparos, explosiones y giros y saltos imposibles de coches o motos. En todo ese tiempo la gente está mordiéndose las uñas, muriéndose por saber cómo acabará todo y si su amado Tom Cruise, por poner un ejemplo, saldrá ileso de todo el embrollo en el que está metido. Yo, sin embargo, no me preocupo por eso, es más, es evidente que saldrá sin un rasguño, como siempre. A mí lo que me preocupa es el resto de gente, no los malos a los que persigue o que persiguen al bueno, sino la gente que está por la calle. Veo una persecución y no puedo dejar de pensar en toda la gente que por su culpa tiene un accidente de coche, ¡familias enteras destrozadas por estas persecuciones! Y no sólo eso, sino que también se cargan toda la ciudad, como en The Italian Job, ¡que con la coña de los semáforos menuda arman! Y yo no puedo dejar de preguntarme cómo van a apañárselas luego los del ayuntamiento para arreglar todo ese desaguisado, porque claro, por eso no se preocupa nadie, me encataría ver las noticias del día siguiente: un montón de accidentes de tráfico, atropellos, muertos inocentes asesinados por balas perdidas, edificios en llamas... Y no sólo eso, sino que hay veces en las que el bueno de la película tiene prisa y hacen lo típico de cogerle la moto, el coche o incluso la bici al pardillo de turno que se encuentren desprevenido, ¡y menos mal que lo hace el bueno! Y te prometo que me da igual si el agente secreto muere, a mí lo que me preocupa es cómo va a volver el pobre hombre al que le han cogido el coche a casa y decirle a su mujer que se lo han sacado así, por las buenas. O no paro de pensar en el pobre chico de la bicicleta, que tanto le costó comprar con sus ahorros de toda la vida, y la bronca que le echará su madre. Porque, desde luego, el ladronzuelo de turno no piensa en eso, y luego, aún por encima, ni siquiera se le ocurre buscar a su propietario para devolvérselo, sino que lo deja por ahí tirado y sigue con sus traiciones y escándalos. Es que me indigna, ¡me indigna!
-Va... vaya.
-Perdona, menudo discursito te acabo de mandar, ¡pero es que de verdad que me indigna!
-Vale... no haré persecuciones, te lo prometo.
-Me dejas mucho más tranquila. Deberíamos ir volviendo o Gerard me matará por tardar más de la cuenta.

Un batido y dos piruletas después -todo devorado por Erin- ya estaban de vuelta en el café.



PD: cuando vuelva de Croacia quiero encontrarme con vuestra sincera opinión de qué os parece, no me decepcionéis¬¬

Post musical XXI



Las estrellas de youtube se han alineado y he tropezado con este grupo.

Post funcional

Para el Monstruo de las Birras, que seguramente leerá esto: http://venturebeat.com/2010/08/31/writer-neal-stephenson-unveils-his-digital-novel-the-mongoliad/

Microrrelato XVIII

''No puedo matarlo'' pensó, al tiempo que se giraba para alejarse de ahí. No tuvo dificultades en dejarle morir.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

A la luz de las catedrales, I

Philippe Messer

Hoy este artículo es de una extrema importancia al retraer los orígenes filosóficos, intelectuales y sociales de dos movimientos del todo opuestos. Por un lado, los monjes irlandeses como Alcuino de York, Gerbert, Suger, Abelardo y la Escuela de Chartres, para quienes cada ser humano está en el centro de la creación con (sean cuales sean su origen o su estatus) su poder de volver el mundo inteligible, de transformarlo y de mejorarlo. Por otro lado, Bernardo de Claraval, el espíritu de caballería y el orden cisterciense, que postulan un hombre librado al mal y que debe contentarse haciendo penitencia a fin que Dios le perdone sus pecados. Por un lado, los constructores de las catedrales que practican una educación abierta a todos, por el otro, el oscurantismo monástico predicanto la cruzada y exhortando a abandonar las ciudades y los libros. Educación popular contra feudalismo populista: el lector no dejara de hacer aproximaciones con las apuestas de nuestro tiempo, de naturaleza tan próxima, incluso si las apariencias difieren. Bernardo de Chartres y Bernardo de Claraval serán siempre inconmensurables e incompatibles.

En el espacio de sólo dos siglos, ¡cerca de ochenta catedrales fueron construidas en Europa! A pesar de los efectos del tiempo, su belleza aún está intacta. A pesar de ello, no fueron edificadas ni para realizar una “obra de prestigio” ni para “hacer bonito en el paisaje”. En una época en que la gran mayoría de la población era tratada como un rebaño, la catedral fue la afirmación más visible y la más indiscutible del poder creador del hombre (su chispa divina). A propósito de su basílica, el abad Suger de Saint-Denis escribe: “El poder admirable de una razón única y suprema borra la disparidad entre las cosas humanas y divinas gracias a una composición adecuada, y aquello que parece mutuamente en conflicto por la inferioridad de su origen y la contrariedad de su naturaleza, se encuentra conjuntado por la simple y deslumbrante concordancia de una armonía superior bien temperada.” Esta idea de borrar “la disparidad entre las cosas humanas y divinas” representa un verdadero desafío al orden feudal.

A pesar de todo, las catedrales no habrían despertado gran interés -y sin duda no habrían podido ser contruidas- sin la creación de un vasto movimiento destinado a la educación de la población y de las élites. Vamos a ver en este artículo cuales fueron los actores y las concepciones que los guiaron.

Antes de nada, es necesario subrayar bien subrayado que las “circunstancias” no se prestaban del todo a que tal movimiento pudiera emerger. Es necesario recordar que en la Edad Media las naciones se reducen a asambleas heteróclitas de condados, ducados y feudos móbiles… la autoridad de los cuales está dividida entre incontables parcelas autónomas. En cada una de estas parcelas, un amo ejerce su poder -un patrimonio hereditario- sobre todos y sobre todo. La sola cosa que los unifica es el orden feudal, que impone una división de la sociedad en diversas clases relativamente estancadas y fijas: los nobles y los caballeros, los campesinos y los clérigos.

El vértice de la jerarquía social está ocupado por señores hacendados que se nutren del trabajo de otros hombres. El señor tiene el “bando”, es decir, el derecho de mandar, de imponer y de castigar. Posede todos los medios de producción, tanto si se trata de la tierra como de los animales, como… del hombre. Sus actividades princinpales son, por una parte, la caza, y por la otra, la guerra, que permite acumular algún provecho gracias a los pillajes y a los rescates. Toda la vida se organiza alrededor del castillo, en función de los deseos y de las necesidades del señor, el cual, en su gran mansedumbre, se compromete a proteger su “bien”.

En la base de la jerarquía encontramos a los campesinos, que representan la gran mayoría de la población. De hecho, la servidumbre es la condición dominante de esta clase. La principal característica del siervo es que no es libre: no dispone libremente de sus bienes, no puede reclamar justicia ni desplazarse libremente. Todo está regulado según la buena voluntad del señor, del matrimonio ( el siervo debe pedir autorización) hasta la herencia (cuando el siervo muere, sus bienes vuelven total o parcialmente al señor). Los cargos ligados a la tierra -taxas o diezmos- son muy pesados y los campesinos “libres” no son en ningún modo mejor tratados en este ámbito. Resumiendo, el siervo está considerado como una herramienta de la cual el señor hace uso a su antojo. En fin, como no puede tener dos amos, es estrictamente mantenido apartado de las órdenes religiosas.

En lo que concierne a los clérigos, las cosas son más complicadas. La acción de la Iglesia no es monolítica: escontramos diferentes corrientes de pensamiento totalmente opuestas cuya línea de demarcación atraviesa toda la jerarquía eclesiástica. Una de esas corrientes rehusa adaptarse y ver la condición de los campesinos como una fatalidad. Vamos a remontar un poco hacia su origen.