Las Citas de la Semana


"No puede decir que lo haya comprendido todo. Probablemente, ahora está más confuso que nunca. Pero todos esos momentos que ha contemplado... algo ha sucedido. Los momentos parecen cosas físicas en su mente, como piedras. Al arrodillarse, acercándose a la más cercana, pasando su mano por ella, descubre que es suave y está ligeramente fría.

Comprueba el peso de la piedra; ve que puede levantarla, y también las otras. Puede colocarlas juntas para crear unos cimientos, un dique, un castillo.

Para construir un castillo del tamaño adecuado necesitará muchas piedras. Pero con lo que tiene ya, parece un comienzo aceptable."

Braid

sábado, 2 de octubre de 2010

Hysteris quiere decir útero

Neal Stephenson

Mayflower Ham, antes Waterhouse -rechoncha, rubia, con casi cincuenta años, con aspecto de treinta- le dedicó un abrazo que le hizo ponerse de puntillas. La menopausia había puesto fin a su fantásticamente compleja y dedicada relación con su útero: una saga legendaria de sangrados irregulares, embarazos de once meses sacados directamente de las actas de la Royal Society, aterradores presagios primitivos, abortos, desconsoladoras épocas de esterilidad puntuadas por fases de fertilidad tan explosiva que el tío Thomas había tenido miedo de acercarse a ella; preocupantes asimetrías, prolapsos, relapsos y simples lapsos, infernales ataques de calambres, misteriosas interacciones con la Luna y otros fenómenes celestes, perturbadores desequilibrios de los cuatro humores conocidos para la medicina más algunos que sólo Mayflower conocía, retumbos sísmicos perfectamente audibles desde las otras habitaciones, cánceres absorvidos (increíblemente), tres exitosos embarazos seguidos que culminaron en partos de cuatro días que astillaron rígidas camas como si estuviesen fabricadas con ramitas, hicieron vibrar las paredes, y enviaron colas de vicarios, comadronas, médicos y miembros de la familia a sus propias camas, destrozados por el agotamiento. Mayflower (¡por suerte para ella!) había nacido con esa habilidad, peculiar a ciertas mujeres, de ser capaz de hablarle sobre su útero a cualquier compañía sin que fuese inapropiado, y no sólo eso, sino que nunca sabías cuándo en una conversación, o cata, se lanzaría con el tema, provocando en todos un sudor espeso a medida que sus descripciones y revelaciones les obligaban asuntos tan primitivos que superaban lo escatológico; incluso Drake tenía que dejar de hablar del Apocalipsis cuando Mayflower se ponía en marcha. Los mayordomos huían y las sirvientas se desmayaban. La condición del útero de Mayflower afectaba al humor de Inglaterra como la luna gobernaba las mareas.

-¿Cómo... estás? -preguntó Daniel, temiéndose lo peor.

2 comentarios:

xavi dijo...

Yo que creía que significaba útero.

xavi dijo...
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