Las Citas de la Semana


"No puede decir que lo haya comprendido todo. Probablemente, ahora está más confuso que nunca. Pero todos esos momentos que ha contemplado... algo ha sucedido. Los momentos parecen cosas físicas en su mente, como piedras. Al arrodillarse, acercándose a la más cercana, pasando su mano por ella, descubre que es suave y está ligeramente fría.

Comprueba el peso de la piedra; ve que puede levantarla, y también las otras. Puede colocarlas juntas para crear unos cimientos, un dique, un castillo.

Para construir un castillo del tamaño adecuado necesitará muchas piedras. Pero con lo que tiene ya, parece un comienzo aceptable."

Braid

domingo, 28 de noviembre de 2010

La columna del odio: De cómo escaquearse para no subir un piano

Aquí una vez hubo una entrada.

Minecraft tips III

El paso del Paleolítico al Neolítico fue lento y gradual: despertarte en la ladera de una montaña y encontrarte a una oveja comiéndose tu cosecha.

Minecraft tips II

No confundir minecraft con la realidad. El que al cerrar los ojos veas bloques no quiere decir que puedas golpear a alguien hasta reducirlo.

Microrrelato XX

El del monitor y el de la ventana me miran amenazantes cada vez que me giro hacia ellos. Se que uno de mis reflejos va a atacarme, pero no creo que lo hagan si yo les ataco antes.

viernes, 26 de noviembre de 2010

martes, 23 de noviembre de 2010

Qué maja es Caroline

Neil Gaiman

-Un día, mi pequeña Caroline, cuando estén preparados, el mundo entero admirará los prodigios de mi circo de ratones. Me has preguntado por qué no puedes verlos ahora. ¿No es eso lo que me has dicho?
-No -respondió Coraline con paciencia-. Le he dicho que no me llame Caroline. Me llamo Coraline.


(Me recuerda a mi hermanito, el pequeño Gnu, cuando le quito algo y me mira en plan "Joé, lo que hay que soportar.")

Minecraft tips I

Golpear la dinamita no la reduce hasta convertirla en un bloque cómodamente transportable. La activa.

Una tormenta de otoño

Ya he acabado el primero de mis cuatro relatos estacionales. No pienso colgarlo en el blog por el tema de copyright...

sábado, 20 de noviembre de 2010

jueves, 18 de noviembre de 2010

La columna del odio: Matemáticas para subnormales y música para sordos.

Todo muy interesante, pero sacado del rincón del vago (no porque estés embarazada voy a tener clemencia contigo, señorita Foravila). Para empezar, ya te costaba hablar con normalidad, sin alterar la naturaleza de las vocales y consonantes; así que imagina si tienes que ordenar tus pensamientos... ¡La nueva sensación del siglo XXI! Dar vueltas una y otra vez, no ya sobre un mismo concepto, sino sobre una misma palabra. Mi más frío y apagado aplauso para usted, se lo ha ganado.

Respecto al pianista, gracias por relegarla a un rincón de la sala...
Ah, sí, tocas bien (no me recuerdes esa cadena de oro en tu cuello, haz el favor [!!!]).

Agradecería de corazón vuestra intención, os lo juro, pero será que la intención no es lo único que cuenta. O que no tengo corazón.

Firmado, la niña de (a-juzgar-por-vuestro-nivel) 3 años.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

lunes, 15 de noviembre de 2010

Qué coño voy a echar yo de menos

Si te echo de menos escribo sobre ti y entonces me siento más cerca. Escribo tu nombre, te describo, quizá cuento algún sueño o algo que nunca pasó; porque hemos vivido poco y no hay apenas nada que decir. Cuento que salimos a pasear, hablo de situaciones irreales, ficticias; me las creo y luego quizá las sueño o las escribo o no hay diferencia entre las dos cosas. Cuento que sueño contigo y es cierto pero lo escribo y entonces adquiere un aire de surrealismo y olvido si lo soñé o lo estoy inventando al momento. A veces simplemente cierro los ojos y no te veo y me pregunto si es posible que estés existiendo más allá de mi vista; me pregunto si alguna vez, antes de conocernos, exististe. Me pregunto si algún pasado existió alguna vez, me pregunto si a ti te ocurrirá lo mismo, me pregunto si pienso todo esto porque te echo de menos.
Pararía de preguntar ahora mismo si estuvieras, pero no, no estás, por lo menos aquí. Posiblemente estarás en algún otro lugar, aprovechando el tiempo, tan poco pragmática como yo y a la vez cien veces más concienciada de la necesidad de no dejar pasar la vida. Sin ser estratega ni princesa me calculas y te dosificas y cometes excesos controlados; te divides en dos y luchas contra ti misma, te multiplicas por ti misma y el cuadrado no te puede. Ser tan tú implica ser a veces muy poco tu misma. Y qué si lo pienso porque te echo de menos.
Escribo sobre ti porque entonces me siento más cerca pero también tengo tu música y tú recuerdo, pero no sé por qué no me parecen tan tuyos como cuando estoy escribiendo sobre ti: quizá si creo que dialogo contigo y me imagino tus respuestas tu presencia no se hace evidente, lo único evidente es que nadie me responde, pero yo lo imagino y en cierto modo apareces y sigo sin tu compañía pero quizá no estoy tan solo.
Te digo hola y recuerdo las tonterías que digo; me agarro a tus regalos y a todas las frases que me dejaste a medio vestir, perfectas para que yo les ponga la ropa que a veces me permitías elegir. Las evoco y me siento reconfortado, dispuesto a una palabra más, a un aliento y a un rostro pensativo también; dispuesto a esperar porque no sé dónde estás y yo te echo de menos.
No eres libre, nadie lo es, y sin embargo si existiera un medidor de libertades, una escala de valores, tú serías la de más arriba. Tan, tan, tan libre que estás atada por completo a ella; tan independiente y autónoma que no podrías vivir encarcelada. Tan simple que te vuelves complicada. Tan paradójica y qué tan poco me importa que seas paradójica cuando simplemente la echo de menos.
Y cómo no me va a venir a la mente cuando me usabas del alfombra, poniéndome los pies encima de las piernas y estirándote; tú preocupada por tonterías, yo concentrado en ti y ahora hace dos días que no te veo y joder cómo la echo de menos.
Y las palabras se acaban pero no la sensación y sin darme cuenta he estado cerca de ti durante un rato sin que lo estuviera físicamente. Y ya se terminan las palabras y todavía las alargo un poquito más, porque cuando termine voy a echarte un poco más de menos.
Agotadas, agotadas del todo, ficticias, irreales, surrealistas; ahora ya vanas. Te echo de menos y ya ni siquiera echo de menos echarte de menos.
Al final, después de todo, te echo de menos y te escribo y te veo y me meto en una espiral de escritos, sensaciones, tú y mucho, mucho, mucho echarte de menos.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Ironía

''Mi perro se ha comido mis deberes'', me gustaría decir. Pero no puedo, porque mi vida la ha escrito Valle-Inclán. Mi perra ha vomitado sobre ellos.

viernes, 12 de noviembre de 2010

jueves, 11 de noviembre de 2010

La Columna del Odio: La Real Academia Española

Me llego otra vez al frente de esta sección de artículos para convertirme en el adalid de una protesta que, curiosamente, no he visto -ni he buscado, puesto que esperaba que no fuera necesario para que la corriente de críticas llegase a mí- hasta este momento.

Y es que desde las entrañas de un organismo cuya función está inmortalizada en la leyenda “Pule, fija y da esplendor” -aunque ahora pule tanto que deja al descubierto las nada esplendorosas formas que pretende fijar- se ha levantado un nuevo aire burocrático caracterizado por pretender convertir los libros de texto en SMSs de cientos de páginas.

¡Cosa más rara! Uno esperaría de los académicos del idioma el velar por la corrección de los hablantes de éste, y no correr, cual puta por rastrojo, en pos de la juventud y su curiosa concepción de la corrección textual. Aunque bien es cierto que esto ya se venía pregonando desde hacía largo tiempo (“más o menos”, me recordaba mi amigo Gerard ayer, al ver mi cara desencajada por un rictus agónico, “cuando decidieron que 'carné' era más correcto que 'carnet'”). ¿Qué hay de toda esa gente que se esforzaba en pronunciar ese difícil fonema final, en aras de una mayor corrección?

Niente. Mi profesor de Lengua y Literatura se pasa el día recordándonos que sólo en Ciudad de México hay tantos hablantes de español como en toda España, y que su manera de pronunciar es tanto más correcta que la nuestra, en tanto que es más mayoritaria. La clase guarda silencio y un servidor tiene la tentación de gritar “falacia ad populum” unas cuantas octavas por encima de su delicada voz de tenor, pero se reprime. ¿La razón? Alguien ha sacado la artillería pesada: “De hecho,” continúa el profesor, “se rumorea que pretenden cambiar la palabra 'reloj' y quitarle la jota final.” Esto es: 'reló'.

La clase calla, y vienen a mi mente las palabras de Tito Andrónico explicando por qué anda suplicando a las calzadas romanas por la vida de sus hijos: “Una piedra guarda silencio y no ofende, mientras que los tribunos, con su lengua, condenan a muerte a los hombres.” Suena el timbre y caras inexpresivas se levantan para irse, el profesor suspira aliviado porque puede irse a casa y yo me quedo con la copla de por qué habría que quitarle el acento a guión, y por qué demonios ya no puedo ponerlo entre el prefijo 'ex' y la palabra.

¿El sentido común? Bien, gracias. En casita. (Lo cual explicaría por qué, el otro día, mi amigo Gerard me saludó por msn con el lascivo grito de “KESOOOOOOOOOOOOOOOOOOO”, imponiendo las mayúsculas como modo de mostrar énfasis y riéndose de una situación que no puede ser más ridícula).

miércoles, 10 de noviembre de 2010

martes, 9 de noviembre de 2010

Punta de dia

Gabriel Ferrater

La nit que se me'n va, una altra nit, i l'ala

d'un immens avió caigut s'ha interposat
entre aquell blau espès i la finestra, i dubto
si és un verd tenuíssim o si és plata, freda
com la insistent fredor del bisturí que esquinça
l'úter amb la imposició de l'excessiva
vida, o també la llum mateixa, quan clivella
la mà del nen que es cansa de fer força per
irritar els seus germans, fent veure que els amaga
no se sap què de valuós, i va afluixant
la presa, i sé que res no en sortirà que no
fos ahir en mi desconsoladament, i em fa
fred de mirar-me un dia més, pinyol
tot salivat, pelat de polpa, fora nit.

(Buscaré una traducción competente al español o al inglés si alguien la requiere)

Me presento sin arriesgar. Ahora vayan a esperar a que amanezca, si se atreven.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Dicen los viejos que este país necesita...

...gente que sepa doblar un dinA-4 más de siete veces sobre sí misma.

Mi profesor de matemáticas comentó que era imposible, y yo, como un loco, acabé intentándolo durante las seis horas siguientes. Llegué a las siete veces.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Dis man



Escuchad atentamente a este hombre con eyeliner.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Post musical XXVI



Me crié viendo ''El milagro de P.Tinto'' en ciclo. También me amamantó una loba, pero eso es harina de otro costal.

lunes, 1 de noviembre de 2010

La Columna del Amor y el Respeto: Mozart

El tipo, el gran genio de la música, ese jodido übersmenchen... bueno, Él, inventó ¡un! ¡jodido! ¡algoritmo! ¡de! ¡composición!

Puedes, sin tener ni idea de música, componer valses a tutiplén con la ayuda de dos dados. Como lo leen, como lo leen.

Es el sueño húmedo que tenía desde que me decidí a estudiar matemáticas y a tocar el piano.

Es... Joder. Es Mozart:

If I ever leave this world alive...

Flogging Molly