Las Citas de la Semana


"No puede decir que lo haya comprendido todo. Probablemente, ahora está más confuso que nunca. Pero todos esos momentos que ha contemplado... algo ha sucedido. Los momentos parecen cosas físicas en su mente, como piedras. Al arrodillarse, acercándose a la más cercana, pasando su mano por ella, descubre que es suave y está ligeramente fría.

Comprueba el peso de la piedra; ve que puede levantarla, y también las otras. Puede colocarlas juntas para crear unos cimientos, un dique, un castillo.

Para construir un castillo del tamaño adecuado necesitará muchas piedras. Pero con lo que tiene ya, parece un comienzo aceptable."

Braid

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Winter is coming

Hay expectación con la llegada del invierno. Los días finales del otoño son una incertidumbre constante: nadie sabe muy bien cuándo entró el otoño, aparte de la fecha oficial, y ya hay voces que comentan que esto es el invierno. De esta manera, el otoño queda diluido entre los últimos días calurosos del año y la entrada de los más fríos, y es una época fría con sol, con lluvia y hojas secas.
Al otoño se le asocian, paradojicamente, colores cálidos: marrones, amarillos, rojos. Los colores de las hojas que caen. Éstos tapizan la ciudad, que de todas formas está húmeda por las lluvias constantes y se tapizaría de confeti si alguien lo tirase y lo prensase contra el suelo con el ir y venir constante de la gente. Algunas calles, flanqueadas por árboles a ambos lados, pierden la tan necesaria sombra que ofrecían en verano.
Cuando eso sucede -normalmente, un poco después de que se coloquen las luces navideñas y El Corte Inglés saque la artillería consumista a la calle- la gente se da cuenta de que ya no es una broma postergable y que de hecho el invierno está al caer. Y con él la Navidad, los Reyes, la cuesta de enero y un desagradable y frío febrero en el que poca gente se atreve a salir de sus casas.
Pero por el momento, uno puede sentarse con la ventana abierta y escribir tranquilamente sin necesidad de llevar más de dos capas finas de ropa encima, y no temer caer enfermo.
Por el momento.

domingo, 28 de agosto de 2011

Efemérides

Hoy este blog cumple cuatro años.
Está, a todas luces, muerto. Quizá algún día decida resucitarlo, porque últimamente no se ha escrito nada en él.

Lo dejaré abierto como escarnio.

sábado, 27 de agosto de 2011

La Columna del Odio: Y es que a veces llega el verano, y con él las minifaldas

Vaya por delante que no se me da bien expresar emociones por escrito, que las considero aburridas y que tiendo a pensar que la gente que lee mis escritos busca huir de la monotonía de sus propias emociones y dejarse llevar por algo bonito, entretenido, ingenioso o inteligente -entonces quizá debería intentar escribir cosas bonitas, entretenidas, ingeniosas o inteligentes. Aún así, hoy escribo porque siento la imperiosa necesidad de contar algo, algo inenarrable por tedioso y no por horrible, algo a lo que sólo yo puedo ver interés, y de lo que me gustaría desembarazarme.
Me paso los veranos muerto, más o menos, sin participar de las actividades con las que mis compañeros se divierten tanto. Si hay una época en mi vida que deteste, ésa es el verano: alejado del estrés de las clases, sí, pero no está hecho para mí. Corrijo: no estoy hecho para él. El mundo entero fluye y yo quiero volver a sentarme en un banco y ser la parte dinámica de un universo estático, que llegue el otoño y disfrutar de hablar con la gente en lugar de que la gente disfrute y yo esté sentado, sin ningún nexo entre ambos fenómenos.
Este año he cumplido mi mayoría de edad, y más que nunca pienso que ya no soy un niño, y que muchas de las cosas hermosas que he vivido quizá no las pueda volver a vivir. Sé, sin embargo, que es una estupidez: uno sólo es tan aburridamente maduro como es en su interior, y si aún quiero divertirme como un crío debo poder hacerlo. Pero a esto le falla un error de concepto importante: nunca, en la entera historia de mi vida, me he divertido como un crío -“nunca” es categórico, quizá exagerado. De hecho, salvo desequilibrios hormonales, sigo siendo, emocionalmente, como lo era hace diez años: un romántico que decide mostrar con la mayor parte del mundo una cara áspera y utilitarista, una forma de ser racional que le gustaría tener. Enamoradizo, la mayor parte de las veces sin suerte, no puedo evitar caer rendido ante el bello sexo -y esto, en mi romanticismo, no es algo que realmente me enoje: me imagino enamorado y no correspondido, suspirando en las esquinas y siendo el mejor amigo de una chica que, en realidad, no quiere saber nada de mí, y ni yo suspiro ni a ella le importa, ni esto es como lo era en mi imaginación o tal vez sí y estoy soñando.
El mundo moderno es una pesadilla para mí: me imagino pasando las vacaciones en Ginebra, en 1816, en compañía de tan ilustres escritores, pasando mi vida entre gente que me comprendería y con la que podría interactuar y me sentiría a gusto, escribiendo o no escribiendo, siendo un romántico en una época llena de románticos, resultando atractivo a alguien.
Algún día he de morir, y temo tanto la muerte como la vejez, encorsetado en un personaje que no me dejaría comportarme con la frescura con la que me comporto. Soy de los que piensan que no puedes darle respiro a una conversación si quieres mantener algo de interés en el público, pero ni tengo don de gentes ni puedo quitarme de encima cierta mezcla de timidez y hastío por la que no puedo estar en lugares demasiado llenos de gente hasta tarde, rodeado de un ambiente festivo que me cuesta compartir. Y no puedo compartirlo y quizá debería, y conocería gente y quizá a alguien que me sacase de la monotonía estival que amenaza cada año, puntualmente, con temperaturas que dejan las ganas de hacer cualquier cosa hirviendo en el suelo.
Pero cada verano es un pequeño trauma, dicen. Y si no lo dicen, lo digo yo, que para algo soy el que escribe estas líneas, que me brotan de repente sin tenerlas planeadas, no como la mayor parte de las cosas que escribo. No voy a dejarlas para mí, porque me gusta abrirme al mundo y recibir grandes dosis compasión, vicio no tan estético como fumar pero quizá más sano: compasión quizá no sea la palabra, pero prefiero relatarle mis penas a alguien que pueda responder que dejar que fermenten o críen polvo, sea cual sea su destino, en un documento de programario libre, en un ordenador portátil que, como ya se sabe, no será eterno.

miércoles, 27 de julio de 2011

Oriental, danzas españolas, núm. 2

Hoy es el 144 aniversario del nacimiento de Enrique Granados, un genio pianístico y compositor del movimiento musical del nacionalismo español -y es que los únicos nacionalismos que valen la pena son los musicales.

viernes, 22 de julio de 2011

Life tips: Blackie

Blackie y Franco no son intercambiables. Ejemplo: "Franco funcionaba bien como metáfora (de ser un %$&/%/¬~#), pero mejor aún como mascota. ¡O qué se habían creído!"

domingo, 12 de junio de 2011

El atizador de Wittgenstein

En palabras del propio Popper.

"En los comienzos del año académico de 1946-47, recibí una invitación del Secretario del Moral Sciences Club, de Cambridge, para leer un artículo sobre algún ‘rompecabezas filosófico’. Sin la menor duda, se trataba, a todas luces, de la formulación de Wittgenstein, y tras ello estaba la tesis filosófica wittgensteiniana de que no existen genuinos problemas en filosofía, solo rompecabezas lingüísticos. Comoquiera que esta tesis era una de mis aversiones favoritas decidí hablar sobre “¿Existen problemas filosóficos?”. Comencé mi artículo (...), expresando mi sorpresa por haber sido invitado por el Secretario a leer un artículo ‘que estableciera algún rompecabezas filosófico’; y señalé que, al negar implícitamente que existiesen problemas filosóficos, quienquiera que hubiera sido el que escribió la invitación había tomado partido, quizá involuntariamente, en una cuestión creada por un genuino problema filosófico.

Innecesario es decir que aquello estaba pensado tan solo como una introducción desafiante y un tanto impetuosa a mi tema. Pero en este punto, Wittgenstein saltó con grandes voces y, a mi parecer, enojado, dijo: ‘El Secretario hizo exactamente lo que se le dijo que hiciera. Actuó según mis propias instrucciones.’ No tomé en cuenta este incidente y continué; pero resultó que al menos algunos de los admiradores de Wittgenstein, que se encontraban en el auditorio, sí lo tomaron en cuenta, y en consecuencia tomaron mi observación, expresada a título de broma, como una seria queja contra el Secretario. Y lo mismo le ocurrió al propio Secretario, como es patente en las actas, en las que registra el incidente, añadiendo una nota: ‘Esta es la forma de invitación del Club.’

No obstante, continué diciendo que si yo pensara que no había genuinos problemas filosóficos, no sería ciertamente un filósofo; y que el hecho de que muchas personas, o quizá todas, adoptaran irreflexivamente soluciones insostenibles para muchos o, quizá, todos los problemas filosóficos, proporcionaba la única justificación para ser filósofo. Wittgenstein saltó de nuevo interrumpiéndome y habló largo y tendido acerca de rompecabezas y de la no existencia de problemas filosóficos. En un momento que me pareció apropiado le interrumpí y presenté una lista que tenía preparada de problemas filosóficos, tales como: ¿conocemos las cosas a través de nuestros sentidos?, ¿obtenemos nuestro conocimiento por inducción? Wittgenstein rechazó estos problemas por ser más lógicos que filosóficos. Me referí entonces al problema de si existe el infinito potencial, o quizá incluso el actual, problema que rechazó por ser matemático. (Este rechazo se reflejó en las actas.) Mencioné entonces algunos problemas morales y el problema de la validez de las reglas morales. En este punto, Wittgenstein, que estaba sentado junto al fuego y había estado jugueteando nerviosamente con el atizador, que a veces usaba como batuta de director para recalcar sus afirmaciones, me desafió: ¡’dé un ejemplo de una regla moral!’, y yo repliqué: ‘no amenazar con atizadores a los profesores visitantes.’ Tras lo cual, Wittgenstein, en un acceso de rabia, tiró el atizador y abandonó furioso la habitación, dando un portazo."

Fuente: http://www.apsique.com/wiki/El+atizador+de+Wittgenstein

jueves, 9 de junio de 2011

domingo, 5 de junio de 2011

Efemérides

Ni en Tiananmen pasó nada, ni recordábamos que era el cumple de Notch.



Zachary Price
What is the herobrine!?

*
o
Casper Weiss Bang It is Notch dead brother... he is Walking around in game...

Hace 22 años en Tiananmen no pasó nada

I counted to 100 and said “I’m coming!”. But it was a trick. And she had left me.

lunes, 30 de mayo de 2011

Onirismos

El fin del mundo, otro de la larga serie de sueños zombies que tengo. Un amigo y yo, universitarios, caminamos tranquilamente por la calle cuando, de repente, un alud de coches y limusinas y motos aparece, y corremos tras unos moteros para ver dónde van, y si es posible que nos lleven a un lugar seguro. Pero no lo es.
-Si queréis sobrevivir, corred. Corred con el ansia maníaca de la rabia, o no sobreviviréis.
Ante tal alarde de lirismo, corremos, corremos con todas nuestras fuerzas porque sabemos que pronto eso se llenará de no muertos y estaremos perdidos.
Y despierto.

sábado, 28 de mayo de 2011

Más onirismos

Estoy corriendo junto a una niña de cinco años que no tiene ni brazos ni piernas, sólo estacas como si de un pirata se tratase. Corre tan deprisa que debo fijarme para ver eso: ella da una voltereta y continua corriendo, graciosamente, haciendo cabriolas en el aire mientras yo, a su lado, la miro con benevolencia.
En un momento, mientras corremos cerca del muelle, veo que está demasiado cerca del agua y, antes de que pueda darme cuenta, se zambulle entre aguas oscuras llenas de algas y yo, que no sé si sabe nadar, que opino que menudo fastidio tener que ir a salvarla, me doy cuenta de que, coño, sí que tengo que ir a salvarla, y me tiro al agua que está helada y la agarro con mis brazos y entonces mi padre me dice que estoy en una suerte de concurso de la televisión de situaciones límite, y me escabullo de ese escenario para entrar en casa de alguien, que me ofrece libros y libros sobre inviernos largos y oscuros, e historias igualmente tenebrosas. Al irme, la puerta del recíbidor -que como todas las puertas a un recibidor, tiene lavabo- está llena de gusanos y me doy cuenta de que, para matarlos, debo atizarles con los libros que, al tirarlos al suelo, se convierten en una suerte de espuma venenosa e insecticida.
Y despierto.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Minecraft tips VII

El mundo no se rige por leyes inamovibles de ninguna clase. Los mismos procesos no siempre generan las mismas reacciones.

Es la libertad pura.

martes, 3 de mayo de 2011

sábado, 30 de abril de 2011

Demasiado vitalista, y muy pocas balas

Schopenhauer dice: Lo único real es la voluntad de poder. El mejor arte de todos es la música, porque es una expresión de la voluntad. Y la mejor contemplación es la estética.

viernes, 29 de abril de 2011

Nascimento

Que aparte de ser un genial compositor de Cravo e Canela, es lo que ha tenido lugar en Inca a día de hoy.
Así que, en fin, soy tío segundo, y aún no sé el nombre de la criatura. Mi primo, Rashid, El Fiscal, quiere llamarle Mustafá. Su mujer, Vanessa, Idris.
Yo, que soy más clásico, abogo por Isaac.

Hum

Ocho míseros posts, contando este, en lo que va de abril. Es una miseria, pero es que el mes es aún peor.

Dicho lo cual, me voy a pasar la noche haciendo perspectivas isométricas.

martes, 26 de abril de 2011

Di di mau

Llega un momento en la vida en que el cerebro se niega a asimilar caras nuevas y se limita a proyectar los viejos moldes sobre los recién llegados.

También hay otro en el que dejas de actualizar tu blog.

jueves, 21 de abril de 2011

Project Zomboid

http://projectzomboid.com/blog/index.php/2011/04/project-zomboid-game-length-and-world-timeline/

"Are you on a desperate bid to locate your missing wife so you can at least be together when the end comes? Perhaps you’ll make a run at the quarantine border and see if you can get away, before being ripped apart with gunfire? Maybe you’re using the situation to your advantage and hoarding weapons and recruiting thugs to establish dominance over the remaining survivors of the city?"

lunes, 11 de abril de 2011

Felicitat

Sempre he pensat que, tal vegada, les emocions tenen un important component estètic. No sé, és una idea curiosa que sempre m'ha rondat pel cap.

Ara que arriba la primavera, estic cada cop més insomne i més feliç (malencònicament i temporal feliç). Prenc es costum de dormir al sofà de l'estudi i despertar-me quan el sol envaiex la cambra, i tot agafa un caire molt estèticament feliç.

Record allò que vaig escriure en una d'aquestes, ara farà un any:

"A veces uno se despierta y el cielo brilla, la ventana está abierta. De hecho, puede ser perfectamente por ese orden: a veces uno se despiera y le da igual que el cielo no brille. La cuestión es que la ventana sigue estando abierta, y llueva o deslumbre en la habitación, nunca tiene ganas de cerrarla. Y curiosamente, de la misma forma que el tiempo puede no acompañar, quizá no haya ninguna razón para ser feliz, y sí muchas para no serlo. Quizá el fresco aire que entre por la ventana y se cuele en tu pulmón sea el humo cancerígeno de algún vehículo, o contenga la descomposición del cadáver de algún gatito.
La cuestión es que a veces te despiertas, el cielo brilla, y como que si no brilla te da igual, todo lo demás tampoco. Es agradable, qué coño. "

domingo, 10 de abril de 2011

Optimización

Se supone un juego de azar compuesto por un dado de cinco caras y una cantidad inicial, simplificada como 1 (las apuestas sobre esa cantidad se hacen en porcentaje, por tanto el 1 -o el 10, o el 100, u otras potencias de diez- son los números más fáciles de manejar). En tres de esas caras se gana, y en las otras dos se pierde. Los porcentajes se van haciendo sobre las ganancias, positivas o negativas.
Entonces, el problema que nos propusimos mi padre y yo durante la cena del día de hoy (al que él llevaba un tiempo dándole vueltas) era saber cuál era el porcentaje idóneo que apostar para que, llevando los casos al infinito, el resultado fuese el más ventajoso posible. Tomando cinco casos cuales quiera que siguiesen la proporción teórica -esto es, 3/5 ganando, 2/5 perdiendo- se tiene que: f(x)= (1+x)^3 (1-x)^2, donde f(x) son las ganancias y x el porcentaje apostado (el cubo y el cuadrado representan el número de veces que se gana y se pierde, que se multiplicarían entre sí al ser un porcentaje aplicado sobre un resultado).
Derivando e igualando a cero, se obtiene que hay tres extremos relativos: dos mínimos cuando x=-1 y x=1, y un máxmo cuando x=0'2. De eso se deduce que el porcentaje más seguro que apostar en este juego en concreto es el 20%.

lunes, 4 de abril de 2011

domingo, 27 de marzo de 2011

Don't look back in anger

Alba está acodada en la ventana, reposando el peso de su cuerpo sobre los brazos, con la espalda ligeramente curvada y las piernas completamente estiradas, sinuosas, conduciendo hacia unos glúteos tersos tapados por una falda ligera que deja entrever su contorno. La parte de los brazos que puede observarse y las pantorrillas están tan bronceadas como la mínima fracción de tez que sus cabellos largos, finos, negros, cayendo en cascada sobre su espalda, permiten contemplar. Una espalda cubierta por una camiseta de tirantes blanca que contrasta, totalmente, tanto con sus cabellos como con el azul proveniente del mar que Alba contempla desde la ventana abierta de par en par.
Está tratando de vaciar su mente, dejarla en blanco, como su nombre, y poder captar con los sentidos la identidad del mar que le ha secuestrado la mirada. Aspira la brisa salina, la misma que mece las cortinas dispuestas a lado y lado de su figura; descubre cómo las pequeñas gotitas de agua de adhieren a cada poro que pueden encontrar en su piel y al estar de espalda no se ve, pero seguro que una sonrisa pacífica se apodera de su rostro.
No lo logra. Ni siquiera con el paisaje al que ella misma da el adjetivo de bello puede abstraerse y olvidarse durante un ratito de sus preocupaciones. Recuerda cuando eran otros dedos los que mecían su pelo, supliendo la torpeza con infinito cariño y aún así dejando a su paso unos nudos que luego debía entretenerse a desenredar. Ahora es simplemente el viento el que se los remueve y tiene que levantar el brazo del marco para colocárselos otra vez detrás de la oreja, levantando a su vez la vista del mar para depositarla en su mano y considerarla sola y fría sin otra, de diferente propietario, que la haga enrojecer por la presión y quizá sudar o cualquier otra conducta vergonzosamente natural. La perspectiva hace que los barcos, veleros en su mayoría, parezcan juguetes de plástico surcando el azul de una extraña bañera descubierta, ya que refleja el color del cielo. Alba se divierte visualizando cómo el agua parece añil al contemplarla a través del prisma que ofrece el cristal del ventanal.
Un escalofrío la hace estremecerse y se da cuenta de que la tarde ha avanzado y la playa empieza a vaciar el turno de día para rellenarse con el de la noche. La temperatura ha descendido y sin embargo nadie ha acudido a rodearle los hombros con un abrazo arropador y susurrarle al oído “Alba, es muy tarde ya, ¿por qué no vamos hacia adentro?”. Espera unos segundos más, totalmente en vano, y por primera vez desde que se asomó a la ventana, gira la cara hacia el interior de la habitación y unos ojos verdísimos que lloran sin lágrimas quedan recortados por la luz ya cenicienta del atardecer. Otro día se acerca a su muerte y, aunque estuviera orientada hacia él, Alba no podría contemplar ya más el mar debido a la inminente oscuridad.
Resignada, cierra la ventana sin prestar demasiada atención y el corazón le da un vuelco al pensar que quizá mañana por la mañana algo le impida volver a abrirla. No tiene sentido, se dice, y aún inquieta se estira, desperezándose después de un largo período de inactividad muscular, con el objetivo de dirigirse a su cama y acostarse una vez más. A medida que los pasos la alejan de aquel recuadro de libertad siente que las paredes avanzan imperceptiblemente, apretándola. La intranquilidad deja paso a la angustia y comienza a respirar con dificultad. Alba sabe que ahora está sola; no tiene a nadie a quien gritar que está bien cuando se siente mal y necesita su propio espacio.
No es capaz de seguir avanzando y retrocede hasta la ventana otra vez. La abre con prisas, como si se estuviera quedando sin reservas de oxígeno, y el aire exterior le golpea directamente en la cara, aliviándola ligeramente.
Recupera la posición que ha estado adoptando durante toda la tarde y, ahora ya más tranquila, habla muy suave, pareciendo que se dirige a un mar que ya no puede ver pero sí oír cuando en realidad lo dice para sí misma: no estoy preparada para decirte adiós.

sábado, 26 de marzo de 2011

And after all, you're...

Lucas se despertó en un habitáculo de nueve metros cuadrados y lo primero que sintió fue que su cuerpo al completo descansaba sobre una superficie, de color blanco sucio, que se le antojó bastante mullida: una cama. Después contempló una puerta de aspecto resistente, tres paredes pintadas de una tonalidad de blanco distinta a la cama, quizá más brillante, y una sonrisa bobalicona afloró en su rostro, marcando todavía más unas ojeras que hacían difícil de creer que se hubiera pasado las últimas doce horas durmiendo. La última pared fue la que ocasionó esa sonrisa; su pared, otra extremidad de su ser.
Lucas llevaba internado en el psiquiátrico desde tiempos inmemoriales. No recordaban por qué estaba allí, no recordaba si alguna vez había estado en otro lado. A veces, en las noches de domingo –si es que no le mentían al decirle que era domingo- acudían a su cerebro imágenes extrañas: personas muy bajitas y con voces agudas, medio desnudas, corriendo y saltando por un suelo compuesto por algo muy distinto a las baldosas que estaba acostumbrado, una especie de barro compacto con el que algunas de esas personas decrecidas moldeaban distintas figuras; mirando en todas direcciones y viendo una extensión infinita de un agua azul ribeteada de blanco, tan distinta a la transparente que le servían con las comidas. También aparecían parejas de personas trasmitiéndose bacterias juntando labios con labios o una decrecida y una de tamaño normal rodeando con fuerza y con los brazos los hombros de la otra. Lucas desconocía el significado de estas extrañas imágenes y dudaba si simplemente eran fragmentos de sueños anclados en su vigilia. Lucas desconocía también qué era la playa, el mar, los niños, los besos y los abrazos, entre muchas otras cosas más. Pero tenía su muro.
Bajó su tren inferior de la cama hacia el suelo colocando ambos pies sobre éste a la vez. Muy meticuloso, había oído decir muchas veces que levantarse con el pie izquierdo traía mala suerte, y no quería comprobar qué ocurría si lo hacías con el derecho. Tras incorporarse, habiendo cambiado la sonrisa inicial por una mueca de esfuerzo, la satisfacción inundó su cara. ¿Su muro? ¡Sí! ¡Su muro!
El muro de Lucas era la única razón por la que se levantaba todas las mañanas. Los médicos, enfermeras y sanitarios que lo trataban sólo le producían decepciones. Fallaban, eran imperfectos: algunas veces calibraban mal y tenían que pincharlo más de una vez con la aguja para suministrarle la droga, causándole un dolor innecesario. Otras lo obligaban a hablar con los demás pacientes para que se sociabilizara y tenía que malgastar una infinidad de horas conversando con personas que no le importaban en absoluto, cuando podría haberlas dedicado a contemplar su muro. A veces, incluso, algún médico inconsciente lo asediaba a preguntas, mencionando términos inexistentes como infancia, familia, hermanos u hogar.
Pero ahora, tras doce horas de sueño, por fin volvía a tener la vista fija en su muro. En él había un collar que una vez trató de colocarse como pulsera y casi perdió. Estuvo tres días llorando por la conmoción que le causó la sola posibilidad. Una pulsera que llevó como pulsera hasta que se consideró indigno de llevarla y colocó en su muro, junto al collar. Una tarjeta de cartón con su nombre escrito; Lucas, con letra fina y redondeada, femenina, según le decían aquellos pocos a los que permitía disfrutar de unos segundos de pared, aunque él no comprendía exactamente qué significaba. Una simple piedra, como las miles que había en los patios del psiquiátrico, quizá algo más redondeada, posada sobre varias chinchetas y cuya única diferencia con esas miles radicaba en el dibujo que se veía en uno de sus lados, dos líneas curvas que una enfermera muy amable le explicó que simbolizaban un corazón, y aunque Lucas sabía que tenía uno en su pecho, no le parecía probable que el de la piedra y el suyo se parecieran. Pero como ésta tenía cuatro lados y uno de ellos era especial, le recordaba a su habitación y dedicar tiempo a mirar el muro dentro del muro era como crear un muro al cuadrado y eso le confería un valor incalculable.
Sin embargo, la pieza clave era la única que no era un objeto físico en concreto, sino dos palabras cuyo significado no entendía pero que sin embargo lo hacían sentir feliz, sin preguntarse por qué: te quiero. Escritas junto a un nombre que esta vez no era el suyo, terminado con una letra que quizá no era una letra sino una sonrisa que Lucas recordaba, vagamente, haber visto a alguien a quien no recordaba, pero de la que tenía la certeza que nadie más sería capaz de esbozar.
Su sonrisa se ensanchó y desembocó en suspiro. ¡Ay, mi muro! ¿Quién me salvaría si no estuvieras tú?

Dies irae

El réquiem de Verdi, en Santa Eulalia, seguirá mañana a las 20:30 h, al igual que lo ha hecho hoy. Y lo ha hecho de una manera sublime, con su fantástico contratenor liberal y el director de orquesta emocionándose con el Dies irae.
Y, todo sea dicho, esa misma pieza me ha clavado al asiento durante la siguiente hora y media.

lunes, 21 de marzo de 2011

Al olmo viejo, hendido por el rayo

Antonio Machado

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.

Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

domingo, 13 de marzo de 2011

1009

entradas.

Felicidades a nos.

Qué alegría, vivir

Pedro Salinas

Qué alegría, vivir
sintiéndose vivido.
Rendirse
a la gran certidumbre, oscuramente,
de que otro ser, fuera de mí, muy lejos,
me está viviendo.
Que cuando los espejos, los espías,
azogues, almas cortas, aseguran
que estoy aquí, yo, inmóvil,
con los ojos cerrados y los labios,
negándome al amor
de la luz, de la flor y de los nombres,
la verdad trasvisible es que camino
sin mis pasos, con otros,
allá lejos, y allí
estoy besando flores, luces, hablo.
Que hay otro ser por el que miro el mundo
porque me está queriendo con sus ojos.
Que hay otra voz con la que digo cosas
no sospechadas por mi gran silencio;
y es que también me quiere con su voz.
La vida -¡qué transporte ya!- ignorancia
de lo que son mis actos, que ella hace,
en que ella vive, doble, suya y mía.
y cuando ella me hable
de un cielo oscuro, de un paisaje blanco,
recordaré
estrellas que no vi, que ella miraba,
y nieve que nevaba allá en su cielo.
Con la extraña delicia de acordarse
de haber tocado lo que no toqué
sino con esas manos que no alcanzo
a coger con las mías, tan distantes.
Y todo enajenado podrá el cuerpo
descansar, quieto, muerto ya. Morirse
en la alta confianza
de que este vivir mío no era sólo
mi vivir: era el nuestro. Y que me vive
otro ser por detrás de la no muerte.

sábado, 12 de marzo de 2011

Amén

Anónimo 12.Mar.2011 | 11:55

Y dale con el dichoso HAARP. A ver, hagamos un poco de memoria, y recordemos terremotos importantes de la Historia (información que está a disposición de todos en internet). Nos encontramos con el de Arica de 1868, el de 1700 en USA y Canadá, el de 1755 de Lisboa, el de Valdivia de 1575, o el que hubo en Granada en 1884. Por lo visto, en Siria hubo uno terrible, el año 1200. ¿También entonces los yanquis querían provocar la tercera guerra mundial con sus armas secretas?. Tengamos un poquito de sensatez, por favor, que terremotos devastadores ha habido desde que la Tierra existe.

Saturday morning breakfast cereal

jueves, 10 de marzo de 2011

Gerardo Diego lo parte, tío

Gerardo Diego

Tuya

Ya sólo existe una palabra: tuya.
Ángeles por el mar la están salvando
cuando ya se iba a hundir, la están alzando,
calentando sus alas. ¡Aleluya!

Las criaturas cantan: «Aunque huya,
aunque se esconda a ciegas sollozando,
es tuya, tuya, tuya. Aunque nevando
se borre, aunque en el agua se diluya» .

«Tuya» , cantan los pájaros, los peces
mudos lo escriben con sus colas de oro:
Te, u, y griega, a, sí, tuya, tuya.

Cantádmela otra vez y tantas veces,
a ver si a fuerza de cantar a coro.
« ¿Tú? ¿Ya? ¿De veras?» «Sí. Yo, Tuya. Tuya.»


En mitad de un verso

Murió en mitad de un verso,
cantándolo, floreciéndole,
y quedó el verso abierto, disponible
para la eternidad,
mecido por la brisa,
la brisa que jamás concluye,
verso sin terminar, poeta eterno.

Quién muriera así
al aire de una sílaba.
Y al conocer esa muerte de poeta,
recordé otra de mis oraciones.
«Quiero vivir, morir, siempre cantando
y no quiero saber por qué ni cuándo.»
Sí, en el seno del verso,
que le concluya y me concluya Dios.

lunes, 7 de marzo de 2011

Hum

Nietzsche dijo que la única visión del mundo que valía la pena era la artística, porque era inherente a cada uno de nosotros, original y única.
Yo dije: "Menudo gilipollas".
Él se abrazó a un caballo.

Matemáticas o informática

Jack también es querido poco a menudo.

Al desmenuzar la esperanza nos encontramos con nada más y nada menos que nuestra versión ideal del futuro; aquellos imposibles que colocamos como objetivos vitales y nos empujan –y a veces logran tirarnos al suelo- a convivir con la imperfección del día a día. Una vida pletórica no suscitaría interés: ¿Cómo podemos clasificar algo de perfección si no tenemos una imperfección donde enmarcarla? Tenemos constancia de la importancia de la felicidad porque conocemos la tristeza, la belleza por la fealdad, la salud por la enfermedad. Entonces nos damos cuenta de que, para no perder nunca el sentido a la vida, nos buscamos objetivos imposibles. Mi vida es mi ahora, mi yo actual, y sin embargo está basada en torno a un después y un yo posterior que nunca sucederán, y lo complicado del asunto radica precisamente en esto, en aceptar la meta como imposible y aún así no ceder en el paseo –porque la vida no es una carrera: la lucha más importante la tendrás contra ti mismo, no contra los demás- , a pesar de que habrá millones de ocasiones en las que nos preguntaremos: ¿Realmente esta mierda tiene sentido?
Y por supuesto que la respuesta es sí. La alegría es un derecho, al igual que la tristeza, y cada uno decide cuál usa. En ocasiones es complicado dejar que la primera domine a la segunda cuando las circunstancias no acompañan. Si te ha dejado la novia, se te ha muerto un familiar o te duele la cabeza, es mucho más natural y cómodo dejarse arrastrar por ella y no esforzarse por contradecirla. Aún así, incluso en los peores casos, siempre la decisión de oponernos o claudicar depende exclusivamente de nosotros: tenemos la última palabra en la elección de nuestro estado de ánimo. Y pese a todo esto, nadie debe de pretender estar absolutamente siempre alegre. Somos humanos –y por lo tanto imperfectos- y fallar, a veces, en el cometido que nos hemos propuesto concuerda totalmente con nuestra naturaleza.
¿Qué coño pasa con el amor? Ocurre que para muchos es la única vía a una felicidad tangible. La vida por uno mismo no tiene sentido, esta vacía: sólo con otra persona que nos complemente, alguien por quien vivir, cobra sentido. Con demasiada facilidad la esperanza se convertirá en un clavo ardiente, y, si no se cumple, nos hundirá en el pozo más hondo que hayamos podido imaginar nunca. Ver la felicidad a la vuelta de la esquina, alargar la mano y rozarla suavemente y que el mismo esfuerzo te haga perder el equilibrio y darte de bruces con el suelo es uno de los mayores sufrimientos que podemos padecer: no tanto por el resentimiento físico como la rabia mental al ver nuestro objetivos alejarse sin remedio, ver la impotencia visitar tu puerta demasiado a menudo.
Muchas veces tratamos de engañarnos diciendo que la persona en cuestión no valía la pena; nos encerramos en nosotros mismos y nos ponemos a la defensiva: me trató mal, no me valoró suficiente, no supo hacer las cosas como debía. Y toda esta actitud proviene de la perfección que esperamos de ella cuando decimos quererla. La queremos en su ahora, pero con reservas; esperamos que pula sus defectos, que se acople a nuestra manera de ser, que llegue a ser la persona que siempre quisimos encontrar. Y no todos vemos que nunca será así; que la única manera de querer es hacerlo con las virtudes y con los defectos, sin esperar que aquél otro humano se convierta en otro. Por supuesto que el amor también es cambio, y sacrificio, e inestabilidad, pero nunca un cambio de sustancia. Si quieres a alguien de verdad no buscas su perfección junto a ti sino que te esfuerzas por asimilar e incluso apreciar su imperfección.
Así que conoces a alguien, te das cuenta de que lo quieres y entonces, sólo cuando aceptas interiormente que tiene muchas carencias, que nunca será aquello que siempre has querido, que te decepcionará día a día hasta el fin de tu recorrido, que no cumplirá nunca tus expectativas al completo ni te hará completamente feliz durante todos los segundos de tu resto de vida, puedes decir que la quieres de verdad. Porque querer también es preferir la otra persona –la imperfecta, la que no te valora, la diferente, la humana, la única- a la perfección absoluta.

domingo, 6 de marzo de 2011

Episodios inquietantes: ¿Tara?



Un microrrelato rutinario, sobre la marcha

Lo recuerdo todo perfectamente. Aquel tío de las aduanas estuvo media hora registrando nuestras maletas para desaparecer montado encima de un pingüino tropical.
Al final, lo único que se llevó fue la dentadura postiza de la abuela. Aunque ya poco importó: le había quitado también la sonrisa.

A Kurt Gödel

Que sacó la demostración lógica de la existencia divina. Nuestros expertos están analizándola.
Nuestros... expertos.

martes, 1 de marzo de 2011

La Columna del Amor y el Respeto: Braid

A aquellos que digan que no es una obra de arte, en fin, sólo puedo decirles que jueguen hasta el final.

A aquellos que lo hayan jugado, preguntarles si sintieron la misma grata impotencia al ver que algo tan bello estaba sucediendo y que, una vez terminado, ya no sería como la primera vez.

Porque todos y cada uno de los textos de ese juego podrían ser considerados obras de arte, y todas y cada una de las piezas musicales que contiene también. Porque todos los dibujos son tan geniales que merecerían una exposición por ellos mismos, y porque la jugabilidad es tan ingeniosa como la del mejor juego que haya jugado, por eso, y por la propiedad conmutativa, puedo afirmar que Braid es una auténtica obra de arte.

Gracias, Jonathan Blow.

lunes, 21 de febrero de 2011

Nevermore

Juan José Domenchina


Ala de sombra, un cuervo -que crascita

Nunca -repite su áspero graznido

a través de mi día mal vivido

y de mi noche a solas, infinita.


En su agorera convicción imita

mi doble desaliento persuadido

que nunca la tierra que he tenido

podrá tenerme en pie, que está proscrita.


Nunca... Pico de grajo, el pensamiento

-corvo, corvino- escarba... Lo que siento

sólo puede decirse en ese nunca


-cuervo de negra luz, empobrecida

pitanza, interminable despedida-

que tiene el nombre de mi nombre: Nunca.

domingo, 20 de febrero de 2011

miércoles, 16 de febrero de 2011

domingo, 13 de febrero de 2011

True grit



Es estupenda.

Iseverg

Bueno, el segundo y último de la noche, que no decaiga la motivación: a ver si continuo colgando mi producción a medida que la escribo, y no toda de golpe varios meses después.

Un mar de mierda cubre la superficie de la Tierra al completo y como continentes sólo hay icebergs; icebergs de distintos tamaños, formas; icebergs con gran parte de su hielo hundido en la mierda. De estos sólo se ve una pequeña porción, un extracto insignificante comparado con la totalidad que las forma, sin embargo, de la mierda ni siquiera se pueden hacer distinciones ya que conforman una masa homogénea y mayor, muy mayor a la de los icebergs.
La mierda está caliente, los icebergs son de hielo, así que la mierda caliente va fundiendo poco a poco los icebergs, degradándolos a la condición de agua, agua que se mezclará con la mierda y jamás recordará haber sido hielo diferenciado, especie aparte. La mierda es cuantiosa y poderosa en su conjunto, y a pesar de que los icebergs, si pudieran cogerla cachito a cachito, la vencerían, no pueden contra toda la globalidad. La suma de la mierda es poderosísima y su fuerza reside en que no sabe que es mierda: no sabe qué es, no se lo pregunta, no duda sobre nada; es invencible. Los icebergs sí que dudan, puesto que sólo la duda los permite ser lo que son, y eso los vuelve vulnerables a convertirse en mierda.
Sin embargo, todavía queda esperanza para los icebergs, porque aunque no todos lo saben, se tienen unos a otros. Vagan sin rumbo por el mar, perdidos, cuestionándose si su materia es la misma que la del mar, -¿por qué no me siento integrado, por qué no me siento parte del mar?-. La duda que los caracteriza siempre hace efecto y a veces los condena: muchos pierden su identidad y terminan completamente fundidos, quizá son mayoría. Pero algunos logran vislumbrar, allá a lo lejos, la cumbre plateada de otro como él, de un igual, de alguien a quien respetar y amar; y entonces la curiosidad lo mueve a acercarse, a conocer esa excentricidad blanca en medio de la inmensidad marrón. El proceso puede ser lento, a veces doloroso, a veces fallido, si un iceberg legítimo se encuentra con una mierda poco diluida, haciéndose pasar por hielo; pero todos aquellos que se mantienen icebergs terminan encontrando a otros como ellos. Los descubren, los comprenden y se identifican con ellos: juntos forman una patria y también juntos crean –no encuentran, crean- su lugar en el mundo. Si la compenetración es formidable, incluso pueden llegar a drenar una pequeña porción de mar y establecerse ahí, con toda su superficie a la vista, actuando a modo de faro para otros icebergs y trascendiéndose a ellos mismos como seres satisfechos.
Los icebergs son inteligentes y sensibles, y como todo el mundo, aspiran a la felicidad. Los que la logran saben que ésta se encuentra en los demás. A pesar de necesitar una parte dedicada a ellos mismos, este fragmento sólo sirve para dar mayor plenitud al central: sólo una vida vivida para otros icebergs merece ser llamada vida. También entienden que, si bien en el mundo prácticamente todo vale la pena, dos cosas son totalmente destructivas y no aportan nada: el miedo y la tristeza; así que las evitan y evitándolas son ellos mismos, disfrutan de una vida llena de encontronazos con otros icebergs y, los que tienen suerte –puesto que siempre se necesita algo de suerte- logran ser felices.
La mierda es la especie que llamamos humana, los icebergs, aquellos pocos genuinos que logran ganarse con esfuerzo el apelativo de persona.
Y algunos son tan icebergs que ellos solos parecen el Polo Norte al completo.

Vaya

Citando a unos raperos, sé que provoco morbo máximo al volver al ejercicio con un clásico. Y sí, me ha dado por postearlo. Fuck yeah.



Me preguntas si estoy triste y al ver mi cabeza descender, ascender, en señal de afirmación tus pupilas se dilatan y tus labios marcan un principio de sorpresa interrogativa, aunque permanecen sellados, sin decir nada. Asientes sin mucha convicción y esperas una explicación por mi parte, que llega cuando comienzo con el discurso que me hará merecedor de tu comprensión y cariño y quizá también una caricia o un abrazo cariñoso y comprensivo también.
Te digo que estoy triste porque he visto cómo te morías en mis brazos y tus pupilas todavía se dilatan más –si cabe- y te miras las manos, incómoda, dubitativa, como diciendo con el gesto que estás viva, muy viva. Yo sigo con mis palabras y te digo que sí, que te he visto morir en mis brazos, que tu corazón todavía late, tus labios se comprimen y tu piel se pone de gallina cuando la acaricio con mi índice, pero en cierto modo has muerto en mis brazos. Es casi inevitable que no esté triste cuando te miro directamente a las pupilas dilatadísimas y veo en ti lo que nunca serás: la mujer que me haría feliz, la ternura hecha persona y caricias y abrazos y placer, la comprensión mutua, la otra vida por la que vale la pena estar vivo. Te digo todo esto y no lo asimilas al instante porque nunca se te había pasado por la cabeza; tú no te consideras muerta y claro que no, no lo estás, estás viva, pero yo te he visto morir en mis brazos; he visto como mi esperanza se iba desangrando hasta quedar exigua a pesar de luchar con todas mis fuerzas para salvarle la vida, a pesar de esforzarme al máximo con el boca a boca que le diera el aire vital, practicar los últimos auxilios con los electrodos y al final nada, la homogeneidad de una línea recta sin oscilaciones.
Crees que estoy loco o me entiendes completamente, da igual, el resultado no importa, te repito que sólo hablaba porque respondía a tu pregunta y estás sobrecogida, no te esperabas mi respuesta, quizá no la querías oír; sólo preguntabas por cortesía, y mi ser se queda tan estático como la línea del electrocardiógrafo: me toca bajarme de la montaña rusa del amor y quedarme en la casi apatía de la vida sin él, sin altibajos, regular, aburrida, tediosa.
Tú comienzas a captar mi mensaje y creo que es una lagrimilla lo que saluda desde tu ojo derecho, enrojecido. Me miras mucho, muchísimo, a los ojos, a la nariz, a la boca y me dices que lo sientes, que debo de estar pasándolo mal, muy mal, que no merezco esto, que te sientes horrible, que eres una puta; pero que no está a tu alcance, que no puedes elegir quererme aunque deseas con todas tus fuerzas que así sea.
Y me abrazas con más fuerza que tu deseo, me oprimes el pecho con el tuyo y me causas deseo y ternura y tristeza, mucha tristeza.
Una tristeza hondísima, porque en algún momento te separarás y quizá si que éste sea el último; una tristeza sin fin porque ni siquiera puedo reprocharte nada, porque de principio a fin has valido la pena.

viernes, 11 de febrero de 2011

Watch her disappear

Tom Waits/Kathleen Brennan


Last night I dreamed that I was dreaming of you
And from a window across the lawn I watched you undress
Wearing your sunset of purple tightly woven around your hair
That rose in strangled ebony curls
Moving in a yellow bedroom light
The air is wet with sound
The faraway yelping of a wounded dog
And the ground is drinking a slow faucet leak
Your house is so soft and fading as it soaks the black summer heat
A light goes on and the door opens
And a yellow cat runs out on the stream of hall light and into the yard

A wooden cherry scent is faintly breathing the air
I hear your champagne laugh
You wear two lavender orchids
One in your hair and one on your hip
A string of yellow carnival lights comes on with the dusk
Circling the lake with a slowly dipping halo
And I hear a banjo tango

And you dance into the shadow of a black poplar tree
And I watched you as you disappeared
I watched you as you disappeared
I watched you as you disappeared
I watched you as you disappeared

jueves, 10 de febrero de 2011

miércoles, 9 de febrero de 2011

La Columna del Odio: La élite cultural

Supongo que dejar de odiar con frecuencia es -podemos presumir- consecuencia inevitable de la madurez -en este punto no puedo no pensar en Hitler dando un discurso con una piruleta metida en la garganta, haciéndole decir cosas en ese idioma reservado a los caballos. Te haces mayor, y acabas descubriendo que las cosas que suscitaban tu odio ahora te parecen ridículas, y deberías haber usado tu tiempo en redactar textos sobre cosas más graciosas o interesantes, como que tu clase de Segundo de Bachillerato, en la puerta de la Universidad, no haya oído hablar de Virginia Woolf.

La cosa fue más o menos así: mi profesor de catalán, aburrido de hablar de esa basura que su puesto le obliga a promocionar, comenzó a hablar de la literatura universal durante la época que nos tocaba estudiar. Entonces, de repente, saltó de J. Carner a J. Joyce, y mantuvimos un diálogo sobre los diversos relatos de Dublineses. Entonces, como para despertar el interés de una dormida clase, preguntó si alguien -"a part d'en Tomàs"- podría decir el nombre de una novelista inglesa, contemporánea a Joyce.

Caras soñolientas de pavor, y el profesor esforzándose por si alguna de las novelas que citaba despertaba un ligero estremecimiento de memoria en sus alumnos. Entonces, con una sonrisa estúpida, añadí que se había suicidado llenando sus bolsillos con piedras y tirándose a un río, intentando que un dato morboso despertase su interés -pero fue en vano.

Luego, una mención a Las Horas, una película que alguno había visto, pero que no recordaba. Y más tarde, para escarnio -"ara sí, ara sí"-, escribió en la pizarra las iniciales V. W.

"¡Ah! Victòria Wolf." Pues sí, hombre, sí.

domingo, 6 de febrero de 2011

Fragmentos descontextualizados

-Dirigió un grupo de cirugía para operar paladares partidos en Bangladesh.
-¿Qué quieres que te diga? Ese concierto me conmovió mucho.

Fracaso

Cada vez lo disfruto menos. Pero no ha estado mal.

Tomás, maldito, te fuiste a tiempo xD

viernes, 4 de febrero de 2011

Reflexiones éticas

Mi tío está viendo series adolescentes por internet mientras intento explicar a algún tipo de neomoralista por qué las actrices no son putas.

Bienvenido, febrero.

lunes, 31 de enero de 2011

Episodios inquietantes: Tara, III

28 de enero


"A pesar de mis precedentes mensajes, que eran tan importantes para su futuro y su felicidad, usted no me hecho llegar la menor noticia por su parte.

Ahora, no tiene tiempo de permanecer sin reaccionar: en 3 días exactamente, la oportunidad de darle una vuelta de 180º a su destino y lanzarse de cabeza en la hermosa vida, habrá pasado! Quizás definitivamente.

alejandro, hágase la pregunta y conteste sinceramente:

¿Puede hoy permitirse ignorar una ocasión real y concreta de arreglar todos sus problemas económicos y personales?

¡Entonces, reaccione! De todas formas no arriesga nada: ¡o bien estima que mi ayuda no ha sido satisfactoria y entonces no le habrá costado nada, o bien usted entra por la puerta grande en una nueva vida feliz y acomodada!

Para saber cómo van a ir las cosas para usted, le basta leer la continuación ahora. "

jueves, 27 de enero de 2011

¡El equipo a!



























Si puede encontrarlos tal vez pueda contratarlos.

Dedicatoria en Sobre la libertad

John Stuart Mill

"A la querida y llorada memoria de la que fue mi inspiradora, y en parte autora, de lo mejor que hay en mis obras: la memoria de la amiga y de la esposa, cuyo sentido de lo verdadero y de lo justo fue mi estímulo más vivo, y cuya aprobación fue mi principal recompensa, dedico este volumen. Como todo lo que he escrito desde hace muchos años, es tanto suyo como mío; pero la obra, tal como está ahora, no tiene sino en un grado muy insuficiente la inestimable ventaja de haber sido revisada por ella; algunas de las partes más importantes se reservaron para un segundo y cuidadoso examen, que ya nunca han de recibir. Si yo fuera capaz de interpretar para el mundo la mitad de los grandes pensamientos y nobles sentimientos enterrados con ella, le prestaría un beneficio más grande que el que verosímilmente pueda derivarse de todo cuanto yo pueda escribir sin la inspiración y asistencia de su sin rival discreción."

miércoles, 26 de enero de 2011

Él tenía que decirlo, y yo debía dejar constancia

Todos, tenía que decir que en el Senado hoy se acaban de restregar la decisión del Congreso de Diputados por sus partes: la ley Sinde va a salir adelante. Ya es definitivo, y por supuesto, Alejandro Sanz está muy feliz y orgulloso. Éste es nuestro gobierno y ése es el cantante que a pesar de todo seguirá ganando millones y llenando sus conciertos. Esto es España. TQD


Hale, luego no digáis que no os avisé.

lunes, 24 de enero de 2011

La columna del odio: Bleh

La ley de privacidad de Blogger me impide estar seguro de poder publicar aquello que he escrito. O eso creo, vaya, no la he mirado en detenimiento.

El caso es que no me estoy excusando por tener esto tan abandonado, y sin embargo me sabe mal.

Segundo de bachillerato es un campo de batalla.

viernes, 21 de enero de 2011

HAIL TO THE KING, BABY!



¡Pep, hombre de poca fe! ¡El duque! ¡EL DUQUE!

... Dios, no hay manera de bajar esto

martes, 18 de enero de 2011

Tomás recomienda... música académica europea (una pequeña -y ampliable- lista de hits)

Renacimiento.
-T. Morley: April is in my mistress face, Now is the gentle season
-W. Byrd: Misas y motetes
-J. Taverner: Misas
-C. Monteverdi (en realidad, un puente entre Renacimiento y Barroco. Se le considera el iniciador del segundo por componer la primera ópera de la historia): Euridice (Vi riccorda boschi o ombrosi -o algo así xD), Amor dov'e la fe

Barroco.
-A. Vivaldi: Las Cuatro Estaciones (el tercer movimiento del verano, y los dos primeros del invierno), Bajazet (aunque es un pastiche de diversos compositores)
-H. Purcell: Music for Queen Mary (es una música de circunstancias para el funeral de la Reina María II de Inglaterra. La marcha, si te suena, es porque sale en La Naranja Mecánica), King Arthur (What powder art thou), She loves and she confesses
-J. Pachelbel: Canon in D (lo único que se recuerda de él)
-L. Boccherini: Música nocturna de Madrid, Fandangos, Minueto
-G. F. Haendel: Sarabandes, Música acuática (otra obra de circunstancias), Hallelujah
-J.S. Bach: el libro de Anna Magdalena, Conciertos de Brandemburgo, Cello Suite: Prelude, Suite No. 3: Air, Tocatta y fuga, Jesu joy of man's desiring, Clave bien temperado: preludio núm. 2

Clasicismo.
-T. Albinoni: Adagio (así, sin más xD)
-F.J. Haydn: La sinfonías 'Sorpresa', 'el Reloj', 'la Despedida', 'Londres'... (el tío escribió más de cien sinfonías, hay donde elegir), Ofertorio La Creación.
-W.A. Mozart: El Requiem (enterito, no hay peros que valgan), La Flauta Mágica (hicieron una película de Kenneth Brannagh hace poco, bastante buena), La décima serenata para vientos (tercer movimiento, adagio), Lieder, Eine kleine Nachtmusik, Concierto para piano y orquesta núms. 20 y 21, Sonatas para piano,, y un laargo etcétera.
-L. van Beethoven (en realidad es un puente entre clasicismo y romanticismo): Sonatas Quasi una fantasia y La Patética, Sonatinas, Sinfonías 5 'el Destino', 6 'la Pastoral', 9 'la Coral', Concierto para orquesta y piano nº 4, Für Elise

Romanticismo.
-F. Chopin: Nocturnos 1, 2, 7, 9 y 19; Valses 1, 3, 6, 7, 9, 10, 12 y 16; Sonata núm.2 'Marcha fúnebre', Estudios: 8, 9, 11, 12 (op 10) y 9 (op 25); Fantasia Impromptu, Polonesas: 1, 3 'la Militar', Tarantela op 43, Preludios 4, 7, 15 , 20 y 24, Baladas 1 op23 (la de El pianista), 4 op52.
-F. Mendelsohn: Concierto para violín opus 64, sinfonías 'Escocesa' e 'Italiana'
-P.I. Tchaikovsky: 'El Cascanueces' y 'El lago de los cisnes', Primer concierto para piano y orquesta,
Obertura 1812, Sinfonías 1 'Sueños de Invierno', 2 'Pequeña Rusia' y 6 'La Patética'; Las Estaciones.
-F. Schubert: Momentos musicales 3, Ave Maria, Lieder
-G. Dukas: L'apprenti de Sorcier
-J. Strauss: La marcha Radetzky
-J. Strauss II: El Danubio Azul y otros valses.
-J. Brahms: Danzas húngaras (sobretodo la quinta)

Ópera romántica (básicamente, Wagner y todos los demás)
-R. Wagner: Tannhäuser (la Obertura y el Coro de Peregrinos, aunque son la misma melodía), Die Walküre (la Cabalgata de las Valkirias), y todo lo que hizo este hombre (óperas pesadísimas, y genialísimas)
-G. Verdi: Rigoletto, La Traviata, Aida (la marcha) y Nabucco (el coro, Va pensiero, se convirtió en el himno de la liberación italiana)
-G. Puccini (mi favorito, creo): Madame Butterfly (Un bel di vedremo), Gianni Schicchi (O mio babbino caro), La Bohème (tuve la suerte de verla en directo, es genial de cabo a rabo), Turandot (que dejó inacabada al morir)
-G. Rossini: Guillermo Tell (la Obertura), Il barbiere di Siviglia (la Obertura, Largo at factotum)
-G. Bizet: Carmen (Obertura, La Havanaise, Marcha del toreador, Coro de los niños)

Nacionalismo checo (siempre dije que el mejor nacionalismo era el musical).
-B. Smetana: Die Moldau (es genial)
-A. Dvorák (se lee Borsac xD): Sinfonía núm. 9 'del Nuevo Mundo'

Nacionalismo escandinavo.
-J. Sibelius (Finlandia): Andante festivo, Étude op. 76/2, Valse triste
-E. Grieg (Noruega): Peer Gynt Suites (sobretodo La muerte de Aase, La mañana y En la cueva del rey de la montaña)

Nacionalismo español.
E. Granados: Doce danzas españolas (sobretodo la segunda, 'Oriental')
Albéniz: Asturias, Mallorca
J. Rodrigo: El concierto de Aranjuez (el Adagio es precioso)
M. de Falla: El amor brujo

Nacionalismo ruso (el llamado Grupo de los Cinco: Balakirev, César Cui, Rymsky-Korsakov, Modest Mussorgsky y Alexander Borodin; Tchaikovsky era más universal y nunca llegó a pertenecer a este grupo)
-Rymsky-Korsakov: Scherezade, El vuelo del moscardón
-M. Mussorgksy: Una noche en el monte pelado, Boris Godunov (Obertura), Cuadros en una exposición
-A. Borodin: En las estepas del Asia central

Impresionismo (a grandes rasgos):
-C. Debussy: Clair de Lune, Le petit negre, Preludio a la siesta de un fauno, La mer.
-M. Ravel: Cuartetos, Bolero.
-I. Stravinsky: Les Cinq Doigts, La consagración de la primavera

Siglo XX (a partir de aquí hay que coger la música con palillos y comprobar que te han servido cordero y no rata):
-B. Britten: War Requiem (Let us sleep now)
-J. Cage: Landscape
-G. Ligeti: Requiem (Lux aeterna), Musica ricercata VII
-G. Gershwin: Rhapsody in blue (es muy jazzística, genial)
-D. Shostakovich: Segundo vals de las Jazzsuite
-E. Satie: Gymnopédies

(Uno tiene la sensación de haberse olvidado muchísimas cosas geniales, pero esto es un poco lo que puedo recomendarte)

Cambiar CNN+ por Gran hermano 24 horas



Bueno, este es un marvilloso juego indie que llevo siguiendo desde que empezaron a trabajar en el motor (crear un motor propio en un equipo que si no han crecido, no llega a las 5 personas, es una auténtica monstruosidad), y maldita sea, cada vez parece más bueno y aún ni se han puesto con el juego en si, mierda, si ni siquiera han acabado el engine.

Trata de... de conejos ninja... bueno, o no. Lo importante es que cada semana muestran un video de la alfa, para que los mortales veamos como tira el proyecto. Que de hecho, podemos pre-comprar y descargar.

http://www.wolfire.com/

P.D Si, son los organizadores de esa maravilla llamada ''Humble indie bundle''

lunes, 17 de enero de 2011

Post it

http://bto.dovogame.com/

Este post existe porque a alguien le da pereza coger un lápiz. Y no soy yo.

domingo, 16 de enero de 2011

SHODAN



Minipunto para el que la reconozca, y mi copia del juego para quien no se le helara la sangre al oirla en aquel pasillo.

miércoles, 12 de enero de 2011

Pesadilla en Abbey Road: Break a leg

(Parece ser que es una especie de leyenda urbana)

Alguna ciudad de Ohio, 1940. El sol se ha puesto hace rato, y la ciudad duerme tranquila. El pequeño muchacho de los Armstrong juega en su cuarto, aunque su padre le ha mandado irse a dormir temprano porque mañana debe ir al colegio para ser un hombre de provecho. El mismo discurso repetido hasta la náusea: le aburre antes de comenzar.
De repente, algo perturba la noche y oye una discusión en casa de sus vecinos, los Peters. El pequeño abre la ventana y escucha con más claridad los gritos, que llenan esa noche primaveral.
-¡Te chuparé la polla cuando el pequeño de los Armstrong pise la Luna!
Veintinueve años más tarde, el pequeño y rubio Neil abre el puente de alunizaje y se abalanza sobre un mundo completamente nuevo. Pisa el suelo, mira la Tierra y dice, para sus adentros y en voz muy baja, “Buena suerte, Mr Peters.”

domingo, 9 de enero de 2011

Más sobre El Fresas

El ex presidente de los Estados Unidos nunca se llamó George, sino York. York Bush, escrito de su puño y letra -tras preguntarme si el apellido se escribía así.

Los íberos bajaron desde Escandinavia en los tiempos del Románico.

viernes, 7 de enero de 2011

Gretel and Hansel 2



Es monísimo.
Eso ya me parece motivo más que suficiente para jugar a G&H2. Es la cosita más sádica y adorable que hay. No hay demasiado misterio, excepto saber cómo te va a atravesar un árbol aquí o te va a explotar la cabeza allá. Eso sin contar al inútil de Hansel, que sólo come muslos de pollo.
Para vosotros, niños. Hale, hale.

En frikadas está bien etiquetado

Benditos los videojuegos. Esas máquinas asesinas de relaciones.

Post musical XXXI



Gypsy jazz tocado con shamisen.

P.D En Túnez lleva muriendo gente por la represión policial desde Nochebuena, la frase ''medios de desinformación'' ha dejado de hacerme gracia.

miércoles, 5 de enero de 2011

El Cascanueces

Ayer fui a ver el Ballet de Moscú en esta obra de Tchaikovsky. Genial hasta el extremo -aunque ahora puedo decir que prefiero la ópera.

martes, 4 de enero de 2011

domingo, 2 de enero de 2011

Minecraft tips VI

The Path es hermoso. Bello hasta el vómito (llevo sólo cuatro minutos jugando y ya me parece genial).

Debo dejar de jugar hasta que acabe la catedral.

sábado, 1 de enero de 2011

Año Nuevo

Coger un avión día 31 y huir lejos, muy lejos al oeste, huyendo del año.

El fin de año que viene orgías y saqueos.

Tranquilos, que el mundo se acaba en nada.



Feliz año nuevo.

It's oh not so quiet, 2011

Es la primera entrada del año, y como ya viene siendo tradición, la celebraré con una canción, mientras todo a mi alrededor estalla en pólvora y colores.

Feliz año, mis queridos y maltrechos lectores.