Las Citas de la Semana


"No puede decir que lo haya comprendido todo. Probablemente, ahora está más confuso que nunca. Pero todos esos momentos que ha contemplado... algo ha sucedido. Los momentos parecen cosas físicas en su mente, como piedras. Al arrodillarse, acercándose a la más cercana, pasando su mano por ella, descubre que es suave y está ligeramente fría.

Comprueba el peso de la piedra; ve que puede levantarla, y también las otras. Puede colocarlas juntas para crear unos cimientos, un dique, un castillo.

Para construir un castillo del tamaño adecuado necesitará muchas piedras. Pero con lo que tiene ya, parece un comienzo aceptable."

Braid

miércoles, 9 de febrero de 2011

La Columna del Odio: La élite cultural

Supongo que dejar de odiar con frecuencia es -podemos presumir- consecuencia inevitable de la madurez -en este punto no puedo no pensar en Hitler dando un discurso con una piruleta metida en la garganta, haciéndole decir cosas en ese idioma reservado a los caballos. Te haces mayor, y acabas descubriendo que las cosas que suscitaban tu odio ahora te parecen ridículas, y deberías haber usado tu tiempo en redactar textos sobre cosas más graciosas o interesantes, como que tu clase de Segundo de Bachillerato, en la puerta de la Universidad, no haya oído hablar de Virginia Woolf.

La cosa fue más o menos así: mi profesor de catalán, aburrido de hablar de esa basura que su puesto le obliga a promocionar, comenzó a hablar de la literatura universal durante la época que nos tocaba estudiar. Entonces, de repente, saltó de J. Carner a J. Joyce, y mantuvimos un diálogo sobre los diversos relatos de Dublineses. Entonces, como para despertar el interés de una dormida clase, preguntó si alguien -"a part d'en Tomàs"- podría decir el nombre de una novelista inglesa, contemporánea a Joyce.

Caras soñolientas de pavor, y el profesor esforzándose por si alguna de las novelas que citaba despertaba un ligero estremecimiento de memoria en sus alumnos. Entonces, con una sonrisa estúpida, añadí que se había suicidado llenando sus bolsillos con piedras y tirándose a un río, intentando que un dato morboso despertase su interés -pero fue en vano.

Luego, una mención a Las Horas, una película que alguno había visto, pero que no recordaba. Y más tarde, para escarnio -"ara sí, ara sí"-, escribió en la pizarra las iniciales V. W.

"¡Ah! Victòria Wolf." Pues sí, hombre, sí.

1 comentario:

Nadie dijo...

A mule has some style, a mule has some class; 'cuz unlike young rosy he's just half an ass!

Escupe la piruleta de una puta vez, Kosher.

P.D Si, es un fragmento de ''hacer llorar a los bardos'' xD