Las Citas de la Semana


"No puede decir que lo haya comprendido todo. Probablemente, ahora está más confuso que nunca. Pero todos esos momentos que ha contemplado... algo ha sucedido. Los momentos parecen cosas físicas en su mente, como piedras. Al arrodillarse, acercándose a la más cercana, pasando su mano por ella, descubre que es suave y está ligeramente fría.

Comprueba el peso de la piedra; ve que puede levantarla, y también las otras. Puede colocarlas juntas para crear unos cimientos, un dique, un castillo.

Para construir un castillo del tamaño adecuado necesitará muchas piedras. Pero con lo que tiene ya, parece un comienzo aceptable."

Braid

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Winter is coming

Hay expectación con la llegada del invierno. Los días finales del otoño son una incertidumbre constante: nadie sabe muy bien cuándo entró el otoño, aparte de la fecha oficial, y ya hay voces que comentan que esto es el invierno. De esta manera, el otoño queda diluido entre los últimos días calurosos del año y la entrada de los más fríos, y es una época fría con sol, con lluvia y hojas secas.
Al otoño se le asocian, paradojicamente, colores cálidos: marrones, amarillos, rojos. Los colores de las hojas que caen. Éstos tapizan la ciudad, que de todas formas está húmeda por las lluvias constantes y se tapizaría de confeti si alguien lo tirase y lo prensase contra el suelo con el ir y venir constante de la gente. Algunas calles, flanqueadas por árboles a ambos lados, pierden la tan necesaria sombra que ofrecían en verano.
Cuando eso sucede -normalmente, un poco después de que se coloquen las luces navideñas y El Corte Inglés saque la artillería consumista a la calle- la gente se da cuenta de que ya no es una broma postergable y que de hecho el invierno está al caer. Y con él la Navidad, los Reyes, la cuesta de enero y un desagradable y frío febrero en el que poca gente se atreve a salir de sus casas.
Pero por el momento, uno puede sentarse con la ventana abierta y escribir tranquilamente sin necesidad de llevar más de dos capas finas de ropa encima, y no temer caer enfermo.
Por el momento.