Las Citas de la Semana


"No puede decir que lo haya comprendido todo. Probablemente, ahora está más confuso que nunca. Pero todos esos momentos que ha contemplado... algo ha sucedido. Los momentos parecen cosas físicas en su mente, como piedras. Al arrodillarse, acercándose a la más cercana, pasando su mano por ella, descubre que es suave y está ligeramente fría.

Comprueba el peso de la piedra; ve que puede levantarla, y también las otras. Puede colocarlas juntas para crear unos cimientos, un dique, un castillo.

Para construir un castillo del tamaño adecuado necesitará muchas piedras. Pero con lo que tiene ya, parece un comienzo aceptable."

Braid

domingo, 24 de noviembre de 2013

Insomnio: Mística posicional

Mística posicional. Debería estar durmiendo y no estoy durmiendo, y eso entre otras cosas me enfada y me pierde en pensamientos oscuros. Un regustillo de saliva dulce de insomnio me repite una y otra vez que estar lúcido ahora es la antesala de estar inhabilitado por la mañana. La gata me ronronea afectivamente, pero ¿qué quiere? ¿No se ha dado cuenta de que yo tampoco puedo dormir? 
Mística posicional: cambio la posición fetal de mirar hacia el todo a mirar hacia la pared, es más cómodo. O eso pienso los primeros tres minutos, vaya. Los ojos me pican y ni siquiera tengo ganas de hacer cosas, no soy una persona despierta intentando dormir: tengo los ojos rojos, bostezo, dejo la mirada fija en el infinito y, por encima de todo, quiero tumbarme calentito en mi cama y perder la consciencia; me parezco más a una persona dormida intentando desperezarse. 
La gata maúlla y sé que he estado divagando. Me mira tranquila y con aire condescendiente, cansada de mí. Las quince horas que debe dormir al día le dan la razón, es una experta en el arte de dormir, la jodida Mozart del abrazo mórfico. Aún así no consigo comunicarme con ella para que me cuente su secreto. Paciencia, paciencia. A un intelectual le duelen las muelas y escribe El discurso del Método, así que quizá pronto invente una manera de comunicarme con mamíferos de órdenes inferiores en un castellano fluido y culterano. 
Mística posicional: Cambio la posición fetal a quedarme frente al techo, tendido en la cama de espaldas como quien está muy cansado y se duerme con la ropa puesta. Pienso que la posición fetal debe ser mejor para la espalda, pero que a estas alturas ya me importa más bien poco. La guerra que mantengo con mi cuerpo no tiene tregua y si éste no me deja dormir no me dejaré ningunear. Aunque bien pensado, mi cuerpo pide dormir y es mi mente la que lo sabotea. Porque el cerebro es un gran glotón, que vive de azúcares y sueños frustrados. 
La llamo mística porque me parece irracional. 
La gata vuelve a maullar y pide que la acaricie. Durante un instante creo que he perdido la consciencia, pero ha sido falso. Miro el reloj, hago una mueca de fastidio, y aquí ando.

Escrito a las seis de la mañana del 14 de septiembre de 2012

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